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Eurodinámica

“Proteger el clima vale la pena”

El informe Stern-Calderón de la ONU sobre protección del clima es optimista: si los países en desarrollo siguen invirtiendo en energías renovables, los efectos serán positivos, sin disminuir el desarrollo económico.

Escuche el audio 05:11

"Proteger el clima vale la pena"

En 2006, Nicholas Stern, execonomista jefe del Banco Mundial, causó furor con un informe en el que probó que es más barato prevenir el cambio climático que reparar los daños que éste provoca. Esta semana, Nicholas Stern presentó nuevamente un informe por encargo de las Naciones Unidas, redactado por una comisión en la que participó Felipe Calderón, el expresidente mexicano. El tenor del estudio es, por un lado, alarmante: el cambio climático podría tener consecuencias mucho más graves de lo que se cree.

Pero también es optimista: la protección del clima puede ir de la mano del crecimiento económico, un mensaje dirigido, en especial, a los países en desarrollo. El presidente de la bancada de Los Verdes en el Parlamento alemán, Anton Hofreiter, cree que, a raíz del informe Stern-Calderón, proteger al clima será más fácil y beneficioso para todos. “Debería resultar más fácil. Si se lee, en especial, el primer informe Stern, ya se puede ver que sí da buen resultado. Si se toma en cuenta el desarrollo de las energías renovables en Alemania, y uno no se deja influir por cuestiones ideológicas que respaldan a la industria del carbón, entonces queda claro que la protección del clima vale la pena.”

El poder de los lobbys

Las conclusiones del informe parecen demasiado buenas para ser verdad: se puede proteger el clima del planeta y, al mismo tiempo, mantener el bienestar económico. Si eso fuera tan fácil, ¿por qué no se hace lo suficiente para protegerlo? Basta observar las estadísticas sobre las emisiones de dióxido de carbono para darse cuenta de que algo está fallando. El diputado Hofreiter responsabiliza a la política de esto, ya que se le da prioridad a los lobbys de la industria del carbón.

“La razón principal es el poder que tienen los lobbys en la política, y la incompetencia de la clase política gobernante. También en Alemania podemos frenar el poder de los lobbys y tomar medidas más eficaces para la protección del clima. Los grupos de presión no sirven ni a la protección del clima ni a nuestro bienestar, pero se imponen.”

Países en desarrollo y países ricos

De acuerdo con el informe, las emisiones de dióxido de carbono no solo aumentan en los países emergentes o en desarrollo, sino también en Alemania. En realidad, no hay demasiada diferencia entre los países en desarrollo y los países ricos en cuanto a sus dificultades para enfrentar el cambio climático, opina Anton Hofreiter.

“Los países en desarrollo cometen errores, pero nuestro gobierno también, a pesar de que, tanto para unos como para otros, proteger el clima sería muy beneficioso. Se trata de medidas concretas, de ampliar las energías renovables, de mejorar la infraestructura de las ciudades, y, en algunos países, recuperar suelos para el cultivo. Este tipo de medidas representan bienestar económico y así la protección del clima vale la pena.”

El costo del giro energético

Por otro lado, los autores del informe exigen que se terminen las subvenciones a las energías fósiles, algo que ya se llevó a cabo en Alemania con el resultado de que, finalmente, el que paga los costos del giro energético es el consumidor en su cuenta de la electricidad, que llega todos los meses. ¿De verdad vale la pena proteger el clima si los ciudadanos pagan los costos de su propio bolsillo? Según Anton Hofreiter, la respuesta es un sí claro y contundente.

La razón es que, según el reporte Stern-Calderón, a pesar de las grandes inversiones a nivel nacional y las renovables se vuelven mucho más baratas a mediano plazo. Lo que ahora pagan los consumidores son los costos de haber puesto en marcha el cambio de rumbo hacia la protección de clima, pero en el futuro esos costos se abaratarán enormemente. Según Hofreiter, el hecho de que en Alemania se produzca actualmente energía fotovoltaica a cuatro céntimos por kilovatio/hora es prueba de ello. “Está claro que Alemania logró el gran objetivo de que las energías renovables sean competitivas en el mercado. Lo que ahora paga el consumidor son los costos del pasado. Por eso proponemos crear un fondo común para que los costos del desarrollo de las renovables no se paguen más con la cuenta de la electricidad.”

Para el diputado de Los Verdes, el informe Stern-Calderón da lugar al optimismo y amplía el horizonte con respecto a qué medidas concretas se deben tomar para respaldar la protección del clima, tanto en los países en desarrollo como en los países más ricos. Esas medidas no solo harán disminuir las emisiones de dióxido de carbono sino que, a mediano o largo plazo, representan mejoras para el bienestar económico y social y son un aporte a la optimización de recursos. Según Hofreiter, lo que queda es esperar que tanto EE. UU. como China se sumen al giro energético. Y que Alemania muestre una participación más clara en ese proceso.

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