Gabriel Boric promete ″un nuevo Chile″ en histórico discurso | Chile en DW | DW | 12.03.2022
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Chile

Gabriel Boric promete "un nuevo Chile" en histórico discurso

"Estamos de nuevo compatriotas abriendo las grandes alamedas por donde pase el hombre y la mujer libre para construir una sociedad mejor", dijo el gobernante de Chile.

El presidente de Chile, el izquierdista Gabriel Boric, emocionó este viernes (11.03.2022) a sus seguidores en su discurso desde el Palacio Presidencial de La Moneda al mencionar al exmandatario Salvador Allende y parafrasear parte de su último mensaje antes de su muerte durante el golpe de Estado del dictador Augusto Pinochet, el 11 de septiembre de 1973.

"Como pronosticara hace casi 50 años Salvador Allende, estamos de nuevo compatriotas abriendo las grandes alamedas por donde pase el hombre y la mujer libre para construir una sociedad mejor. Seguimos. ¡Viva Chile!", dijo Boric para cerrar su comparecencia ante una multitud.

Sus seguidores se habían congregado horas antes en la plaza frente a la sede del Ejecutivo en Santiago con banderas de colores con su nombre, globos y cánticos para recibir a Boric como una superestrella de la música entre gritos, vítores y lágrimas de emoción en el cierre de la jornada de cambio de mando.

"Son parte protagónica de este proceso. El pueblo de Chile es protagónico en este proceso. No estaríamos aquí sin las movilizaciones de ustedes", señaló el exlíder estudiantil y ahora el mandatario más joven de Chile ante decenas de miles de seguidores. "El pueblo de Chile nos juzgará por nuestras obras y no por nuestras palabras", destacó durante su discurso.

Boric hizo su discurso más progresista desde la campaña para la primera vuelta de las presidenciales, en noviembre del año pasado: "Mi sueño es que cuando terminemos nuestro mandato podamos mirar a nuestros hijos, a nuestras hermanas, a nuestros padres (...) y sintamos que hay un país que nos protege, que nos acoge, que nos cuida, que garantiza derechos y retribuye con justicia el aporte y el sacrificio de cada uno de ustedes". A pesar de que sus posturas rompen con el sistema económico que ha regido el país durante más de tres décadas, Boric apeló a la unidad entre fuerzas políticas. "Nos vamos a necesitar todos, Gobierno y oposición", agregó.

La jornada cerró igual que empezó: llena de simbolismos, saltos de protocolo y cercanía ciudadana. Boric comenzó su Gobierno rompiendo los estándares vistos hasta el momento en la democracia chilena con la idea de cambiar el rumbo del país. "Ante el pueblo y los pueblos de Chile, sí prometo", afirmó Boric en la mañana en la sede del Congreso, en la costera urbe de Valparaíso, a 120 km de Santiago, cuando fue nombrado presidente.

Posteriormente, levantó el puño izquierdo y firmó, tras un gran suspiro, su cargo como máxima autoridad del país sin esconder su emoción por asumir con un "gran sentido de la responsabilidad y el deber ante el pueblo", expresó en su discurso final en Santiago, también emocionado, donde llegó en un auto descapotable que por primera vez era conducido por una mujer miembro de la Policía.   

El izquierdista asume en medio de una crisis de credibilidad de la política, un recorte al gasto público de 22,5%, una desaceleración de la economía prevista para este año, una gran migración irregular y un conflicto histórico de tierras no resuelto entre el Estado y el pueblo Mapuche. El nuevo Gobierno tendrá que dar respuesta a las demandas sociales por mejor salud, educación y jubilación, y reducir la desigualdad social.

ama (afp, efe, reuters, ap)

Ver el video 02:29

Chile: los desafíos de Gabriel Boric

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