Refugiados:”Los Estados no han aprendido realmente de lo sucedido” | Europa | DW | 19.09.2016
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Europa

Refugiados:”Los Estados no han aprendido realmente de lo sucedido”

Con motivo de la conferencia sobre refugiados y migrantes en las Naciones Unidas este 19 de septiembre, DW entrevistó a Vincent Cochetel, director de ACNUR en Europa, sobre la gestión europea de la crisis.

DW: ¿De qué tratará el encuentro de alto nivel de las Naciones Unidas sobre refugiados y migrantes?

Vincent Cochetel: Esperamos que los Estados, países de destino, de asilo y de tránsito se comprometan de nuevo fundamentalmente, pero al mismo tiempo que accedan a cooperar mejor en la gestión de la crisis. Si miramos a Europa y observamos las lecciones aprendidas de la crisis de 2015, tenemos a veces la impresión de que los Estados no han aprendido realmente de lo sucedido. Es un poco como una resaca. Te despiertas por la mañana y dices: Dios mío, ¿qué hice anoche?

¿Por dónde deberíamos comenzar a hacer un examen de conciencia? ¿Cuáles son las preguntas que deberían cuestionarse los países europeos?

Las principales fuerzas que forzaron el desplazamiento de la gente y las migraciones económicas siguen aún ahí. Los problemas de Afganistán siguen sin solucionarse, las guerras de Irak y de Libia continúan al igual que la de Siria. Hay además otros conflictos muy lejos que podrían desembocar en el desplazamiento de gente. ¿Por qué tardamos tanto en reubicar a la gente? Solo se ha cumplido el 13% de los objetivos que acordamos con respecto a Grecia y menos del 5% para Italia.

Vincent Cochetel

Vincent Cochetel cree que debe haber más voluntad y herramientas comunes para gestionar la crisis.

¿Qué significa estar preparados a un nivel más concreto?

Creemos que las crisis han revelado que necesitamos tener un sistema de registro común en Europa. No solo con huellas dactilares, sino además con historias personales y otro tipo de cosas. Todo esto facilitaría abordar la reubicación, los reencuentros familiares y la prevención de pérdida de datos sobre menores que viajan solos por Europa. ¿Es técnicamente factible? Sí. ¿Es posible para Europa? Necesitamos un poco de voluntad común, pero podríamos disponer de un sistema de registro común.

¿Cree que se está más preparado? ¿Se han aprendido las lecciones?

No. Vemos una serie de propuestas que puso sobre la mesa la Comisión Europea en junio y julio. Algunas van en la dirección correcta, pero tímidamente. No abarcan los temas centrales. Señalan que se puede considerar seguros a muchos países europeos de tránsito, haciendo que la gente pueda regresar rápidamente así a los países vecinos, más que examinando sus demandas. Se necesitan herramientas comunes que no necesariamente deben ser permanentes. Pero hay que tener capacidad de acogida en zonas donde pueda haber un flujo migratorio y de presión por asilo, además de apoyo a los países miembros confrontados con este tipo de situaciones.

¿Cuál es el papel de la ACNUR en todo esto? ¿Su agencia está solucionando la crisis de refugiados?

No creo que estemos en la posición de solucionar el problema, pero sí en la situación de poder ayudar algunas veces a los países y encontrar vías pragmáticas de trabajo.

¿Cómo funciona el pragmatismo en este contexto?

Ahora hay en total unos 50.000 solicitantes de asilo en Grecia. Tenemos que contarle a la gente y a los gobiernos que esto se puede gestionar. No debería ser una emergencia, ni una crisis. No es una crisis de cifras. Se trata de la solidaridad entre los estados miembros de la Unión Europea.

¿Tienen las fotos, como la del niño fallecido Alan Kurdi, el poder de cambiar la percepción y hacer que la gente actúe?

La imagen de Alan Kurdi nos mostró que debemos hacer algo con respecto al rescate marítimo, aumentar el reasentamiento y que los niños no deberían poner sus vidas en peligro. El caso despertó mucha emoción lo que contribuyó a que hubiera más solidaridad. Pero desapareció con el paso del tiempo porque la gente en Europa tenía la sensación - y creo que es legítimo - de que muchos gobiernos no controlaban la situación. Y cuando la gente piensa así, tiene miedo, miedo de lo que está sucediendo. Es un tema muy importante. Un sistema de asilo necesita el apoyo de la opinión pública y, a su vez, esta tiene que estar segura de que el sistema está bien gestionado. Que el sistema está ahí para servir y ofrecer protección a los que la necesitan. Y los que no necesiten protección, deben entonces ser devueltos. No hay otra solución.

Vincent Cochetel es el director y alto comisionado de la Oficina para Europa de las Naciones Unidas para los Refugiados.

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