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El agua sacrificada para extraer materias primas críticas

20 de noviembre de 2025

El cobre y el litio protagonizaron buena parte de la Raw Materials Week en Bruselas. Representantes de poblaciones sudamericanas perciben su extracción como un sacrificio.

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Panorámica del Salar del Hombre Muerto en Catamarca, Argentina
Salar del Hombre Muerto en Catamarca, Argentina.Imagen: Jutta Riegel/Danita Delimont/IMAGO

"Es la primera vez que vengo a esta conferencia desde un territorio donde están los materiales críticos. La idea es tocar puertas y decir: che, ¿de qué hablan? ¿Por qué hablan de transición energética justa si el sacrificio es nuestro? Nuestro territorio está en la puna, un lugar con muy poca agua. Y para sacar el litio necesitan un montón de agua. Su contaminación será nuestra muerte, física y espiritual", comentó a DW Yber Sarapura, líder de las comunidades de la Cuenca Salinas Grandes en Jujuy, Argentina, durante la XII Semana de Materias Primas Críticas, celebrada en Bruselas, entre el 17 y el 20 noviembre. 

Yber Sarapura es uno de los representantes de las comunidades indígenas del sur global que está presente en el encuentro internacional, organizado por la Comisión Europea, que reúne al empresariado, la academia, la sociedad civil, la investigación y la política en torno a los critical raw materials (CRM).

Níquel, cobre, manganeso, cobalto, litio y las tierras raras van a la cabeza de la lista de estas materias primas que son críticas por su importancia estratégica y económica, así como por los riesgos en su cadena de suministro. Desde el 2023, cuando se emitió esta quinta versión de la lista de CRM, Bruselas ha cerrado acuerdos con países ricos en ellas ―Brasil, Chile, Argentinay Perú― para su extracción en aras de asegurar la transición energética. Y ahora también para su suministro a la industria de la defensa

Algunos datos

El 23 por ciento de las tierras raras (compuestas de 17 minerales) están en Brasil. El 54 por ciento del litio está en Sudamérica. Y las mayores reservas de cobre están en Chile y Perú, el primero y el segundo exportador mundial en este momento. 

Por otro lado, la UE requerirá hasta el 2050 (partiendo del 2020) un 30 por ciento más de cobre y un 60 por ciento más de litio. El interés en asociarse es evidente. No obstante, hay que recordar que en Catamarca se ha secado el río Trapiche; en Cajamarca, se habla de ríos de colores por los residuos minerales en los cauces; 1,3 kilómetros cuadrados en torno a Río Blanco y el glaciar Rinconada se han secado.

Estos datos ―provenientes de informes de organizaciones como la argentina FARN, la peruana CoperAcción y la Fundación Heinrich Böll― ponen en otra luz esta moderna cruzada europea por las materias primas que se requieren para lograr, supuestamente, un mundo más verde.

Sin embargo, las poblaciones y los medioambientalistas ponen el foco en un elemento del que poco se habló en la conferencia de Bruselas: el agua y el impacto de su escasez en la vida. Porque, entretanto, se sabe: a pesar de toda innovación tecnológica en su extracción, la industria minera requiere de agua, mucha agua.

Cabe resaltar que los representantes de las instituciones europeas aseguran el respeto por los derechos humanos, los esquemas voluntarios de debida diligencia, la preocupación por la sostenibilidad y los avances en la industria del reciclaje. A la vez, para la independencia energética y la competitividad europea en la carrera geopolítica actual, califican de indispensables esas materias primas críticas, que, mayormente, no están en territorio europeo.

¿Para qué y dónde extraer?

"¿Para quién son críticos esos minerales? ¿Para la industria de movilidad individual?", comenta a DW  Laura Castillo, investigadora de FARN. "Para las poblaciones en los territorios donde está el litio, crítica es la situación de los humedales andinos, zonas áridas, que ya están bajo presión por el cambio climático. Llueve muy poco y se pierde más agua por evaporación que la que entra en el sistema", afirma.

Iber Sarapura y Laura Castillo, de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), en la Semana de la Materias Críticas en Bruselas, noviembre 17-20, 2025
Iber Sarapura y Laura Castillo, de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), en la Semana de la Materias Críticas en Bruselas, noviembre 17-20, 2025Imagen: FARN

Aparte de cuestionar el hiperconsumo de las sociedades del "norte global",  la especialista de FARN enfoca la necesidad de aplicar herramientas ya existentes, como la evaluación ambiental estratégica, para planificar el territorio y exonerar de extracción ecosistemas sensibles.

En este sentido, según fuentes oficiales, ha actuado el Gobierno actual de Chile: protegiendo un 30 por ciento de los salares del país, en donde no habrá extracción de litio. Por otro lado, en Chile el litio no es un mineral concesible; es el presidente quien otorga el derecho a través de una licitación del Estado previa consulta con las poblaciones afectadas. 

Una propuesta similar traen a Bruselas los representantes de la EU Raw Materials Coalition, una plataforma de oenegés europeas que se ocupa de los impactos de los proyectos extractivos: que se determinen "zonas vedadas", que se consulte previamente y que, en caso de que haya consentimiento, o sea, "licencia social", se acuerde participación en los beneficios.

Miedo por experiencias anteriores

"El miedo a la pérdida del agua es el principal motor de la oposición y de los conflictos con la minería", explica a DW Johanna Sydow, jefa de la división internacional de política ambiental de la Fundación Heinrich Böll.

"Por un lado, los estudios de impacto se hacen para cada proyecto y no toman en cuenta el valor acumulado de la escasez de agua. Por otro lado, los Gobiernos bajan continuamente el listón en la protección medioambiental y la gente queda desprotegida. En Perú, Serbia y Ghana ―aunque la reciban de la empresa minera― la gente tiene que beber agua contaminada", resalta Johanna Sydow.

Así las cosas, entre paneles y debates sobre alta tecnología para recuperar el litio de las baterías, movilidad con cero emisiones, tecnología aeroespacial  y visiones de un futuro sostenible, Iber Sarapura trae el caso de Salinas Grandes y la Laguna de Guayatayoc.

"Es difícil dialogar con las mineras. Cualquier foto con nosotros la usan como consulta previa. No usan nuestro documento KachiYupi, 'las huellas de la sal', para consultarnos", apunta el líder comunitario. ¿Les han ofrecido relocalización o beneficios? "No queremos que nos propongan dinero, tampoco otra tierra. Este es nuestro territorio desde antes del Estado argentino, que está buscando cualquier herramienta para sacarnos. Nuestra respuesta es no", concluye.

(rml)

DW Mitarbeiterportrait | Mirra Banchon
Mirra Banchón Periodista, autora en DW
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