Polémica: Merz vincula migración con aumento de la violencia
25 de marzo de 2026
El canciller alemán Friedrich Merz, de la conservadora CDU, dispuso de una hora en el Bundestag el miércoles 25 de marzo de 2026 para hacer sus primeras observaciones sobre la situación actual. Por turnos, los diputados de todos los partidos intervinieron para hacer sus preguntas con un minuto cada uno.
Merz aprovechó la ocasión para comentar la situación actual en la guerra entre Estados Unidos e Israel, por un lado, e Irán, por el otro. Pero se abstuvo de comentar el repentino anuncio del presidente estadounidense, Donald Trump, de que había encontrado una vía para negociar con Irán. El canciller dijo que confiaba en encontrar la manera de colaborar con sus socios europeos para abogar por un rápido cese de la escalada.
Solo si Europa, y especialmente Alemania, recuperaba su fortaleza, podría ejercer realmente su influencia: "Y ser fuerte en estos tiempos significa tener una economía próspera, garantizar el empleo y crear otros nuevos. Y, al mismo tiempo, ser capaces de defendernos. Digo deliberadamente 'ser capaces', porque ya no lo somos", advirtió Merz.
Merz sobre EE. UU. e Israel: "Hay cosas que no nos cuadran"
La guerra con Irán, cuyos efectos sufren alemanes y europeos con el elevado precio de la gasolina, también surgió en las preguntas de los parlamentarios.
La diputada socialdemócrata Derya Türk-Nachbaur quiso saber qué está haciendo Merz para poner fin al conflicto. El canciller respondió: "Estamos haciendo todo lo posible para persuadir a Estados Unidos e Israel de que busquen una solución diplomática a esta guerra. Algunas de las cosas que se dicen no nos parecen lógicas desde el punto de vista estratégico". Es probable que esta respuesta vaya dirigida al presidente estadounidense, cuyo plan de guerra sigue siendo un misterio, y no solo para Merz.
¿Qué quiere hacer el Gobierno alemán contra los altos precios del combustible? Esto planteó la jefa de la fracción de La Izquierda en el Parlamento, Heidi Reichinnek. En su respuesta, Merz mencionó que el Bundestag aprobará esta semana una ley que permitirá a las autoridades antimonopolio supervisar mejor a las compañías petroleras y sus políticas de precios.
También se mostró abierto a la posibilidad de aplicar desgravaciones fiscales directas a los ciudadanos. Sin embargo, sigue mostrándose escéptico ante un impuesto sobre los beneficios empresariales, similar al introducido tras el inicio de la guerra de agresión rusa contra Ucrania en 2022.
La violencia contra las mujeres y los inmigrantes
Otro tema casi provocó un escándalo en el Bundestag: la desaprobación generalizada surgió entre los miembros del partido La Izquierda cuando Merz respondió a una pregunta sobre sus planes para abordar el creciente problema de la violencia sexual contra las mujeres, especialmente en internet.
Esta pregunta se da en el contexto del caso de la actriz alemana Collien Fernandes, quien recientemente presentó graves acusaciones contra su exmarido, Christian Ulmen. Este publicó presuntamente videos y fotos falsos de ella desnuda en internet, los llamados deep fakes, generados mediante inteligencia artificial. El abogado de Ulmen ha negado las acusaciones, pero el caso ha suscitado un amplio debate público.
Merz respondió que el Gobierno está planeando leyes más estrictas. Y añadió: "Estamos presenciando una explosión de violencia en nuestra sociedad, tanto en el ámbito analógico como en el digital". Toda la sociedad debe actuar contra esto, afirmó el canciller alemán.
"También debemos hablar de las causas. También debemos hablar del origen de esta violencia. Y también debemos abordar el hecho de que una parte considerable de esta violencia proviene de grupos de inmigrantes en la República Federal de Alemania". Una declaración que probablemente se debatirá más a fondo en Alemania en los próximos días.
La excanciller Angela Merkel nunca estuvo demasiado entusiasmada por responder tres veces al año a las preguntas de los diputados en el Bundestag, una ronda parlamentaria que existe desde 2018, y cuya norma Merkel aprobó entre dientes, ya que pensaba que este tipo de sesión podría transformarse más bien en un espectáculo y no proporcionar información realmente importante.
El presidente alemán Steinmeier y su declaración sobre Irán
Friedrich Merz, sin embargo, parecía hoy bastante cómodo con el formato. Esto puede deberse también a que no tuvo que abordar temas delicados, como el surgido a principios de semana, cuando el presidente de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, declaró en un acto en el Ministerio de Exteriores que el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán constituía una violación del derecho internacional.
Esta es una postura que el Gobierno de Berlín aún no ha adoptado, a pesar de que las críticas a la acción militar en el Golfo son generalizadas. A Merz no se le plantearon preguntas sobre las declaraciones del presidente alemán. En Alemania, el presidente solo influir a través de sus discursos, ya que tiene un poder político prácticamente nulo. El hecho de que el canciller no tuviera que pronunciarse sobre Steinmeier le evitó tener que hacer una declaración definitoria sobre el derecho internacional.
(cp/ms)