El estilo confrontativo de Noboa en las protestas indígenas
1 de octubre de 2025
A la grave crisis de violencia que vive Ecuador, se suma ahora el estallido del malestar social tras la decisión del presidente, Daniel Noboa, de eliminar el subsidio al diésel. Por si fuera poco, Noboa mantiene un pulso con la Corte Constitucional tras convocar, sin el necesario dictamen de este organismo, una consulta popular para instalar una Asamblea Constituyente.
Noboa argumenta que la actual Constitución, aprobada en 2008 en tiempos de Rafael Correa, es demasiado garantista con los derechos de los criminales y ha quedado anticuada para la realidad ecuatoriana. Otras dos cuestiones más se dilucidarán próximamente en referéndum: la presencia de bases militares extranjeras en el territorio y la eliminación de la obligatoriedad del Estado de dar recursos a las organizaciones políticas.
Los altos índices de apoyo de Noboa
En este contexto, se tomó la medida de eliminar el subsidio al diésel, algo que ya intentaron varios de sus predecesores. La histórica resistencia indígena ha logrado derrocar presidentes en Ecuador, ¿podría sucederle lo mismo a Noboa, aunque acabe de ser reelegido holgadamente en las urnas?
"Las anteriores protestas, sobre todo la de octubre de 2019 y la de junio de 2022, fueron contra presidentes que tenían muy bajo apoyo de la ciudadanía. Según las encuestas, el apoyo de Noboa está un poco por debajo del 50 por ciento. Eso es bastante, no solo en Ecuador, sino en América Latina, donde los presidentes se desgastan muy rápidamente. Esto marca una diferencia, pero creo que, en este caso específico, Noboa está actuando con cierta imprudencia”, comenta a DW Simón Pachano, politólogo de la FLACSO. "Está muy confiado en sus índices altos de apoyo y eso hace que tome una posición muy rígida, muy poco flexible a conversar, a abrirse. Me parece que está cometiendo ese error, que puede llevar a desgastarlo muy significativamente”, prosigue Pachano.
"Cerrarse al diálogo con los sectores sociales, con las organizaciones indígenas, y establecer una lógica de enemigo con ellos, en el marco de una democracia, es bastante peligroso”, dice a DW, por su parte, Lorena Piedra, docente en la Pontificia Universidad Católica del Ecuador. "En un contexto tan polarizado como el que ya tenemos, es grave. Había otras maneras de manejar el tema, pero es el estilo de Noboa: tratar a quienes no siguen su línea como enemigos y priorizar lo que quiere tener como resultados sin que importen otras variables”, subraya Piedra.
Represión de las Fuerzas Armadas
La viralización de un video en el que Efraín Fueres, un comunero indígena moribundo que participaba en las protestas, y el hombre que acudió a socorrerlo fueron pateados y golpeados con sus armas por militares ha echado aún más leña al fuego de las protestas. "Esto es gravísimo, porque las Fuerzas Armadas están hechas para la guerra, no para enfrentar conflictos de orden interno civil”, destaca el politólogo Simón Pachano.
"El nivel de represión, la violencia policial y la criminalización generalizada de los manifestantes como ‘terroristas' son extremadamente preocupantes”, dice a DW Tina Hennecken Andrade, responsable de la oficina en Ecuador de la Fundación Friedrich Ebert, cercana a la socialdemocracia alemana. Ha habido ya varios llamados nacionales e internacionales al cese de la represión, como el de Gina Romero, relatora especial de la ONU para la Libertad de Asociación y Asamblea.
"De pronto, se quiere meter en un mismo saco como terroristas a las organizaciones criminales y al movimiento indígena. Eso es peligroso, porque abre otro frente, hay maneras de manejar diferencias en el marco de una democracia”, apunta Lorena Piedra. Además, según la experta, el despliegue de policías y fuerzas armadas en la protesta social abre una ventana de oportunidad para el crimen organizado: "Mientras ellos están ocupados en las calles, las organizaciones criminales aprovechan, tienen mayor margen de acción. Las recientes masacres en las cárceles y los nuevos ataques con drones no son coincidencia", subraya Lorena Piedra.
El referéndum y los indígenas
El estilo confrontativo del Gobierno de Noboa puede poner en peligro la respuesta a la consulta sobre la Asamblea Constituyente. "Lo que suceda acá, ahora, en estos episodios de protestas, va a determinar en gran medida el resultado de esa consulta”, dice Simón Pachano.
El politólogo ecuatoriano sostiene la hipótesis de que, en realidad, Noboa no deseaba celebrar ese referéndum, sino que lo que buscaba era destituir a su enemigo y contrapeso, la Corte Constitucional, y sustituirla por otro organismo. El presidente apuntaba a eliminar la Corte Constitucional en base a una serie de suposiciones y movimientos legales que tienen un precedente en una estrategia similar utilizada en su día por Rafael Correa, supone Pachano.
"Le salió mal la jugada”, sentencia el politólogo, y ahora tiene que hacer el referéndum. Y no solo eso: "Con la represión, radicalizó al correísmo en contra de la Asamblea Constituyente, a pesar de que inicialmente llamó a apoyarla”.
También la CONAIE (Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador) ha anunciado el rechazo a la consulta y ha hecho un llamado a la ciudadanía a votar ‘No' en todas las preguntas.
El enfrentamiento con Noboa está más enconado que nunca y sus reclamos ya no solo se limitan al subsidio al diésel: "La pobreza tiene una cara en el Ecuador. La cara es la de personas indígenas, afrodescendientes, de personas en el ámbito rural. Los niños que más sufren de desnutrición crónica son niños indígenas. Pero, desde el primer momento, hubo un diálogo y unas medidas de compensación hacia el sector de los transportistas, pero no con el movimiento indígena. La presidencia de la República del Ecuador, todos hombres, todos blancos o mestizos, dejan ver que los indígenas y los afros son la última rueda del coche. Tienen menor acceso a los recursos, menor calidad de vida… Y esa es una realidad estructural en el Ecuador. Es lógico que cualquier cosa estalle por ahí, por el movimiento indígena, porque sus condiciones no han mejorado demasiado”, señala Lorena Piedra.
(cp)