Siria: Al Assad desplaza fuerzas para proteger bastión familiar | El Mundo | DW | 10.08.2013
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El Mundo

Siria: Al Assad desplaza fuerzas para proteger bastión familiar

El mandatario envió a la Guardia Republicana. Además, la prensa entrega más detalles del fallido atentado en su contra.

El presidente de Siria, Bashar al Assad, ordenó este sábado (10.08.2013) a miembros de la Guardia Republicana que se desplazaran hasta la provincia de Latakia, una zona poblada por alauitas y que es conocido como un bastión de la familia del mandatario, que se ha convertido en un nuevo frente de batalla tras una arremetida rebelde que consiguió tomar un aeropuerto y varios poblados la semana pasada.

Esta decisión se suma al bombardeo realizado la noche del viernes y repetido este sábado por aviones de combate, en un esfuerzo aparente por impedir que los rebeldes sigan progresando en su ofensiva. Las fuerzas de Al Assad están a la defensiva en la zona norte del país. El ataque aéreo habría dejado diez rebeldes y diez civiles muertos el viernes, y dos decenas más este sábado, según el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos.

Assad controla gran parte del sur y el centro de Siria, mientras que los insurgentes retienen áreas del norte cerca de la frontera turca y en el valle del Éufrates hacia Irak. La esquina noreste del estado árabe es ahora una región kurda cada vez más autónoma. Los insurgentes, principalmente suníes, luchan desde marzo de 2011 por derrocar al mandatario.

Guardaespaldas de Al Assad heridos

También se conocieron más detalles sobre el atentado fallido del pasado jueves 8 de agosto contra el presidente. Según medios de oposición, tres guardaespaldas de Al Assad resultaron heridos tras ser alcanzados por granadas de mortero lanzadas contra el convoy que trasladaba al jefe de Estado. La web Zaman al Wasl asegura que los oficiales se encuentran desde entonces en el hospital Al Shami, en Damasco.

Los habitantes del barrio del centro de la capital siria situado entre la casa de Al Assad y una mezquita a la que acudía en la mañana del jueves a un acto de unidad nacional, aseguraron haber oído un total de doce explosiones y afirmaron que algunos de los explosivos erraron completamente su objetivo. El régimen sigue negando la existencia de ese ataque.

Asimismo, el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos informó este sábado que desde el inicio de la revolución se ha registrado la muerte violenta de 106.423 personas, aunque aseguró que la cifra real de víctimas mortales es probablemente el doble. Entre ellas hay 53.851 civiles (incluidos 5.553 niños), mientras que los soldados del régimen caídos en combate serían 26.853, de los cuales 171 serían milicianos de Hizbollah.

DZC (dpa, Reuters)

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