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Irán se excusa con la guerra para usar "la soga del verdugo"

Atefeh Chaharmahalian
8 de junio de 2026

Irán ya tenía una de las tasas de pena capital más altas del mundo. Ahora, según grupos de DDHH, el país está utilizando el conflicto actual para aumentar las ejecuciones, en un intento por reprimir la disidencia.

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Protesta de la comunidad iraní en Reino Unido contra el creciente número de ejecuciones en Irán.
Protesta en Reino Unido contra el creciente número de ejecuciones en Irán.Imagen: Amanda Rose/Avalon/Photoshot/picture alliance

"Varios jóvenes nacidos en la segunda mitad de la década de 2000 están sentados a mi lado. Tienen menos de 20 años. No paran de mover el cuello hacia arriba y hacia abajo, y de un lado a otro. Les pregunto qué están haciendo. Me responden: 'Preparamos nuestros cuellos para la soga del verdugo'".

Este relato de Soheil Arabi, un fotobloguero que ha sido encarcelado varias veces desde 2013 y que fue liberado recientemente de una de las prisiones más grandes de Irán, Ghezel Hesar, después de dos meses, ofrece una visión inquietante de las violaciones de los derechos humanos en Irán durante el conflicto actual.

Desde que Israel y Estados Unidos atacaron Irán, el 28 de febrero de 2026, el mundo se ha centrado principalmente en la guerra, el programa nuclear iraní , el bloqueo del estrecho de Ormuz y el futuro equilibrio de poder en el Medio Oriente.

Pero, dentro del país, los grupos de derechos humanos temen una ola de represión cada vez más letal , debido a la guerra en curso.

Según la organización de derechos humanos Amnistía Internacional (AI), Irán ya representó el 80 por ciento del aumento global de ejecuciones durante 2025. La organización afirmó que, durante ese año, "Irán ejecutó al menos a 2.159 personas, más del doble que en 2024".

Edificios destruidos por bombardeos en Teherán.
Según observadores, Irán está utilizando la guerra como pretexto para una represión aún más extrema contra los opositores políticos.Imagen: rcs.ir

Durante casi medio siglo, el Gobierno del régimen iraní ha utilizado la pena de muerte como instrumento para reprimir toda oposición política. En los últimos años, Irán se ha situado entre los países con mayor número de ejecuciones en el mundo.

Según informes de grupos de la oposición iraní, al menos 40 personas han sido ejecutadas por delitos políticos y relacionados con la seguridad desde el inicio de la guerra en Irán, mientras que al menos otras 78 permanecen en el corredor de la muerte. De acuerdo con Iran Human Rights, una organización con sede en Oslo, en las seis semanas previas a finales de abril, Irán registró un promedio de una ejecución política cada dos días.

Posibles crímenes de lesa humanidad

Las historias sobre ejecuciones son escalofriantes. Gholamreza Khani Shakarab, de 34 años, excampeón de artes marciales, fue acusado de trabajar para Israel —viajaba con frecuencia para participar en competiciones deportivas— y fue ahorcado sin volver a ver a su familia. Kourosh Keyvani, de doble nacionalidad sueca e iraní, fue arrestado en 2025, durante la primera ronda de enfrentamientos entre Israel e Irán, y ejecutado en la horca en marzo de este año.

Zahra Shahbaz Tabari, una mujer de 68 años, fue condenada a muerte por cargos de "rebelión armada". Su primer juicio duró apenas 10 minutos y no contó con la presencia de un abogado independiente. Si bien su veredicto fue anulado, fue declarada culpable nuevamente tras un nuevo juicio a finales de mayo.

"Patrones documentados, como asesinatos, torturas, desapariciones forzadas, arrestos masivos y ejecuciones políticas, podrían constituir crímenes de lesa humanidad si se demuestra que se llevaron a cabo de manera organizada y como parte de una política de Estado", declaró a DW Raha Bahreini, investigadora de Amnistía Internacional especializada en Irán.

Raha Bahreini, abogada e investigadora sobre Irán de Amnistía Internacional.
Raha Bahreini, abogada de derechos humanos y experta en Irán de Amnistía Internacional.Imagen: Private

La intensidad de la reciente represión ha alcanzado niveles sin precedentes, incluso en comparación con el historial de Irán, subrayó Bahreini, y dijo que el riesgo de que se produzcan nuevas violaciones graves de los derechos humanos sigue siendo alto.

Amnistía Internacional también ha documentado prácticas que equivalen a tortura, como simulacros de ejecución, ahorcamientos simulados, colocar una pistola en la boca de un prisionero, palizas severas, suspensión por las extremidades, aislamiento prolongado y privación de alimentos y atención médica.

Según Amnistía Internacional, más de 6.000 personas han sido arrestadas desde el comienzo de la guerra. Entre los detenidos se encuentran manifestantes, periodistas, abogados, defensores de derechos humanos, artistas, activistas civiles, estudiantes, profesores, miembros de minorías étnicas y religiosas, familias que buscan justicia para las víctimas y personas con doble nacionalidad.

El "espionaje" ha sido uno de los principales cargos en la reciente oleada de procesamientos. Observadores sostienen que las autoridades están utilizando la pena de muerte para aumentar el costo de la disidencia y reforzar la disuasión.

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Jóvenes y adolescentes condenados a muerte

Entre los ejecutados o condenados a muerte en casos recientes relacionados con la política y la seguridad, había al menos cinco personas de entre 18 y 21 años. A finales de abril, el nombre de Matin Mohammadi, un joven de 17 años arrestado en enero por cargos de incendiar una mezquita en Pakdasht, al sureste de Teherán, apareció en las listas de los que esperaban la ejecución.

"Las autoridades iraníes pretenden, mediante ejecuciones y represión, intimidar a una generación que se ha manifestado en las calles en los últimos años hasta tal punto que jamás vuelva a protestar", afirma Mahmood Amiry-Moghaddam, fundador de la organización Iran Human Rights.

¿Se pueden detener las ejecuciones?

Según Bahreini, de AI, existen tres vías legales para exigir responsabilidades a los funcionarios iraníes: "La remisión de la situación en Irán a la Corte Penal Internacional por parte del Consejo de Seguridad de la ONU, el enjuiciamiento de los perpetradores bajo el principio de jurisdicción universal y la creación de un mecanismo de justicia internacional específico para Irán".

Bahreini señala que la comunidad internacional debe hacer todo lo posible para aumentar los costos de tales violaciones de derechos humanos, y que el silencio de muchos Estados ha contribuido a la impunidad persistente.

Amiry-Moghaddam subraya que "situar las ejecuciones y las violaciones de los derechos humanos en el centro de cualquier negociación o diálogo con la república islámica es una de las pocas maneras de frenar la maquinaria de ejecución de Irán".

(cp/rml)

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