Helmut Frenz, el pastor luterano que salvó vidas en América Latina | Derechos Humanos | DW | 14.09.2011
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Derechos Humanos

Helmut Frenz, el pastor luterano que salvó vidas en América Latina

A los 78 años falleció el activista de Derechos Humanos y teólogo alemán, quien dejó una enorme huella en Chile y América Latina, donde defendió con brazo fuerte a los perseguidos en tiempos de dictadura.

El pastor Helmut Frenz dedicó su vida a la defensa de los Derechos Humanos (DPA).

El pastor Helmut Frenz dedicó su vida a la defensa de los Derechos Humanos.

En Hamburgo, donde solía salir a remar en las tardes cuando la salud aún se lo permitía, murió el martes 13 de septiembre el teólogo, pastor luterano y activista de los Derechos Humanos Helmut Frenz (78 años). Nacionalizado chileno por el gobierno de Michelle Bachelet en agradecimiento por su labor en defensa de los perseguidos por la dictadura militar de Augusto Pinochet, Frenz formó parte de diversas organizaciones que protegían tanto a ciudadanos de ese país como extranjeros que tuvieran problemas con el régimen impuesto tras el golpe de Estado de septiembre de 1973.

Viaje al sur del mundo

Tenía 32 años el pastor Frenz cuando llegó a la pequeña localidad de Hualpencillo, en el sur de Chile, junto a su esposa y cuatro hijos. Tras aprender castellano durante seis meses en Buenos Aires, Argentina, dedicó sus días a realizar labor pastoral en barriadas pobres del campamento Lenin y en la cárcel. En una entrevista dada a la prensa chilena, Frenz contó que recibió una pesada carga de su antecesor, " que hacía todo el culto en alemán".

Durante el gobierno de Michelle Bachelet concedió la nacionalidad chilena a Frenz (Foto: Mirra Banchón/DW).

El gobierno de Michelle Bachelet concedió la nacionalidad chilena a Frenz.

Sin embargo sería tras el golpe de Estado de Pinochet, en septiembre de 1973, cuando Frenz adquiriría relevancia en Chile. Primero, como parte de la Comisión Nacional de Ayuda a los Refugiados (Conar) que permitió a ciudadanos extranjeros abandonar el país y, posteriormente, como miembro del Comité Pro Paz, organismo creado por las distintas iglesias cristianas y la comunidad judía con el fin de proteger a los perseguidos por la dictadura.

Expulsado de Chile

Su permanente labor por la defensa de los Derechos Humanos le ganó el respeto de las víctimas así como también el odio de las autoridades del régimen militar, quienes el 3 de octubre de 1975 expulsaron a Frenz del país. Entrevistado en Chile, señaló que "lo que más me ha golpeado en la vida fue mi expulsión de Chile. A mí no me interesaba hacer carrera en la Iglesia ni en política. Willy Brandt, canciller de Alemania, y el senador Edward Kennedy, de Estados Unidos, intervinieron. Pero fue inútil".

Obligado a volver a Alemania, se desempeñó durante 10 años como Secretario Ejecutivo de Amnistía Internacional. La distancia, en todo caso, no lo alejó de Chile. Desde sus nuevas funciones se preocupó especialmente de denunciar abusos contra ciudadanos de ese país, así como de realizar denuncias contra la Sociedad Benefactora Colonia Dignidad, una entidad alemana con estrechos vínculos con la dictadura.

El Golpe de Estado de 1973 obligó a cientos de chilenos a abandonar su país (AP Photo).

El Golpe de Estado de 1973 obligó a cientos de chilenos a abandonar su país.

"Gracias a él estoy vivo"

El actor y profesor chileno Rubén Ruiz fue uno de los cientos de salvados por Frenz. "Gracias a él estoy vivo. Tras ser detenido y maltratado por los militares en Chile, me dejaron salir sólo para seguirme y así detener a mis amigos. Me di cuenta del truco y me pusieron en contacto con Frenz. Él me escondió en una enorme casa de un barrio acaudalado de Santiago, donde compartí con otras 50 personas. Me tocó dormir en la cocina. Luego me ayudó a entrar a la embajada de Alemania Federal", recuerda Ruiz.

Una vez allí, esperó un mes antes de por fin ser sacado del país. "La última vez que lo vi fue hace unos cuatro años. Hace poco lo llamé a la clínica donde estaba internado, muy enfermo. En el pasado nos encontramos varias veces. Una de ellas nos reunimos en Düsseldorf y estuvimos casi toda la noche conversando. Esa vez le dije 'tú me salvaste la vida'. Él no se acordaba, había ayudado a tanta gente. Y me respondió 'si estabas en peligro yo no te iba a dejar morir'. Era muy noble".

Amor por América Latina

Frenz visitó Chile en varias ocasiones, para asistir a cambios de mando presidencial o a actividades vinculadas con los Derechos Humanos. En Argentina se enfrentó con empresarios que –a su juicio– fueron indiferentes ante distintas injusticias y en Brasil alzó la voz durante una visita de Benedicto XVI, reclamando que la iglesia católica se había alejado de los más pobres. También escribió libros sobre la situación en Guatemala y El Salvador, mientras que su experiencia en Chile la dejó plasmada en el libro "Mi vida chilena".

Autor: Diego Zúñiga
Editor: Emilia Rojas

 

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