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Lo que hay que saber sobre las casas pasivas

Jeannette Cwienk
19 de marzo de 2024

¿Habitaciones cálidas en invierno sin apenas usar la calefacción y frescas y agradables en verano? Una vivienda "pasiva" hace que esto sea posible.

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Calle con casas blancas.
Las casas pasivas llevan el calor al interior y lo mantienen allí.Imagen: Werner Dieterich/imageBROKER/picture alliance

 A menos que vivamos en regiones tropicales, es necesario calentar nuestras casas, talleres y oficinas. Y esto se sigue haciendo con combustibles fósiles, como el gas o el petróleo.

En  Alemania, por ejemplo, casi el 80 por ciento del calor se genera de este modo. A raíz de ello, se producen muchos gases de efecto invernadero que favorecen el cambio climático. El 40 por ciento de todas las emisiones de dióxido de carbono en el año 2023 proceden del sector de la construcción.

¿Qué pasaría si apenas tuviéramos que calentar nuestra casa y, aun así, pudiéramos disfrutar de un ambiente cálido? Esto es exactamente lo que se puede conseguir en una vivienda pasiva.

¿Qué hay detrás de la idea de una vivienda pasiva?

Se le llama vivienda pasiva porque apenas necesita energía externa para calentarse. La casa se caldea prácticamente sola, es decir, pasivamente, y de esta manera retiene el calor, el cual se aprovecha al máximo. Por ejemplo, se genera calor al cocinar o ducharse, y los electrodomésticos y el cuerpo de sus habitantes también emiten calidez.

Casa en un día nevado.
La primera casa pasiva del mundo se construyó en Alemania, en Darmstadt-Kranichstein, en 1990/91, y aún sigue funcionando.Imagen: GFDL/Passivhaus Institut

Otro aspecto importante a tener en cuenta es que, por las ventanas de estas casas, debido a los rayos de sol, entra mucho calor.

Las viviendas "pasivas” están construidas de tal manera que "atrapen” estas altas temperaturas y se queden dentro. Por ende, no se necesita usar regularmente los radiadores, reduciéndose así la producción de gases de efecto invernadero, dañinos para el medio ambiente. Asimismo, disminuyen los costos de calefacción.

Considerable ahorro de energía

Una vivienda pasiva requiere alrededor de un 90 por ciento menos de energía para calefacción que un edificio antiguo y un 75 por ciento menos que uno de reciente construcción. Del mismo modo, y por regla general, no se necesita más de 1,5 litros de petróleo o 1,5 metros cúbicos de gas natural por metro cuadrado de superficie habitable al año para la calefacción. Esto equivale a 15 kilovatios hora (kWh). En los edificios convencionales, la calefacción cuesta diez veces más, una media de unos 150 kWh por metro cuadrado.

En otras palabras, para calentar una habitación de 30 metros cuadrados en una vivienda pasiva, incluso con temperaturas invernales muy frías, solo se necesitan diez velas de té o que un total de cuatro personas permanezcan en la habitación al mismo tiempo.

¿Cómo funciona exactamente una vivienda pasiva?

Para evitar que una vivienda pasiva pierda calor, la misma es rodeada de un grueso aislamiento térmico. Esto protege sus paredes exteriores del frío, pero también del calor en verano. Las ventanas son de triple acristalamiento y, por tanto, especialmente aislantes.

Además de esta capa de aislamiento térmico, todo el interior de la casa debe estar envuelto por otra capa hermética. Así se evita que el aire frío entre por huecos o grietas y que el aire caliente escape al exterior. Los marcos térmicamente aislantes de las puertas o ventanas cumplen esta función. En resumen: este aislamiento especialmente grueso y el hermetismo funcionan como un termo que mantiene el líquido caliente.

Urbanización con edificios vistos desde el aire.
El nuevo barrio "Bahnstadt" de Heidelberg (Alemania) se construyó íntegramente basándose en el modelo de viviendas "pasivas” y se prevé que sea la mayor urbanización de este tipo en el mundo cuando se concluya en 2027.Imagen: Daniel Kubirski/picture alliance

Además del aislamiento, un buen sistema de ventilación es esencial para una vivienda pasiva. Por un lado, tiene que entrar aire fresco en la casa, ya que está construida para ser hermética. Pero si se abren las ventanas, en invierno se escaparía demasiado calor al exterior. Por eso, un sistema de ventilación lleva aire desde fuera hacia adentro, filtrando directamente partículas como el polen. En verano, el sistema de ventilación puede ajustarse de modo que el aire fresco caliente se enfríe con el aire del interior. Como en otras casas, también tiene sentido abrir las ventanas por la noche para que entre aire fresco nocturno.

Cuántas casas pasivas existen y dónde se encuentran

Tanto los edificios unifamiliares como los bloques de vecinos con varios pisos pueden construirse con la funcionalidad de una vivienda pasiva. En particular, los bloques de pisos son especialmente sostenibles, porque se utiliza menos espacio por unidad residencial.

Edificios de oficinas, administrativos, así como escuelas e iglesias se construyen cada vez más como casas pasivas en todo el mundo.

Al igual que otras casas, las pasivas también pueden generar su propia energía renovable, principalmente mediante sistemas de energía solar. También pueden instalarse sistemas geotérmicos. (yv/ms)