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Economía

Opel: ¿capital ruso-austriaco?

La empresa austriaco-canadiense Magna presentó un concepto para salvar Opel con capital ruso, que entusiasmó al Gobierno Federal alemán, pero dividió a los Estados federados.

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El jefe del gobierno del Estado de Hesse, Roland Koch, reveló que el concepto de Magna es el favorito pues es el que "más se acerca a los deseos y esperanzas de los políticos alemanes y de los trabajadores". Éste consiste en la compra directa de un 20 % de Opel, y de otro 35 % con capital ruso aportado por la empresa automovilística GAZ y el banco estatal Srebank, con lo que Magna se haría del 55 % de la firma alemana, dejándole a General Motors -la casa matriz- un 35 %, y un 10 % a los trabajadores.

División regional

Pero mientras el Gobierno Federal, sin expresarlo públicamente, envía señales de apoyo a la propuesta de Magna, compañía fabricante de componentes para automóviles, que el presidente del Estado de Renania-Palatinado, Kurt Beck,

Opel Berlin Bundeskanzleramt Beck

Kurt Beck

explica como un "acuerdo de voluntades" para adelantar las negociaciones con ella, su homólogo del Estado de Renania del Norte-Westfalia, Jürgen Rüttgers, anunció su disconformidad y rechazó la propuesta en los términos en los que se presentó el viernes.

Los líderes de los gobiernos de Hesse, Renania Palatinado y Turingia, así como el de Renania del Norte-Westfalia, participan activamente en las discusiones sobre el futuro de Opel, ya que en sus Estados federados se encuentran las principales fábricas de la empresa automotriz, una de las más importantes generadoras de empleo regional.

Y éste es el tema de discusión que ha derivado en el veto de Rüttgers a un acuerdo que pareciera ya contar con la bendición federal y el respaldo de General Motors. El descontento del gobierno de Renania del Norte-Westfalia se origina en el número de despidos que exige la adquisición.

El obstáculo son los recortes

Según las informaciones de prensa, el plan de Magna prevé eliminar 12.000 de los 55.000 puestos de trabajo de Opel en toda Europa, 2.500 de ellos en Alemania. La distribución de estos recortes golpearía fuertemente la planta en Bochum, ciudad en Renania del Norte-Westfalia, lo que dejaría a esta provincia con 2.200 nuevos desempleados.

"Eso no está bien" sostuvo Ruttgers, que si bien reconoció que el concepto de Magna es el más completo de todos los que se presentaron, también advirtió que "con las actuales condiciones no lo podemos aprobar". Los jefes de Gobierno en los otros Estados federados involucrados no lo ven así, ya que el golpe para ellos no sería tan drástico.

En el centro de motores y componentes de Opel en Kaiserslautern, Renania-Palatinado, únicamente serían despedidos alrededor de 250 empleados, mientras las plantillas de Rüsselsheim (Hesse) y Eisenach (Turingia) permanecerían casi intactas.

Decisión pendiente

El futuro de Opel lo decidirá en última instancia General Motors, empresa que también estudiará otras dos propuestas, presentadas por Ripplewood y Fiat, y tomará atenta nota de la forma de cómo las autoridades en Alemania las evaluaron a todas ellas.

De parte del Gobierno Federal Alemán sólo se escuchan cosas positivas de Magna: "un concepto muy interesante" dijo el ministro de Economía, Karl-Theodor zu Guttenberg; de "realizable" lo calificó el ministro de Relaciones Exteriores, el socialdemócrata Frank-Walter Steinmeier. Todo parece indicar que el capital ruso-austriaco tiene buenas cartas.

Autor: Daniel Martínez

Editor: Pablo Kummetz

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