México: los desafíos de AMLO tras su debut | México en DW | DW | 28.11.2018
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México

México: los desafíos de AMLO tras su debut

El político de izquierda Andrés Manuel López Obrador asume la presidencia de México este sábado (1.12.2018). Dos conocedores de este país analizan los retos que lo aguardan a la vuelta de la esquina.

Lopez Obrador (Getty Images/AFP/B. Montoya)

No todas las promesas de AMLO lucen factibles. (Archivo)

A la tercera va la vencida: Andrés Manuel López Obrador, el político de izquierda que ganó las elecciones federales de México el 1 de julio de 2018 tras fracasar en el intento en los dos comicios previos, asumirá la jefatura del Gobierno este sábado (1.12.2018). Politólogo y escritor, el tabasqueño de 65 años mide bien sus palabras: él ha prometido un “cambio de régimen”, no un mero cambio de Ejecutivo. AMLO, como se le suele llamar, dice tener en mente una transformación radical de su país, comparable a la que trajeron consigo sus grandes hitos decimonónicos: la Independencia, la Reforma y la Revolución Mexicana. DW habló con dos conocedores de esta nación norteamericana sobre los retos que lo aguardan a la vuelta de la esquina:

Política exterior

Günther Maihold, subdirector de la Fundación Ciencia y Política (SWP), de Berlín, y Luicy Pedroza, del Instituto Alemán de Estudios Globales y Regionales (GIGA), coinciden en que la política internacional no es el punto fuerte de AMLO. “Fuera de México, su prioridad será propiciar una relación con Estados Unidos que no desemboque automáticamente en discusiones sobre la migración y la frontera común, la cooperación bilateral o el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) cada vez que haya disensos”, sostiene Maihold. “Está por verse si AMLO sigue impulsando el acercamiento de México a Latinoamérica y el Caribe. Si lo hiciera, podría llenar el vacío que Brasil ha dejado en la política exterior del subcontinente”, agrega.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, interlocutor obligado de AMLO.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, interlocutor obligado de AMLO.

“Si México decidiera asumir un rol más activo en el parqué latinoamericano, el reconocimiento internacional del que ahora goza podría crecer significativamente”, subraya Maihold. “AMLO sugirió alguna vez que la mejor política exterior de un país es una buena política interior. Eso es preocupante, a la luz de la actual crisis del multilateralismo y del número creciente de Estados ensimismados, donde se cree que si ellos están bien el resto del mundo también lo estará. Lo que me da esperanza es que AMLO designó como ministro de Relaciones Exteriores al internacionalista Marcelo Ebrard; su presencia en el Gabinete va a compensar la falta de interés o de experiencia de AMLO en lo concerniente a la diplomacia”, señala por su parte, Pedroza.

Inseguridad y violencia

“Puertas adentro, el objetivo principal de AMLO es ponerle coto a la inseguridad ciudadana y a la violencia prevalente en buena parte del territorio nacional”, dice el experto del SWP. Pedroza comparte su opinión. “El factor decisivo que le dio el triunfo en las urnas fue la constancia de su discurso sobre cómo pacificar al país: él insiste en recurrir a algo más que la represión. Habla de evitar que millones de jóvenes sean reclutados a la fuerza por el crimen organizado, o impedir que se unan voluntariamente a sus filas por falta de opciones para estudiar, aprender un oficio, encontrar empleo y prosperar económicamente. Él plantea combatir la pobreza, superar la desigualdad socioeconómica y darles más oportunidades a más ciudadanos”, explica.

Corrupción e impunidad

“Según AMLO, la disminución de la corrupción en el aparato estatal trae consigo casi automáticamente una reducción de la violencia. Esa tesis es muy controvertida, por decirlo de una manera delicada. Aunque no se puede negar que existe una correlación entre ambas variables, la relación causa-efecto no es clara. Hay muchos otros elementos en juego. No obstante, su postura anticorrupción fue lo que le permitió ganar las elecciones. La pregunta de rigor es si su teoría funcionará en la práctica”, esgrime Maihold. “Los simpatizantes de AMLO también claman por el fin de la impunidad. En México se investiga un porcentaje muy pequeño de los delitos y se hace justicia en sólo dos por ciento de los casos”, alerta la especialista del GIGA.

A la derecha de AMLO, su ministro de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard.

A la derecha de AMLO, su ministro de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard.

Ahorro y gasto público, sin contradicciones  

“El Gobierno entrante presentó sus ‘cincuenta puntos’ para sanear las finanzas públicas y combatir la corrupción en julio de este año. Es un compendio de medidas simbólicamente potente. Allí se plantea, por ejemplo, rebajar privilegios excesivos –recortando salarios desproporcionadamente altos– y frenar el derroche en las oficinas públicas”, comenta Pedroza. Por otro lado, el equipo de economistas consejeros de AMLO tiene previsto fomentar la diversidad de actores y la libre competencia en el sector bancario, combinar la inversión de fondos estatales y privados en proyectos de infraestructura, incrementar y diversificar las exportaciones estimulando a las empresas pequeñas y medianas, e implementar una política de “deuda cero” y baja inflación.

Infraestructura y empleo

La política social de AMLO requerirá ahorrar mucho en algunos ámbitos y gastar mucho en otros, que van desde las jubilaciones, a punto de ser aumentadas, hasta el incremento de las inversiones en el desarrollo energético local, la explotación petrolera y la construcción de obras monumentales, como los 1.500 kilómetros de rieles del “tren maya”, cuyo objetivo es resucitar la economía del deprimido sureste mexicano. ¿No demandan estas ambiciones un mayor compromiso de AMLO en materia de política exterior? “Eso dependerá de si él quiere atraer a inversionistas extranjeros o consumar todos sus planes con recursos nacionales”, dice Maihold.

“AMLO exhibe un talante nacionalista muy fuerte en lo que respecta a la explotación de los recursos naturales y eso hace intuir que el involucramiento de inversionistas extranjeros en esos procesos será mínimo. Todavía no se sabe con quién cooperará en otros campos. También habrá que ver cómo recupera AMLO la confianza de los inversionistas en México después de la debacle del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), cuya construcción fue cancelada en octubre”, recuerda Maihold. Por su parte, Pedroza se muestra escéptica de cara al propósito de AMLO de generar empleo a mediano y largo plazo mediante grandes obras de infraestructura. “Eso garantiza el empleo mientras dure la construcción, pero no más allá”, alerta la politóloga.

(CP)

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