La lechería más hermosa del mundo | Ciudades y Rutas | DW | 01.02.2006
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Ciudades y Rutas

La lechería más hermosa del mundo

Entre las atracciones turísticas de Dresde no sólo figura la Frauenkirche, la Seper Oper o sus magníficos museos. Una lechería destaca en la lista de los lugares más pintorescos de la ciudad.

No sólo para comprar entra la gente a esta lechería.

No sólo para comprar entra la gente a esta lechería.

"La lechería más hermosa del mundo es la de los hermano Pfund, en Dresde. Muros, cielos y suelos están cubiertos por completo de azulejos", destaca el Libro de los Récords de Guiness, en su edición de 1998. Fundado en 1892 por iniciativa del comerciante Paul Gustav Pfund, el negocio, ubicado en el Nr. 79 de la calle Bautzner, está profusamente decorado al estilo neorenacentista, con imágenes de ángeles, animales y flores. Desde hace más de una década viene conquistando a expertos y turistas por igual.

Historia accidentada

"Recibimos hasta mil visitas al día. Se sumergen un mundo diferente y fascinante", señala el actual gerente, Frank Zabel. Aunque también se puede comprar allí productos como leche y queso, al igual que antaño, hoy en día es la belleza del local lo que da qué hablar.

La lechería sobrevivió como por milagro al bombardeo de febrero de 1945 que devastó la ciudad de Dresde. Y también logró superar el período del socialismo germano oriental. En 1972, el negocio fue estatizado. Hubo planes de reemplazar los ornamentos murales por paneles de plástico pero, afortunadamente, no llegaron a materializarse, según explica Zabel.

El renacimiento

Molkerei Pfund

Pequeñas obras de arte recubren por entero los muros del local.

Con la reunificación de Alemania, el negocio cayó en una especie de sueño de la Bella Durmiente hasta que, finalmente, fue devuelto a un bisnieto del fundador. Tras la refundación de la lechería de los Hermanos Pfund, el local fue recuperando paulatinamente su antiguo esplendor. La mayoría de los azulejos pudo ser restaurado y sólo fue necesario reemplazar un 5%.

El local volvió a abrir al público en 1995. Actualmente se ofrecen allí 120 tipos de quesos y leche. Además, los clientes pueden adquirir souvenir como réplicas de los azulejos. En el piso superior de la tienda se ha habilitado un restaurante, que también disfruta de gran popularidad entre los turistas.

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