Mosquitos: transmisión de enfermedades peligrosas | Ciencia y Ecología | DW | 18.08.2018
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Ciencia y Ecología

Mosquitos: transmisión de enfermedades peligrosas

Un zumbido cerca de la oreja en mitad de la noche no presagia nada bueno: los mosquitos han hecho acto de presencia. Algunos pueden infectarnos con enfermedades peligrosas. La malaria es solo una de ellas.

Leishmaniasis

A simple vista, apenas se puede reconocer a  estos insectos peligrosos que transmiten una enfermedad infecciosa llamada leishmaniasis. Su hábitat está ubicado en el Mediterráneo o en los trópicos. Pero también se han visto en Alemania. Solo las hembras fecundadas chupan sangre: las no fecundadas y los mosquitos machos no son peligrosos.

Hay 30 especies diferentes de leishmaniasis, pero solo diez pueden causar enfermedades en humanos. Los animales, como los perros, son los que más se contagian.

Los primeros síntomas, a veces, aparecen después de semanas o incluso meses: fiebre y dolor de cabeza. Los ganglios linfáticos se inflaman. La persona infectada se siente cansada, débil y puede perder mucho peso. La leishmaniasis afecta a varias partes del cuerpo: la nariz y la garganta. Al principio, se suele desarrollar una úlcera en la piel.

Si la enfermedad no se trata, se propaga al cartílago y a los tejidos, lo que puede originar agujeros en el tabique nasal, por ejemplo. En el peor de los casos, puede aparecer la leishmaniasis intestinal, afectando a importantes órganos internos, como el  hígado y el bazo. Cada año, dos millones de personas se contagian por primera vez. La enfermedad es curable, pero el paciente debe acudir cuanto antes al médico. Sin una terapia apropiada, la leishmaniasis puede provocar la muerte. Hasta ahora no hay vacuna.

Fiebre Sindbis

Los mosquitos nocturnos del género culex transmiten los patógenos de la llamada fiebre Sindbis. El virus está presente en las regiones africanas. Los científicos también pudieron detectarlo en mosquitos y en humanos en algunos países europeos. Primero, el paciente tiene síntomas parecidos a la gripe con fiebre. En algunos casos, la temperatura del cuerpo puede aumentar a más de 40 grados y puede desencadenar una encefalitis. Después de la primera fase, se produce la inflamación en las articulaciones, típica de esta infección. Los síntomas se vuelven más fuertes con el transcurso de la enfermedad, aparecen principalmente en las manos, dedos, tobillos, acompañados de erupciones. Si no se trata adecuadamente, la enfermedad puede volverse excepcionalmente crónica con dolor constante de las articulaciones. En la mayoría de los casos, sin embargo, el sistema inmunológico humano acaba con el virus. Los síntomas de la enfermedad vuelven a manifestarse, después de unas pocas semanas, sin efectos secundarios. No hay vacuna contra esta fiebre.

Fiebre amarilla

El mosquito tigre y algunos otros mosquitos del género aedes son responsables de la fiebre amarilla. El riesgo de ser picado por un mosquito infectado y contraer fiebre amarilla, existe en 34 países africanos y 13 países de América del Sur y Central.

Los científicos distinguen tres vías diferentes de contagio: la fiebre del monte o de la selva infecta a seres humanos. Allí los mosquitos transfieren el virus a los monos. Si una persona se infecta, puede trasladar el virus en su cuerpo a la ciudad. La segunda ruta de transmisión es conocida como la fiebre amarilla urbana. En las áreas metropolitanas, el virus se transmite de persona a persona y se "instala” allí. El tercer ciclo de la fiebre amarilla afecta a las personas en las zonas periféricas entre el bosque y la sabana donde viven mosquitos, monos y personas. Siempre hay infecciones de animales a humanos y viceversa.

Primero, aparecen síntomas de fiebre similares a la gripe y con vómitos. Si no se trata, puede provocar meningitis o daños graves en los órganos vitales. Pero hay también una buena noticia: existe una vacuna contra la fiebre amarilla. Algunos países afectados, como Uganda y Sierra Leona, permiten la entrada solo a personas vacunadas,.

Mosquito.

Un mosquito con su trompa, preparado para atacar.

Dengue

El aedes aegypti también es portador de la fiebre del dengue. Por ejemplo, en el popular destino vacacional de Tailandia. El virus está presente en gran parte del sudeste asiático, desde Afganistán hasta el norte de Australia, pero también en el África subsahariana, en América Central y del Sur y en algunos estados del sur de los Estados Unidos. Si le pican y se infecta, los síntomas van desde dolores musculares y articulares hasta dolores de cabeza y fiebre.

Cada año, 96 millones de personas contraen la fiebre del dengue. Esta es la enfermedad que se transmite más comúnmente por los mosquitos. Ahora hay una vacuna, pero esta puede desencadenar reacciones fatales en el cuerpo humano. En áreas endémicas, donde hay altas tasas de transmisión, solo se vacuna a los niños mayores de nueve años y personas que estuvieron infectadas con dengue. La OMS recomienda usar la vacuna solo en los países donde más del 70 por ciento de los residentes haya desarrollado anticuerpos contra el dengue.

Zika

Aedes aegypti, el mosquito de la fiebre amarilla, y aedes albopictus, el mosquito tigre asiático, transmiten el virus del zika. Viven en las áreas tropicales de África, en América del Sur y Central, Tailandia, Vietnam, Filipinas, Florida y Texas.

Las mujeres en el primer trimestre de embarazo corren un riesgo especial, porque la transmisión a menudo pasa desapercibida. No todos los adultos tienen síntomas, solo uno de cada cinco: erupción cutánea, conjuntivitis, dolor en las articulaciones y fiebre. Los investigadores aún están trabajando en una vacuna efectiva.

Fiebre del Nilo Occidental

Este virus puede ser peligroso para personas mayores o personas con sistemas inmunológicos debilitados. Puede causar meningitis, pero también miocarditis. El virus es originario de países africanos y asiáticos, pero los científicos también lo han avistado en el sur de Francia, Estados Unidos y Canadá. Actualmente está causando problemas en Italia, Grecia y varios países del sudeste de Europa, causando algunas muertes.

Los síntomas de esta infección en humanos son escalofríos y fiebre alta, dolor de cabeza, mareos y erupciones cutáneas. No todos los infectados muestran estos síntomas. No se ha descubierto aún una vacuna.

Chikungunya

El virus del chikungunya está muy extendido en el sur y el este de África, pero también en el subcontinente indio, en las islas del Océano Índico y en el sudeste asiático. Esta enfermedad, como muchas enfermedades transmitidas por mosquitos, se asocia con la fiebre de unos tres días de duración y dos semanas de severos dolores de las articulaciones. También se puede producir sangrado alrededor de la nariz. No queda ningún daño permanente. Una vez que el paciente se haya curado, será inmune durante toda su vida.

Malaria

No hay vacuna contra malaria, pero sí tratamiento farmacológico para prevenirla. Es la enfermedad tropical más conocida. El mosquito anopheles transmite el parásito, un protozoo llamado plasmodium. Alrededor del 40 por ciento de la población mundial vive en áreas con riesgo de malaria. La enfermedad se presenta con episodios de fiebre, cefaleas, dolores de las extremidades, sudoración, escalofríos y diarrea. Durante el transcurso de la enfermedad, se puede producir un daño grave en el sistema nervioso. Cada año, alrededor de un millón de personas, muere a causa de esta enfermedad infecciosa. El mosquito anopheles se siente muy bien en áreas cálidas, porque para transferir la malaria necesita el calor. 

Gudrun Heise  (RMR/MS)

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