Desalojo de campamento sunita desata crisis en Irak | El Mundo | DW | 30.12.2013
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El Mundo

Desalojo de campamento sunita desata crisis en Irak

La acción, llevada a cabo por orden del Gobierno, dejó al menos 13 muertos y gatilló la renuncia de 44 diputados.

En abril de 2013, el desalojo de un campamento antigubernamental dejó 26 muertos en Irak. La historia se repitió este lunes (30.12.2013) cuando las fuerzas de seguridad intentaron disolver una acampada de protesta sunita en la provincia occidental de Anbar, causando la muerte de al menos 13 personas. La manifestación, organizada por grupos que se consideran marginados del Gobierno, llevaba más de un año en el lugar.

El primer ministro chiita Nuri al Maliki debe hacer frente a recurrentes críticas por parte de grupos sunitas, que se sienten desplazados. Al Maliki, por su parte, había prometido en reiteradas oportunidades retirar el campamento, donde según él se propicia la generación de disputas y se oculta a milicianos de Al Qaeda. El premier buscará la reelección en las votaciones de abril de 2014.

Fuentes policiales dijeron que los enfrentamientos del lunes surgieron cuando hombres armados abrieron fuego contra fuerzas especiales de seguridad que intentaban ingresar en Ramadi, la ciudad al oeste de Irak donde está ubicado un segundo campamento de protesta. Hubo disparos y explosiones que destruyeron cuatro vehículos y causaron la muerte de al menos tres policías, según la agencia de noticias Reuters.

La intervención policial puede traerle más dolores de cabeza al Gobierno.

La intervención policial puede traerle más dolores de cabeza al Gobierno.

Renuncia de diputados

En la morgue de Ramadi, en tanto, los cuerpos de otras diez personas fueron recibidos. Informes preliminares aseguran que la operación de desalojo dejó, además, unos 40 heridos. Una vez tomado el campamento, los agentes descubrieron dos vehículos listos para operar como coches bomba, los que fueron desactivados por personal especializado. Esto confirmaría las sospechas de la presencia de miembros de Al Qaeda en el lugar.

El jeque Abdul Malik Al-Saadi, un clérigo suní influyente que había instado previamente a los manifestantes a seguir protestando pacíficamente, pidió a las fuerzas de seguridad que se retiren inmediatamente para prevenir un mayor derramamiento de sangre. La provincia occidental de Anbar es de mayoría sunita, pero en todo el país los chiitas representan en torno a dos terceras partes de la población.

Como consecuencia de esto, 44 diputados presentaron sus renuncias este lunes como protesta por las medidas adoptadas por el Gobierno. También exigieron la liberación del parlamentario Ahmed al Alwani, detenido el sábado (28.12.2013) en una operación que dejó cinco muertos. Los campamentos de protesta levantados en las cercanías de Bagdad son un verdadero dolor del cabeza para el régimen.

DZC (dpa, Reuters, AFP)

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