En Turquía no importa la UE, sino la economía | Europa | DW | 10.06.2011
  1. Inhalt
  2. Navigation
  3. Weitere Inhalte
  4. Metanavigation
  5. Suche
  6. Choose from 30 Languages

Europa

En Turquía no importa la UE, sino la economía

Los turcos eligen este domingo 12 de junio un nuevo parlamento nacional. A falta de interés por Europa, el partido de Gobierno, promete “más calidad de vida y mayor influencia a nivel mundial“.

ARCHIV - Bundeskanzlerin Angela Merkel (CDU) und der türkische Ministerpräsident Recep Tayyip Erdogan geben am 08.02.2008 im Bundeskanzleramt in Berlin eine Pressekonferenz. Unter dem Eindruck neuerlicher Spannungen im deutsch-türkischen Verhältnis kommt Kanzlerin Merkel an diesem Montag (29.03.2010) in Ankara mit Ministerpräsident Erdogan zusammen. Auf dem Programm steht eine Reihe brisanter Themen. Dazu gehören die schleppenden Beitrittsverhandlungen zwischen der Europäischen Union und dem NATO-Partner Türkei, die Lage in der Region mit Blick auf den Iran und Israel sowie der schwierige Versöhnungsprozess der Türkei mit Armenien. Foto: Klaus-Dietmar Gabbert dpa/lbn (zu dpa 4011 vom 28.03.2010) +++(c) dpa - Bildfunk+++

Angela Merkel y Recep Erdogan.

Las elecciones presidenciales en Turquía tienen lugar, esta vez, en medio del conflicto sirio que amenaza con afectar la seguridad binacional. Miles de ciudadanos sirios están pasando la frontera turca huyendo de la persecución de bandas paramilitares sirias.

Atrás quedó la euforia de hace 6 años cuando la UE incluyó a Turquía como uno de los posibles candidatos a miembros del club europeo. El proceso de inclusión se ha estancado. El conflicto en torno a Chipre ha hecho descartar varios puntos de las negociaciones entre Bruselas y Ankara. Las reformas internas que Turquía debía realizar para clasificar como miembro de la UE también han perdido el dinamismo. Para los electores turcos, la Unión Europea ya no es la prioridad, la economía sí.

A nadie parece interesarle la UE

Turkey's parliament begins debating a series of hotly disputed amendments to the secular Constitution, in Ankara, Turkey, Monday, April 19, 2010. Turkey's parliament began debating Monday a series of amendments to the Constitution that are fiercely contested by opposition parties who say the Islamic-oriented government's proposals are aimed at diluting the powers of secular opponents within the judiciary. Prime Minister Recep Tayyip Erdogan's government says the reforms to the Constitution, a legacy of the 1980 military coup would make Turkey more democratic and strengthen its bid to join the European Union. (AP Photo/Burhan Ozbilici)

El Parlamento turco en Ankara.

Así que, a pesar de que tanto el Partido para la Justicia y el Desarrollo (AKP), del primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, como el de su contendor y opositor, Partido Republicano Popular (CHP), liderado por Kemal Kilicdaroglu, tienen en sus programas el tema UE, nadie tocó a fondo el tema en la campaña.

Los temas que dominaron la etapa preelectoral fueron la economía, la corrupción, la mala gestión en las universidades o la difusión de videos obscenos en You Tube cuyos protagonistas fueron los representantes del partido de ultraderecha MHP, de Devlet Bahceli.

Para Cigdem Nas, experta de la Fundación para Desarrollo Económico, con sede en Estambul, “la falta de perspectivas de la UE” es la razón por la cual los partidos políticos turcos han perdido el interés por el club de los 27. Además, con los problemas internos que Turquía tendría que solucionar para poder ser aceptado en la Unión Europea, “no se ganan votos en el Parlamento”, agrega Nas.

Chipre y prejuicios de ambos lados

La no solucionada cuestión chipriota es, empero la principal razón por la que el proyecto pro-europeo está, prácticamente, en el congelador. Según Nas, la opinión pública ha perdido la confianza en la Unión Europea por la acción de dos personajes: la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy. Para los turcos de a pie, “París, respaldado por Berlín, ha construido un frente “anti-turco”.

Pero no toda la culpa parece estar del lado occidental de Europa. Ziya Müezzinoglu, directora de la Fundación Turquía-Europa, cree que han sido los prejuicios de parte y parte los que han debilitado la posición turca para una eventual aceptación en la UE. "Mientras en algunos círculos turcos se tiene a la UE como un ‘club de cristianos', en algunos países europeos se utilizan las diferencias religiosas con Turquía como base del debate”, dice Müezzinoglu.

Aparte de la pérdida de brillo de la UE en la campaña para las elecciones legislativas de Turquía, lo que ocupó realmente a los turcos es cómo aprovechar el auge económico que vive el país. Turquía es considerada una “economía emergente” desde hace ya varios años. El último reporte del Fondo Monetario Internacional (FMI) pronostica para 2011 el doble del crecimiento logrado en 2010. Según el Reporte Regional Outlook “El crecimiento del Producto Interno Bruto de Turquía (PIB) de Turquía en 2011 será del 7,8%, mientras la media en Europa se calcula en 2,3%”.

¿La hora de las promesas?

Bosporus Istanbul ist 2010 Kulturhauptstadt Europas Bild: Hülya Köylü

Panorama de Estambul, Capital Cutural de Europa 2010.

En todo caso, “Turquía está preparada para el 2023”, el año en que el país habrá triplicado su capacidad económica. Por lo menos, así reza el lema del primer ministro, Erdogan. No en vano, Erdogan ha ampliado el número de promesas en los últimos meses: nuevos barrios en Estambul; un canal entre el Mar Negro y el Mármara que aliviará el tráfico marítimo en el Bósforo, créditos con muy bajos intereses para inversiones y compra de vivienda, etc.

Y, en efecto, todo pinta bien para el partido de Erdogan. Según encuestas, el AKP alcanzaría el 50% de los votos, con lo que mantendría la mayoría absoluta en el Parlamento. Ningún primer ministro turco tuvo tanto poder como Erdogan en los últimos 60 años. Un primer ministro que ha puesto a los medios de comunicación bajo su control y la parálisis de las negociaciones de adhesión de Turquía a la Unión Europea no ha perjudicado el crecimiento económico.

Erdogan ya dejó claro que le gustaría reformar profundamente el sistema político turco y convertirlo en un sistema presidencial con él mismo a la cabeza. Sería entonces un poderoso gobernante elegido en las urnas, al que prácticamente ningún otro político podría oponerse durante mucho tiempo, al menos mientras continúe la bonanza económica. Por lo pronto, se espera que las elecciones se desarrollen sin contratiempos. Hackers anónimos estarían preparando un masivo ataque contra los computadores oficiales.

Autor: Hülya Köylü /José Ospina-Valencia / dpa
Editor: Enrique López

DW recomienda

Publicidad