El Gobierno alemán ante una disputa por las jubilaciones
18 de noviembre de 2025
El Gobierno de Alemania, una coalición de conservadores (CDU/CSU) y socialdemócratas (SPD) en el poder desde mayo, prometió a los alemanes que discutiría mucho menos que el Gobierno anterior del excanciller Olaf Scholz (SPD). En algunos aspectos, lo ha conseguido.
Aunque se suscitaron acalorados debates sobre temas como la política migratoria y el nuevo sistema de servicio militar obligatorio, finalmente se alcanzaron soluciones. Pero la disputa sobre el sistema estatal de pensiones amenaza con convertirse en una seria prueba para la coalición liderada por el canciller Friedrich Merz (CDU).
Crece la expectativa de vida de los alemanes
Durante décadas, las pensiones han sido un tema de constante controversia en la política alemana. En Alemania, las personas viven cada vez más años, lo que significa que reciben dinero del fondo estatal de pensiones durante períodos cada vez más largos una vez que se jubilan. La sociedad está envejeciendo y cada vez hay más personas ancianas.
La tasa de cotización al seguro de pensiones alemán es actualmente del 18,6 % del salario. Esta cantidad, al igual que otras cotizaciones a la seguridad social, se calcula mensualmente en función del salario y la pagan a partes iguales empleados y empleadores.
Sistema de pensiones en Alemania, en crisis desde hace tiempo
Pero este cálculo ya no funciona. Cada vez menos contribuyentes mantienen a un número excesivo de jubilados. En consecuencia, el sistema de pensiones se sostiene con una gran suma de miles de millones del presupuesto federal. En 2026, esta cifra ascenderá a 128.000 millones de euros, lo que representa casi una cuarta parte del presupuesto total, que ronda los 524.000 millones de euros.
Las pensiones son una cuestión de equidad intergeneracional. ¿Deben los jóvenes alemanes aceptar que la generación actual de jubilados disfrute de una pensión relativamente estable mientras que las generaciones futuras la financian, especialmente cuando el Estado contrae deuda para lograrlo?
Acuerdo de coalición sobre niveles constantes de pensiones hasta 2031
En su acuerdo de coalición, conservadores y socialdemócratas acordaron estabilizar la pensión obligatoria en su nivel actual del 48 % de los ingresos medios hasta 2031. Los expertos afirman que esto transmite un mensaje erróneo. Sin embargo, los partidos gobernantes, principalmente a instancias de los socialdemócratas, aceptaron esta medida. Se espera que la ley se apruebe antes de Navidad.
Pero ahora, en especial los jóvenes políticos conservadores se están rebelando. Se quejan de que no hay datos sobre lo que sucederá con las pensiones después de 2031. Y critican que estabilizar simplemente los niveles de pensiones hasta 2031 podría costar cientos de miles de millones de euros.
El fin de semana pasado, la Junge Union (Joven Unión), la organización juvenil de los conservadores, se reunió en Rust, en el suroeste de Alemania. Los presentes decidieron por unanimidad pedir al grupo parlamentario CDU/CSU en el Parlamento que no apruebe el paquete de pensiones ya acordado en su forma actual.
Canciller Merz: no solo hay que hablar de "lo que no funciona"
Para la Joven Unión, el canciller alemán, Friedrich Merz, fue durante años considerado un ejemplo, un reformista con claro perfil conservador. Cuando se dirigió en Rust a los jóvenes conservadores, visiblemente nervioso, les dijo: "Por favor, participen constructivamente de este debate, no solamente hablando de lo que no funciona".
Merz lo sabe: su coalición gobernante cuenta con una mayoría de tan solo 12 votos, y 18 de los diputados conservadores pertenecen al grupo de jóvenes parlamentarios. Jóvenes contra mayores: ¿representa esta división una amenaza real para la coalición gobernante?
Por parte de los socialdemócratas, el ministro de Finanzas y vicecanciller, Lars Klingbeil, anunció que su partido no estaba dispuesto a debatir ninguna enmienda adicional. En un acto del SPD, Klingbeil afirmó: "Que quede absolutamente claro: esta ley no se modificará".
Intranquilidad en el Gobierno alemán
La ministra de Economía, Katherina Reiche (CDU), tiene una visión muy distinta: las pensiones no deberían suponer una carga adicional para los ya elevados costes laborales no salariales, afirmó. Para calmar los ánimos, la ministra de Educación, Karin Prien (CDU), propuso aplazar la votación, prevista para las próximas sesiones del Bundestag antes de Navidad. Friedrich Merz y el ministro del Interior, Dobrindt, rechazaron esto de inmediato.
El canciller alemán dejó entrever la intranquilidad en el Gobierno de coalición en una entrevista, el lunes (17.11.2025), con el diario Süddeutsche Zeitung, durante la "Cumbre Económica", un evento organizado por ese medio, cuando negó los rumores de que la disputa sobre las jubilaciones podría provocar el colapso de la coalición gobernante y que Merz, con su alianza CDU/CSU, tendría que seguir trabajando solo en un Gobierno minoritario.
El canciller dijo que no habría Gobierno de minoría. "Desde mi punto de vista, hacer algo así es impensable". Y planteó: "¿Acaso alguien cree seriamente que podríamos trabajar en este Bundestag alemán con mayorías cambiantes, y aun así realizar una labor legislativa sensata?".
Ahora, Friedrich Merz quiere intentar que los socialdemócratas hagan una pequeña concesión: en un "texto adjunto" al proyecto de ley sobre las pensiones se podría, según dijo, acordar volver a conversar sobre el desarrollo de las jubilaciones después de 2031. A cambio, la reforma jubilatoria, ya decidida, se acordaría como fue planeado. Está por verse si los socialdemócratas y los diputados de la Joven Unión lo aceptan.
(cp/rml)