El Tribunal de La Haya en busca de la verdad | Política | DW | 13.03.2006
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Política

El Tribunal de La Haya en busca de la verdad

Sean cuales fueren los motivos de la muerte de Milosevic, cierto es que el proceso en su contra no pudo culminar con un fallo. Sobre el significado de ello para el TCPIY se pronunció uno de sus miembros, un juez alemán.

Un mujer serbia manifiesta su sentimiento por la muerte de Milosevic ante el Tribunal en La Haya

Un mujer serbia manifiesta su sentimiento por la muerte de Milosevic ante el Tribunal en La Haya

Según Wolfgang Schomburg, juez miembro del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TCPIY), el proceso en contra del Slobodan Milosevic no ha sido en vano, aunque no haya podido ser concluido. Debido a los muchos testimonios recogidos salieron muchas cosas a relucir y el proceso continuará, recalcó Schomburg., ante la radiodifusora alemana Deutschlandfunk.

¿Envenenado en La Haya?

Los medios difunden el resultado de la necroscopia de Milosevic, dando como motivo de su muerte dos infartos al miocardio. Sin embargo, el examen toxicológico aún no ha sido culminado, y se presume un auto envenenamiento paulatino. En la opinión de este juez, tales rumores no vulneran al Tribunal de la Haya, pero sí se hacen necesaria una pausa para pensar. Por un lado ha muerto Milosevic, y por otro un largo proceso de cuatro años no ha podido ser concluido por esa causa. "Y no se pudo acabar de hacer justicia. Sin embargo, el Tribunal continuará con su labor de búsqueda de la verdad", enfatiza el único juez de nacionalidad alemana activo en una corte internacional.

El TCPIY no muere con Milosevic

Para la fiscal jefe del TCPIY, Carla del Ponte, la muerte de Milosevic, a cincuenta días de un fallo, podría significar una derrota. Sin embargo, si se mira en el contexto de la misión que Koffi Annan y Naciones Unidas encomendó al tribunal, se trataba de lograr pacificar los Balcanes. "Y la paz se consigue con justicia, y la justicia se logra con la verdad. Por ello, si bien el proceso de búsqueda de la verdad ha tardado cuatro años, no ha sido en vano. Muchos testigos han podido expresarse. Han salido a la luz cosas que de otra manera jamás hubiesen sido hechas públicas. Además en curso están seis juicios en contra de altos mandos militares y responsables políticos que seguirán su curso. Es grave que el caso de Milosevic haya terminado así, sin embargo, el proceso debe continuar", opina Schomburg.

Juicio sin fallo, ¿juicio inútil?

¿El que no haya podido haber un fallo en el juicio en contra de Milosevic, echa por tierra la nueva fase en el derecho internacional de la que se hablaba al iniciarlo? El juez Schomburg opina que no, pues han sido cientos las decisiones tomadas por el TCPIY: "hemos emitido fallos en cientos de casos durante los últimos años, hay gente que cumpliendo su condena. El caso Milosevic es por supuesto prominente, pero no descalifica el trabajo del Tribunal. Es decir, los muchos juicios en contra de los "pequeños" ofrecieron los fundamentos para poder denunciar al señor Milosevic".

¿Y Mladic, Karadzic?

Milosevic, encabezaba una lista de setenta personas. En ella se encuentran todavía nombres como los de Mladic y Karadzic, piezas claves del conflicto, que continúan prófugas. "Es hora de que quienes tienen la fuerza y el poder para hacerlo pongan todo de su parte para que estos dos individuos y los otros cuatro que faltan de la larga lista de setenta que teníamos al principio comparezcan en La Haya", dice Schomburg.

Que estos dos juicios obtengan ahora más peso, es dudoso. Están en curso todavía los juicios en contra de ex ministros y militares de alto rango de los más diversos ámbitos políticos y, muy importante para el caso de la ex Yugoslavia, étnicos. Esto tiene que ser culminado. Hay que pensar que en el caso de Mladic y Karadzic el proceso aún no ha comenzado siquiera, y primero hay que encontrar las pruebas. Y el tiempo pasa y la corte del TCPIY es temporal. Por ello, dice Schomburg, "nos hemos puesto como meta haber culminado con todos los procesos en primera instancia hasta el año 2008 y en segunda instancia, hasta el 2010. La justicia no debe verse influenciada por la presión temporal, de ninguna manera. En caso de que los juicios lo requieran, nos tomaremos más tiempo; en los casos que los juicios lo permitan, fallaremos antes".

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