Rodrigo Moreno: sangre nueva en el cine argentino | Cultura | DW | 15.02.2006
  1. Inhalt
  2. Navigation
  3. Weitere Inhalte
  4. Metanavigation
  5. Suche
  6. Choose from 30 Languages
Publicidad

Cultura

Rodrigo Moreno: sangre nueva en el cine argentino

En la Berlinale se estrenó El Custodio, la única película latinaomericana que compite por el Oso de Oro. DW-WORLD conversó con su director, el argentino Rodrigo Moreno

Rodrigo Moreno, director de El Custodio, y la camarógrafa Barbara Alvarez en la Berlinale

Rodrigo Moreno, director de El Custodio, y la camarógrafa Barbara Alvarez en la Berlinale

La única película de habla hispana que concursa por el Oso en la Berlinale, es El Custodio. DW-World conversó con su director, el argentino Rodrigo Moreno. Debutar en la Berlinale es para este joven director argentino, cuyo sueño profesional y personal es lograr tener una filmografía coherente, simplemente un lujo.

La Berlinale, un regalo

Según su director, esta coproducción argentino-alemana, con participación española y francesa, desde que surgió la idea, ha corrido con mucha suerte. El hecho de participar en la competencia de la Berlinale significa un regalo, pues él no hace películas para ganar premios, sino para expresarse. Sin embargo, esto no debe malinterpretarse como un menosprecio al festival de Berlín. Más bien lo contrario, Moreno siente que participar en el concurso es un "regalo de esos que te da la vida. Estar en Berlín es para mí un lujo de verdad. Es mi primera película solo, la terminé hace quince días. Y pasarla por primera vez frente al público en esa noche tan maravillosa como fue la gala es…todo alucinante, me parece un sueño", recalca con entusiasmo añadiendo lo increíble que le resulta estar compitiendo con directores como Claude Chabrol o Robert Altmann, a quienes admira. "Todo es positivo, todo es bueno. Y si vienen premios, mejor", agrega.

Berlinale-Journale, Berlinale 2006

Berlinale

De Buenos Aires a través de Sundance a Berlín

La Berlinale representa para El Custodio la culminación de un recorrido bastante exitoso. "El libreto ganó el premio Sundance/NHK para el mejor guión latinoamericano entre 300 guiones de Latinoamérica. Eso nos permitió presentarnos a otras fundaciones y a otros concursos, en España, en Holanda, en Alemania, y ganarlos. Financieramente se fueron abriendo las puertas. Aparecieron, entonces, unos productores alemanes de Pandora Films, luego unos franceses. Sinceramente, no nos costó armarla. Nos llevó trabajo, sí, pero no estuvimos cinco años intentando encontrar un productor", resalta. Luego fue cuestión de que a uno de los directores de la Berlinale le gustara la película y la propusiera.

Y si en un primer momento pensaron en presentarla en la sección Panorama, Moreno y su equipo apostaron por el concurso: "y nosotros, unos caraduras, le dijimos que preferíamos esperar. La verdad es que fue una apuesta, porque corríamos el riesgo de que nos dijeran `Panorama o nada´". Pero, la película gustó y fue propuesta para la competencia. "Un día estaba yo descansando en las afueras de Buenos Aires, y llaman a mi celular y me dicen `¡Entramos a la competencia de Berlín!´. Y pegué un grito, como un loco", dice riéndose.

El vacío mundo de la política

A pesar de que en la mayoría de los comentarios se tilda a esta película de una crítica al mundo de la política, Moreno comenta que la inquietud que lo llevó a realizarla fue la necesidad de contar la dependencia de un hombre del otro. "El custodio justamente es un personaje cuya característica principal es el silencio.Y me interesaba contar un personaje que no hablara, pero que sin embargo algo estaba cocinándose dentro", explica. En ese sentido, se trata de una película más humana que política, a pesar de describir el escenario político como un mundo vacío.

El cine argentino

A por qué El Custodio es la única película latinoamericana que compite en la Berlinale, Rodrigo Moreno sabe responder sólo con el caso argentino, pues "Argentina es un país bastante aislado en relación al resto de Latinoamérica; en Argentina lamentablemente no se pasan las películas que se hacen en Latinoamérica. Con lo cual digo que no sé cuál es la realidad del cine mexicano, peruano, boliviano o brasilero. En cuanto al cine argentino me parece que está muy bien representado con El Custodio en la competencia, con Derecho de Familia de Burman en Panorama y con La Prisionera en el Foro, también con un cortometraje. Es increíble y habla de que el cine argentino está bien posicionado en Europa. Con respecto al resto de los países, ni idea…"

Daniel Burman, Argentinien bei der Berlinale 2004 ausgezeichnet

Daniel Burman, director de "El abrazo partido", Oso de Plata en la 54 Berlinale

El latinoamericano, un cine desfasado

Con algunas excepciones y a pesar de que la película que más le ha gustado en los últimos años es la uruguaya Whisky, Moreno opina que "el cine latinoamericano está desfasado, quedado en el tiempo. En general, hay un costumbrismo en el cine latinoamericanó que ya se repite, que es ya un cliché de sí mismo, demasiado grueso. Creo que vive una crisis muy fuerte, me parece que tienen que impulsar lo que se impulsó en la Argentina que es una renovación generacional. Se necesita sangre nueva, joven. Nuevas ideas, gente con otra cabeza, con otra mirada sobre el mundo", dice y explica que en su opinión la crisis no se origina en la falta de fondos sino en la mezquindad hacia las nuevas generaciones.

"Esto lo digo, principalmente, porque en la Argentina ocurrió. Y luego se dio una renovación que permitió que hayan pasado ya tres películas argentina por Berlinale: La ciénaga, El abrazo partido y El custodio. Con lo cual en la Argentina estamos viviendo un renacimiento del cine, un renacer muy importante. Es fantástico", dice ejemplificándolo con que en la sección Work in progress de la Berlinale se han presentado quince proyectos argentinos. "Igual es una isla en un mar revuelto, y no representa fielmente lo que pasa con el resto de las industrias en la Argentina, que pasa por una fuerte crisis económica. Sin embargo, el cine es una excepción. Por suerte, me dediqué a eso y no fui médico".

DW recomienda