San Nicolás: un santo multifacético | Sociedad | DW | 08.12.2006
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Sociedad

San Nicolás: un santo multifacético

Los niños en Alemania añoran la llegada del 6 de diciembre: el día de San Nicolás, un santo muy particular.

El San Nicolás Alemán en su típico traje de obispo con mitra y báculo.

El San Nicolás Alemán en su típico traje de obispo con mitra y báculo.

En la noche anterior los chicos dejan un par de zapatos muy bien brillados o una bota de tela frente a la puerta con la esperanza de que San Nicolás los llene de bendiciones fundidas en chocolate.

¿Realidad? ¿Leyenda? Cuando se trata de la figura de San Nicolás, el amigo de los niños y los pobres, ya casi no se puede distinguir. Se presume que Simeon Metapharstes mezcló las biografías del Obispo de Mirra y el de Pinara, Nikolaus de Sion, fallecido el 10 de diciembre de 564 d.C. De esta combinación habría surgido el San Nicolás que reparte chocolates y pequeños presentes a principios de diciembre en Alemania. Nicolaus, el buen hombre de ejemplares características humanas.

San Nicolás es un “santo” con corona. Él no necesitó aparecérsele a ninguna joven virgen de camino a casa o hacer caminar a nadie para recibir el título de “santo”. Su gran espíritu humanitario, ayudando a los pobres y desvalidos, fue suficiente mérito para ser admitido en el selecto club. Para ser santo se necesitan hoy muchas más credenciales.

Castidad es cuestión de creencia

En todo caso, San Nicolás logró eternizarse gracias a su maravillosa personalidad. Hoy se le tiene incluso por el “Padre” del “Hombre de la Navidad”, que no es el mismo Papá Noel.

Cuenta la leyenda…o bien, según los historiadores, San Nicolás nació en Patara, muy cerca del hoy ruidoso y nada santo balneario turco de Antalya. Se creé que fue el 280, bueno también el 286, el año que lo vio nacer. Jacobo de Voragine cuenta que sus padres fueron Johanna y Epiphanes quienes, tras el nacimiento de su hijo, vivieron una vida en castidad.

De cómo se lograba por aquellos tiempos recuperar la virginidad tras un parto, no nos los revelan los historiadores. Tampoco los pediatras nos aclaran cómo es que un bebé de tres días puede pararse en la bañera, según narra de Voragine las primeras hazañas del niño Nicolás.

Buen hijo y benefactor

Nicolás era un primogénito de padres adinerados que, como forma de satisfacción personal, prefería con su herencia cumplir deseos de los demás .

Dice la leyenda que en un pueblo turco había tres jóvenes damas cuyas familias eran tan pobres que no podían casarse. Sus familias no podían pagar la dote.Habiéndose enterado Nicolás de que el único camino que les quedaba a las jóvenes para reunir el dinero era la prostitución, decidió subirse al techo de sus casas y dejar caer por sendas chimeneas unos cuantos lingotes de oro. Regalo inesperado que evitó que las señoritas del cuento emprendieran una carrera horizontal. ¡Vaya buen hombre!

Pero ahí no termina la historia. Delatado por el graznido de los gansos todo el pueblo resultó conociendo al buen benefactor.

De cómo llegó ser obispo y de cómo se desenvolvió

Elegido obispo, por casualidad, tras algo así como una apuesta entre curas, cumplió sus funciones a cabalidad y convenció a cualquier cantidad de gente de cuán buena era la Iglesia católica. Aún así, como representante de la corriente cristiana de “arius”, fue encarcelado y torturado.

Ya fuera de la penitenciaría asistió al Concilio de Nicanea como primer acto de “resocialización”. El evento tuvo lugar en 325 y fue muy importante para los cristianos, pues allí se declaró como dogma el triunvirato a Dios, Jesús y el Espíritu Santo. Silvestre, el del Año Nuevo, también estuvo presente aquella vez.

Desde su muerte en Mirra (Demre), el seis de diciembre de 345, 351 ó 352, Nicolás empezó realmente a ejercer como santo. Y aunque sus restos reposan en una iglesia del puerto italiano de Bari, San Nicolás visita todos los seis de diciembre a los niños alemanes cargado de dulces.

La reputación de San Nicolás es tan buena que ha sido declarado patrón de las más diferentes ramas. San Nicolás es patrón de los abogados, los notarios, los escolares, los maestros, los tenderos, los pescadores, los farmaceutas, los bomberos, los comerciantes y hasta de los fermentadores de cerveza. Además, San Nicolás ayuda en caso de robo y… de matrimonio.

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