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Economía

El fantasma de la insolvencia amenaza a Opel

Las últimas exigencias de financiación de General Motors y el desinterés creciente de los inversores potenciales -Fiat y Magna- acerca la posibilidad de una insolvencia ordenada para la marca alemana.

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Futuro cada vez más incierto para la marca alemana.

Más incertidumbre que nunca. El tiempo apremia y el futuro de Opel se complica por momentos. La reunión prevista para hoy (29.05) en la sede de la Cancillería, en Berlín, podría finalmente suspenderse. Fiat, uno de los potenciales inversores interesados en adquirir la marca alemana, ya anunciado que no asistirá.

En un comunicado, el presidente ejecutivo del fabricante italiano, Sergio Marchionne, indicó que las nuevas exigencias planteadas por General Motors y el ejecutivo estadounidense "expondrían a Fiat a asumir riesgos innecesarios e irracionales".

Tampoco está claro que el otro candidato, el fabricante de componentes austro-canadiense Magna, se mantenga en la pugna. Las conversaciones de última hora con los negociadores estadounidenses no parecen haber dado los frutos deseados y Magna también podría retirarse de la puja.

¿Quiere GM desprenderse de Opel?

La desconcertante actuación de General Motors y del Gobierno estadounidense, quienes aparecieron en la última reunión con una inesperada exigencia de más recursos de financiación -alrededor de 300 millones de euros, unos 400 millones de dólares-, ha llevado a pensar a expertos y personas próximas a la negociación que, sencillamente, Washington no quiere desprenderse de Opel.

Opel Werk in Bochum

"¿Quién rescata a Opel?", reza en la pancarta.

El principal obstáculo reside en la creación de una empresa fiduciaria que englobe los activos europeos y permita salvar a Opel hasta que se regularice formalmente la entrada del nuevo inversor en la empresa. Alemania está dispuesta a financiar con un crédito puente de 1.500 millones de euros -unos 2.000 millones de dólares- la creación de dicha empresa fiduciaria.

Para Berlín, la creación del fideicomiso, que protegería a Opel de los acreedores de General Motors cuando la matriz se declare en bancarrota, es condición sine qua non. Washington, sin embargo, se opone.

La declaración de insolvencia, en el horizonte

Un escenario que abre la puerta a la declaración de insolvencia de Opel. La compañía necesita 300 millones de euros -unos 400 millones de dólares- en dinero fresco hasta el próximo miércoles. Un monto que el fabricante de componentes Magna se ha ofrecido a aportar, en las conversaciones mantenidas con General Motors. La oferta, sin embargo, ha sido rechazada por el fabricante estadounidense.

Así las cosas, el Gobierno alemán no descarta una insolvencia ordenada de Opel. Lo ha dicho la propia canciller, Angela Merkel, y de forma reiterada en las últimas semanas, el titular de Economía, Karl-Theodor zu Guttenberg. Y es que Berlín no salvará Opel a cualquier precio. "No contemplamos una participación directa del Estado", ha dicho Merkel.

A día de hoy, y según informaciones publicadas por el semanario Der Spiegel, una insolvencia sería una opción mucho más barata para las arcas públicas alemanas dadas las exigencias de financiación de la operación en las circunstancias actuales. Según cifras que baraja el Ministerio de Economía alemán, el coste total de la insolvencia rondaría los 1.100 millones de euros, unos 1.470 millones de dólares.

Autor: EV/ dpa/AP

Editor: Mirra Banchón

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