Nueva derrota para el programa espacial ruso | Ciencia y Ecología | DW | 26.08.2011
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Ciencia y Ecología

Nueva derrota para el programa espacial ruso

El accidente de la nave espacial de carga de tipo Progress M-12M se suma a una cadena de fracasos del programa espacial ruso en los últimos nueve meses...

Un cohete Soyuz despega hacia la Estación Espacial Internacional ISS.

Un cohete Soyuz despega hacia la Estación Espacial Internacional ISS.

Ya, la semana pasada, el satélite de telecomunicaciones ruso Express-AM4 había desaparecido del radar. Poco después, el Express fue hallado –flotando en la órbita equivocada– por EE.UU., el eterno rival de Rusia en la carrera espacial.

Tres satélites de navegación se estrellaron en el Pacífico, frente a las costas estadounidenses de Hawaii, en diciembre de 2010. Tres meses después, en febrero último, el satélite militar Geo-ik-2 –parte de un dúo de esos aparatos, encargado de realizar estudios geodésicos de la Tierra en interés del ministerio de Defensa ruso– no alcanzó la órbita prevista.
 
Y peor suerte le ha tocado esta semana a la nave Progress M-12M. El carguero no tripulado se estrelló sobre el Macizo de Altái, al este de Rusia, poco después de ser lanzada desde un cohete Soyuz-U, para llevar provisiones a la Estación Espacial Internacional (ISS).
 
Pérdidas millonarias
 
Unos 16.000 millones de rublos (cerca de 380 millones de euros) ha perdido Rusia en el espacio, a consecuencia de estos recientes fallos, estima el diario ruso Kommersant. Boris Lyaschchuk, de la Academia Astronáutica de Moscú, dijo a la Deutsche Welle que no hallaba explicación racional para esta serie de fracasos, atribuibles, según él, a una racha de mala suerte. “Ya lo viví durante la Perestroika y los años 90. La falla actual se deberá seguramente a una avería casual”, opina Lyaschchuk.
 
Un Soyuz, en posición de arrancada. Nuevos lanzamientos han sido suspendidos por razones de seguridad.

Un Soyuz, en posición de arrancada. Nuevos lanzamientos han sido suspendidos por razones de seguridad.

 
Roskosmos, la Agencia Espacial Federal de Rusia, aclara el accidente en una nota, asociándolo a problemas con la tercera etapa de encendido del cohete Progress M-12M. Deutsche Welle no pudo acceder a más informaciones. Todos los intentos por obtener declaraciones adicionales de representantes de Roskosmos o instituciones asociadas fueron infructuosos hasta el momento de publicar esta nota.
 
Consecuencias para la ISS
 
Nuevos lanzamientos de cohetes han sido suspendidos por razones de seguridad. El lanzamiento de la nave Progress M-12M era el primero tras la retirada del último transbordador espacial de la agencia estadounidense, NASA.
 
Una investigación internacional exigió Johann-Dietrich Wörner, director de la Agencia Espacial Alemana, DLR, en entrevista con el portal germano Spiegel Online: “eso no se le puede dejar sólo a los rusos”, se mostró desconfiado Wörner.
 
El despegue de la próxima cápsula tripulada, lanzada desde un cohete Soyuz hacia la Estación Espacial Internacional, ISS, estaba planeado para el próximo 22 de septiembre. A bordo debían partir dos tripulantes rusos y un estadounidense. Pero la operación se ha retrasado por el momento, hasta tanto se halle y corrija la falla. Los tres astronautas que debían volver a la Tierra en septiembre deberán prolongar su estancia en la estación espacial.
 
Estación Espacial Internacional (ISS).

Estación Espacial Internacional (ISS).

Años perdidos y daños ambientales

 
Lyaschchuk no cree, sin embargo, en el fracaso a largo plazo del programa espacial ruso. Menos ahora que el Estado ha vuelto a interesarse e invertir en la investigación espacial. Eso sí, los últimos 20 años, en que los proyectos espaciales fueron prácticamente ignorados se hacen notar, lamenta el experto. En estos años se descuidaron las instalaciones de producción y la formación profesional, agrega.
 
Adicionalmente, la nave estrellada puede traer consecuencias ambientales indeseables para la población y la naturaleza de la región de Altái. El combustible derramado tiene efectos cancerígenos, “será absorbido rápidamente por el suelo y puede filtrarse a las aguas subterráneas”, advierte Alexei Jablokov, representante de la agrupación “Rusia Verde”.
 
Autores: Olga Sosnytska / Jegor Winogradow (rml)
Editor: Pablo Kumetz

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