Cómo Trump puede capitalizar políticamente el atentado
28 de abril de 2026
Cuando se hizo pública la noticia del último intento de atentado contra el presidente de EE.UU., Donald Trump no tardó mucho en pronunciarse.
Apenas unos 30 minutos después de los disparos, pidió que se terminara la cena. "Que siga el espectáculo", exigió Trump, según las agencias, con una actitud decididamente imperturbable. En entrevista con la cadena estadounidense CBS, también destacó que se había mantenido erguido mientras los agentes de seguridad lo conducían a una sala segura.
En una rueda de prensa celebrada esa misma noche, Trump se mostró como un auténtico estadista: "A la luz de los acontecimientos de esta noche, hago un llamamiento a todos los estadounidenses para que se comprometan de todo corazón a resolver nuestras diferencias de forma pacífica".
Durante la tradicional cena de gala con los corresponsales de la Casa Blanca, el sábado 25 de abril de 2026, un hombre fuertemente armado irrumpió en un control de seguridad y fue reducido por las fuerzas de seguridad. Se escucharon disparos y el presidente fue puesto a salvo. Según fuentes de la investigación, el presunto autor habría querido matar a Trump y a varios miembros del Gobierno estadounidense. El propio Trump se expresó en términos similares y lo describió como "un hombre muy perturbado".
Trump: ya ha sido blanco de atentados en varias ocasiones
Trump ya ha sido blanco de atentados en varias ocasiones en los últimos años. Por ejemplo, en julio de 2024 recibió un disparo durante un acto de campaña en el estado de Pensilvania. Una bala le rozó la oreja. Un asistente perdió la vida, otros dos resultaron heridos y el agresor fue abatido.
Según sus críticos, Trump supo sacar partido del incidente. Rodeado por el servicio secreto y con sangre en la cara, Trump levantó el puño al cielo tras el atentado, lo que sus seguidores consideraron un momento icónico. La imagen dio la vuelta al mundo y se comparó en numerosas ocasiones con la famosa foto del izamiento de la bandera de la Segunda Guerra Mundial. En la campaña electoral contra el demócrata Joe Biden, sus índices de popularidad subieron notablemente; los observadores atribuyeron esto también a la forma en que Trump gestionó el atentado.
Trump como marca: incluso en tiempos de crisis
Esta vez no hubo imágenes icónicas que Trump pudiera aprovechar. En cambio, el presidente de EE.UU. pareció tener la situación bajo control en todo momento y se mostró decididamente intrépido. "Independientemente de lo que se piense de la política de este presidente, su tenacidad ante el peligro fue ejemplar", elogió el periódico británico The Telegraph. "La respuesta política exige prudencia. Trump, al menos al principio, ha adoptado un tono conciliador", escribió el periódico español El Mundo.
Según los expertos, eso no debería ser una casualidad. "Trump es un hombre que sabe cómo vender su imagen", dice a DW Thomas Jäger, titular de la cátedra de Política Internacional y Política Exterior de la Universidad de Colonia. Eso incluye aprovechar cualquier acontecimiento para presentarse como marca.
"Al igual que en 2024, enseguida se produjeron imágenes que le dan a Trump el control sobre la cobertura mediática", subraya Jäger. El hecho de que se presentara inmediatamente ante la prensa demostró que quiere mantener el control sobre la narrativa de lo sucedido.
Trump está obsesionado con el salón de baile
El salón de baile que Trump quiere construir -a pesar de las protestas de sus detractores- en lugar del ala este de la Casa Blanca, parece ser, a pesar de todos los problemas de política interna, el principal eje de su argumentación tras el intento de atentado. Según explicó tras el incidente, con el nuevo salón de baile, esto nunca habría pasado.
Los defensores del patrimonio están actuando legalmente contra la construcción. El domingo, el Ministerio de Justicia pidió a los demandantes que desistieran, y lo justificó con los disparos de la noche anterior. "En pocas palabras: vuestra demanda pone en grave peligro la vida del presidente, su familia y sus colaboradores", dijeron.
La posible estrategia de Trump tiene límites
"Los límites de su estrategia residen en la disposición de su movimiento MAGA a seguirle", afirma Jäger en entrevista con DW. "Mientras ellos le sigan, él se saldrá con la suya. Las numerosas teorías conspirativas -incluso las procedentes de su propio movimiento- indican que esto será mucho más difícil que tras el atentado de Butler en 2024". Desde hace ya algún tiempo circulan teorías conspirativas, incluso entre su propia base, que ponen en duda la interpretación de los intentos de atentado del pasado. Sobre todo la controvertida exdiputada Marjorie Taylor Greene ha sembrado recientemente en X dudas sobre la autenticidad del atentado de Butler, Pensilvania, en 2024.
El autor David Frum, de la revista estadounidense The Atlantic, recuerda además lo diferente que fue la reacción en otoño de 2025, cuando el asesinato del activista de derecha Charlie Kirk fue utilizado por los aliados de Trump para ajustar cuentas con los medios, las oenegés y los críticos. Esta vez, sin embargo, no se ha producido tal escalada. El presidente Trump calificó al presunto autor como atacante aislado y se abstuvo de enmarcar el incidente en una conspiración o un enemigo mayor.
Mientras tanto, numerosos políticos se han sumado a la petición de Trump sobre el salón de baile. "Tenemos que terminar el salón de baile para proteger a @POTUS y a sus invitados", escribió, por ejemplo, la exfiscal general de EE.UU. Pam Bondi, a quien Trump despidió hace unas semanas.
(gg/ms)