Lula o Bolsonaro: ¿a quién ayudará Trump en la campaña?
21 de junio de 2026
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, observa con preocupación la situación en Brasil. "Acabo de despedirme de Lula y me enteré de que el hijo del expresidente Bolsonaro fue detenido", declaró recientemente en la cumbre del G7 en Suiza. "Lo detuvieron por una declaración que hizo en Texas. Sus resultados en las encuestas eran buenos. Brasil se ha convertido en un país peligroso desde el punto de vista político", agregó.
Jair, Eduardo, Flavio: demasiados Bolsonaros para Trump
Los comentarios de Trump revelan cierta confusión, ya que mezcla varios temas a la vez. Por ejemplo, Trump confunde a los dos hijos del expresidente brasileño, Flávio y Eduardo. Eduardo, de 41 años, quien vive en Estados Unidos desde 2025, no fue detenido, sino que el 17 de junio fue condenado por coacción por la justicia brasileña.
Además, los resultados de las encuestas no se refieren a Eduardo, sino a su hermano Flávio, el hijo mayor de Bolsonaro, que es uno de los candidatos con más posibilidades en las elecciones de octubre en Brasil, junto con el presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Flávio fue designado candidato presidencial por su padre y según las encuestas de opinión se encuentra por delante de otros competidores del sector de la derecha.
"Caza de brujas" y aranceles punitivos
Incluso tras este fallo histórico contra Jair Bolsonaro, que fue condenado en septiembre de 2025 por el Tribunal Supremo Federal (STF) de Brasil a 27 años de prisión por intento de golpe de Estado, la conexión entre los populistas de derecha brasileños y Washington sigue siendo notable. Sin embargo, es cuestionable si esto también les ayudará a ganar las elecciones. "Cada vez que Trump interviene —ya sea para apoyar a Bolsonaro o para castigar a Lula, por ejemplo, mediante nuevos aranceles punitivos—, esto parece tener un efecto positivo para Lula", explicó recientemente el historiador Mikael Wolfe, de la Universidad de Stanford.
Así, la presión de Trump sobre el poder judicial brasileño no condujo en absoluto a que se atenuara o se anulara la condena del expresidente. Trump la había calificado de "caza de brujas" y había impuesto prohibiciones de entrada a los jueces brasileños involucrados en el proceso.
Venganza contra el poder judicial de Brasil
Eduardo Bolsonaro alentó a Trump a imponer aranceles punitivos de 50 por ciento a los productos brasileños. Si bien los aranceles se levantaron en febrero de 2026, Trump ya ha amenazado a Brasil con nuevos impuestos.
En una publicación en la red social X tras su condena, Eduardo Bolsonaro volvió a exigir al gobierno de Estados Unidos sanciones contra los jueces brasileños. Y celebró la alianza con Trump. Dijo que era magnífico que Trump, como presidente de "la mayor potencia bélica y económica", recibiera al candidato presidencial brasileño Flávio en la Casa Blanca.
Bolsonaro llega a Hollywood
El candidato Flávio Bolsonaro también salió en defensa de su padre. El hijo mayor encargó, junto con Eduardo, una gigantesca producción de Hollywood. La película The Dark Horse (El outsider) presenta la campaña electoral y el mandato de Bolsonaro como una epopeya heroica.
En realidad, la película sobre Bolsonaro tenía como objetivo impulsar la campaña de su hijo Flávio para las próximas elecciones y estrenarse en septiembre, poco antes de la primera vuelta. Sin embargo, una investigación del portal periodístico de investigación Intercept Brasil lo cambió todo. Flávio Bolsonaro tuvo que admitir que la costosa producción fue financiada por el banquero brasileño Daniel Vorcaro, director de la institución financiera Banco Master, ahora liquidada, y quien se encuentra en prisión preventiva por uno de los mayores casos de fraude bancario en la historia de Brasil, que causó un daño de unos 2.000 millones de euros a los inversionistas estafados.
Gracias al soborno de políticos influyentes, jueces y otros miembros de la élite brasileña, el fraude pudo ocultarse durante años. El escándalo no solo sacude la campaña electoral brasileña, sino también la confianza en las instituciones públicas del país.
Caída en las encuestas
Flávio Bolsonaro afirmó inicialmente que nunca tuvo contacto con Vorcaro. Sin embargo, los mensajes y audios de ambos publicados por The Intercept demuestran que le pidió repetidamente al banquero millones de dólares para la película Dark Horse y se refirió a él como "su hermano”.
La mentira del primogénito de Bolsonaro fue castigada por el electorado brasileño. Según el instituto de investigación de opinión Nexus, los índices de aprobación de Flávio Bolsonaro para la primera vuelta bajaron de 35 a 33 por ciento. Para la segunda vuelta, se pronostica una caída de 46 a 43 por ciento. Mientras que Lula, quien también se postula, logró ampliar su ventaja de 40 a 42 por ciento (primera vuelta) y de 47 a 49 por ciento en un balotaje.
Lula: "Las elecciones son un problema de Brasil"
La preocupación de Trump por sus aliados en Brasil es por lo tanto totalmente justificada, aunque no de la forma en que él cree. Ante su declaración de que "Brasil se ha convertido en un país políticamente peligroso", Lula reaccionó visiblemente molesto.
El mandatario brasileño, que estuvo de visita en la Casa Blanca a finales de mayo y había intentado normalizar las tensas relaciones entre Brasil y Estados Unidos mediante conversaciones directas con Trump, le advirtió que no se entrometiera en la campaña electoral brasileña. "Trump puede seguir teniendo buena opinión de Bolsonaro y su familia, eso no me molesta en absoluto", dijo Lula al margen de la cumbre del G7. "Pero bajo ningún concepto debe entrometerse en la campaña electoral brasileña. Las elecciones son asunto de Brasil", aseguró.
(mn / rr)