India: menos de dos dólares para ver la vida con nitidez
Ver con claridad por menos de dos dólares. Una organización lleva atención oftalmológica a regiones desatendidas y abre nuevas oportunidades de educación, empleo y vida independiente.

Visión clara en la vida cotidiana
Para el vendedor indio de verduras Tofan Jena, todo cambió en el momento en que se puso sus lentes: por primera vez vio el mundo con nitidez. Antes se sometió a su primer examen de la vista en Bhubaneswar, la capital del estado oriental de Odisha, en GoodVision, una organización dedicada a llevar atención oftalmológica a comunidades desatendidas.
El comienzo de una nueva perspectiva
El examen de la vista es gratuito y está abierto a todo el mundo. Por menos de dos dólares, Jena regresó a casa con un par de lentes y una visión clara de su futuro. "Puedo leer, puedo escribir y puedo ver muy bien a distancia", repite, como si intentara convencerse a sí mismo. "Podré hacer de todo con estos lentes".
Atención oftalmológica como desafío global
Jena es una de las aproximadamente 1.000 millones de personas que, según la OMS, padecen problemas de visión, pero carecen de acceso a tratamiento. La organización benéfica GoodVision tiene como objetivo cerrar esa brecha y opera en 12 países, incluida India. Allí, aproximadamente 550 millones de personas necesita lentes y cerca de 250 millones no tiene forma de conseguirlos.
Acceso a atención médica
En el pequeño pueblo de Maniabandha, a dos horas en automóvil de Bhubaneswar, los pacientes esperan sentados en sillas de plástico. Bajo una carpa que ofrece sombra contra el sol abrasador, los técnicos de la organización instalan una clínica móvil en la que realizan exámenes oftalmológicos, pruebas de visión, así como selección y ajuste de los lentes.
La atención oftalmológica móvil llega a aldeas remotas
"Estos campamentos comunitarios son sumamente importantes para los aldeanos, ya que no tienen acceso a atención oftalmológica", declaró el oculista Gopinath Das la agencia de noticias AFP. "A veces no tienen dinero, otras ni siquiera saben que tienen problemas de visión". Cada mes, se visitan más de 400 aldeas desfavorecidas: lugares que a menudo son pasados por alto por la salud pública.
Una solución sencilla para un gran problema
Los cristales de las gafas provienen de China, mientras que las monturas se fabrican con alambre metálico en India y se ensamblan en unos 10 minutos. Pero hay una enorme necesidad. La Agencia Internacional para la Prevención de la Ceguera estima que, solo en India, las enfermedades oculares prevenibles o tratables provocan pérdidas de productividad de alrededor de 30.000 millones de dólares.
Satisfacción que marca la diferencia
Con un par de lentes sobre la nariz, Minati Rout, de 43 años, concluye su visita con una prueba final: clasificar pequeñas piedras y granos de arroz. "No podía leer las letras pequeñas ni enhebrar una aguja, pero ahora puedo hacer todas esas cosas", dice. "Les diré a mis vecinos que también vengan a revisarse la vista aquí", agrega.
El estigma social como barrera para una mejor visión
En Maniabandha, varios pacientes fueron trasladados a la clínica para someterse a una cirugía de cataratas. El director del hospital, Srimant Kumar Mishra, explica que el mayor desafío consiste en motivar a los pacientes para que se operen. "Existe un gran estigma social, tienen miedo. Tienen la sensación de que al envejecer es natural dejar de ver bien", observa.
Un gran almacén para satisfacer la enorme demanda
En la clínica GoodVision, los lentes se clasifican y almacenan. En el país más poblado del mundo, donde la desigualdad social está muy extendida, la necesidad es inmensa. "En India solo nos tomamos las cosas en serio si son cuestión de vida o muerte. Por eso, educamos a la gente y les mostramos lo importante que es cuidar de sus ojos", explica Piush Khetan, director de la organización en India.