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Samper: Bachelet "es la más preparada" para dirigir la ONU

25 de marzo de 2026

En entrevista con DW, el expresidente de Colombia explica por qué criticó la “actitud ciega” del Gobierno de Chile, que quitó su respaldo a la candidatura de la exmandataria a la secretaría general de Naciones Unidas.

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Ernesto Samper gesticula durante una entrevista. Imagen de archivo.
Ernesto Samper, expresidente de Colombia. (Imagen de archivo)Imagen: Fernando Vergara/AP Photo/picture alliance

Poco después de que el Gobierno de Chile anunciara que quitaba su respaldo a la candidatura de Michelle Bachelet a la secretaría general de Naciones Unidas, se desató un vendaval de críticas sobre el Palacio de la Moneda.

Desde excancilleres chilenos hasta figuras de distintos países mostraron su sorpresa por la decisión de Santiago, que deja a la ex directora ejecutiva de ONU Mujeres y ex alta comisionada de Naciones Unidas para los derechos humanos sin el patrocinio de su país natal, aunque su postulación sigue en pie gracias a México y Brasil.

Una de las voces más resonantes fue la del expresidente de Colombia Ernesto Samper (1994-1998), quien a través de X criticó lo que llamó "la actitud ciega del nuevo Gobierno de José Antonio Kast”. El exmandatario colombiano, que también fue secretario general de Unasur entre 2014 y 2017, agregó en esa misma publicación que "nunca antes como ahora se había justificado tanto entregar a una mujer la difícil tarea de restablecer la convivencia planetaria”.

Una ley no escrita, pero que concita cierto consenso internacional, señala que la rotación entre continentes determina que quien reemplace a António Guterres al frente de Naciones Unidas debe ser de América Latina y el Caribe. Y el ánimo general añade que esa persona debería ser una mujer.

Samper explica, en entrevista con DW, que si bien ambas condiciones "no están escritas en papel, sino en la costumbre y en el respeto a los equilibrios regionales”, ahora se da la coincidencia de que "el derecho que tiene América Latina de volver a orientar los destinos de las Naciones Unidas y el derecho que tienen las mujeres de gobernar una organización que ya tiene más de medio siglo de existencia”, se podrían hacer realidad en la figura de la expresidenta de Chile.

Deutsche Welle: ¿Cree que pesaron en la decisión de Kast factores ideológicos de política interna chilena antes que una mirada más regional?

Ernesto Samper: Por supuesto, y no son solamente ideológicos los factores que distancian al presidente Kast de la expresidenta Bachelet, sino también históricos, que podrían casi configurar un acto de venganza. Es una lástima que el Gobierno de Chile no entienda la importancia que tendría para la región, y no solamente para su país, que la primera mujer secretaria general de la ONU fuera una persona proveniente de Sudamérica.

¿Hasta qué punto es realmente competitiva la candidatura de Bachelet?

Pues tiene todas las condiciones. Es cierto que no se puede asegurar que va a encontrar el respaldo unánime de los países, pero si lo que quiere la comunidad internacional es alguien que conozca no solamente el manejo político del sistema de Naciones Unidas, sino que también la anime una sensibilidad social, este es el caso. Bachelet además ha ejercido cargos en la ONU, así que me parece que tiene las condiciones para hacer cambios en la dirección correcta.

¿Es urgente una reforma de Naciones Unidas?

Vistos los problemas que ha tenido en las recientes confrontaciones, en las cuales la ley de la fuerza se ha impuesto sobre la fuerza de la ley, la única posibilidad de solución viable tiene que ver con una reforma de la estructura del sistema. No olvidemos que Naciones Unidas nació después de 1945 para encontrar un esquema de convivencia planetaria que en este momento no está funcionando.

¿Qué condiciones de Bachelet como figura política la llevan a apoyarla?

Michelle Bachelet no solo ha demostrado equilibrio, capacidad para entender los problemas y formular soluciones pragmáticas, sino que también ha exhibido el liderazgo necesario para lograr que las cosas cambien. Ahí están sus roles como expresidenta de Chile, responsable de ONU Mujeres y más tarde como máxima directora de derechos humanos. Se trata de la mujer más preparada… no, le quitaría la palabra mujer, es la persona más preparada para ocupar este cargo.

Bachelet habla frente a las banderas de Chile, Brasil y México.
Michelle Bachelet durante la presentación oficial de su candidatura, realizada durante el mandato del entonces presidente de Chile, Gabriel Boric.Imagen: Sebastian Beltran Gaete/Agencia Uno/dpa/picture alliance

¿Cree que Bachelet conseguirá aglutinar más respaldos ahora que, irónicamente, el Gobierno de su propio país le ha dado la espalda?

Espero que lo haga, porque aquí lo que está de por medio no es el interés de la política internacional de Chile, a mi juicio demasiado amarrada al proceso de diplomacia ideológica que se ha tomado las relaciones internacionales, bajándolas de su condición de relaciones entre Estados para convertirlas en relaciones entre gobiernos de signos ideológicos afines. Al margen de eso, creo que hay mucha gente que está pensando sinceramente en lo mejor para Naciones Unidas.

Usted habla de cambios en la ONU. ¿Cuáles serían esos cambios?

Hay que hacer reformas para derrotar el hegemonismo que en este momento amenaza el esquema de convivencia acordado en la Carta de San Francisco después de la Segunda Guerra Mundial. Acá no se trata solamente del interés de la política exterior de Chile, sino de muchas políticas exteriores que coinciden en la necesidad de la reforma y en los contenidos de esa reforma.

¿No corre Bachelet el riesgo de ser vetada en el Consejo de Seguridad por Estados Unidos por estar vinculada a la izquierda?

La candidatura de Bachelet no está vinculada a la izquierda, está vinculada a principios de defensa humanitaria frente a realidades dramáticas como la de Gaza, Ucrania o Irán, y en este sentido hay sectores en Estados Unidos que, en contravía de lo que ha sido la demostración de fuerza que hemos presenciado en los últimos meses, estarían de acuerdo en unas Naciones Unidas que tuviera su eje en la búsqueda de la paz, el respeto del derecho internacional y en la no intervención en los asuntos internos de los Estados, que fueron sus principios capitulares.

¿Es importante que la candidatura de Bachelet siga contando con el respaldo oficial de México y Brasil? ¿Podemos esperar que Colombia también oficialice su apoyo?

Por supuesto, y no solamente de estos países, sino de todos los países de Latinoamérica, de África y también los de Asia, que coinciden en la necesidad de que haya un proyecto de Sur Global que ilumine una recomposición de las Naciones Unidas. Espero que mi país, Colombia, independientemente de su signo ideológico, respalde esta justa aspiración que está siendo promovida más por las mujeres y movimientos identificados con los derechos humanos.

Además de esa norma no escrita que dice que ahora le toca a América Latina dirigir la ONU, también se dice que ya es tiempo de que sea una mujer quien lidere el organismo. ¿Está usted de acuerdo?

Gabriel García Márquez, Premio Nobel de Literatura de Colombia, decía que el único cambio importante que nos falta por ensayar en la forma caótica en que venimos administrando el mundo es que este cambio sea hecho por mujeres. Sería una feliz coincidencia histórica que el origen de esa mujer fuera América Latina, que ha sido considerada en el mundo entero como una zona de paz, sin presencia de armas nucleares, conflictos étnicos, religiosos ni de sangre. Creo que todo eso ameritaría que se tuviera en cuenta el nombre de Bachelet.

¿En qué momento está hoy el concierto internacional, señor Samper?

Vivimos momentos críticos, y así como fue importante la tarea de Naciones Unidas para salir de la Segunda Guerra Mundial, también debería serlo para prevenir una Tercera Guerra Mundial. No olvidemos las palabras de Einstein, que dijo que después de eso el enfrentamiento sería con palos y piedras.

(ms)

Diego Zúñiga.
Diego Zúñiga Periodista y editor en DW.