Divorcio de la afición | Deportes | DW | 28.03.2008
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Deportes

Divorcio de la afición

El Bayern Múnich contempla la posibilidad de entrenar mayoritariamente a puerta cerrada a partir de la próxima temporada rompiendo con ello el estrecho vínculo que a través de su historia mantuvo con sus seguidores.

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¿Se concretará el divorcio entre el Bayern y su público?

Para los aficionados la noticia es una afrenta, un baldado de agua fría con el cual las directivas del club, argumentando la necesidad de "practicar en calma", los quiere alejar de las estrellas por las cuales palpitan sus corazones.

Bundesliga 29. Spieltag Unterstützung für Oliver Kahn die Nr. 1 laut Bayern Fans

Aficionados buscan al portero Oliver Kahn, su ídolo.

Los entrenamientos, que hasta ahora, aunque con una tendencia creciente, sólo en contadas ocasiones se efectúan sin la presencia de público, son para muchos de los seguidores la única oportunidad real de ver de cerca de los futbolistas que admiran, de hablarles, de tocarlos y comprobar que sus ídolos son de carne y hueso, seres humanos que les regalan una sonrisa y un autógrafo.

¿Nada decidido?

La dirigencia del Bayern evita la controversia y asegura que aún no se ha tomado ninguna decisión en torno al tema. "Los entrenamientos a puerta cerrada son apenas una opción que estamos estudiando" sostiene el gerente del club Uli Hoeneß quien a pregunta de DW-WORLD sobre cuándo se conocerá una política definitiva al respecto contestó "el primero de julio".

Esa es la fecha en la cual asumirá como entrenador Jürgen Klinsmann, a quien muchos (aficionados y expertos) responsabilizan de la iniciativa de entrenar lejos de la mirada de extraños, sean o no éstos simpatizantes del Bayern.

De todas formas el primer paso rumbo a la privacidad ya se dio; el club dio por terminado el contrato de subarrendamiento del café-restaurante "Insider" ubicado directamente al lado del campo de entrenamientos y desde el cual, a través de sus grandes ventanales, el público podía seguir las prácticas de los futbolistas incluso en los días en los que estos no eran accesibles.

El "Insider" era un punto de encuentro para la afición que acompañaba su merienda con acaloradas discusiones sobre fútbol. El café-restaurante, según las especulaciones, cierra sus puertas a la clientela para ser renovado de tal forma que se convierta en un sitio de descanso y relajamiento para los jugadores, un moderno recinto dotado de sofás, juegos de computadora, televisores, y conexión de Internet.

Fußballfans in München Marienplatz

Los fanáticos han seguido al Múnich en las buenas y en las malas.


Los perdedores

La medida contemplada por el Bayern afectará mucho más a los niños que a los adultos. Basta darle una mirada a la gran masa que se amontona a lo largo de la valla metálica que cerca la cancha en la cual los jugadores realizan sus entrenamientos.

Gran parte de los adultos son padres de familia, madres y profesores que llevan a los pequeños a la sede del club para que vean a los futbolistas en persona, para que les tomen fotos, para que, con suerte, se hagan a una firma de las estrellas en su camiseta del equipo.

Es cierto que en días de sol o en jornadas festivas para los escolares, el tumulto crece hasta alcanzar una increíble muchedumbre de más de 5 mil personas. Los niños son la mayoría, y también los más entusiastas; de principio a fin del entrenamiento corean los nombres de los futbolistas.

Pero también en días fríos, esos en los que nieva y el viento sopla con fuerza, los niños se hacen presentes y sin quejarse se amontonan al aire libre contra las barricadas montadas por los encargados de seguridad del club a esperar la salida de los jugadores.

La espera, en esas condiciones, no es corta, usualmente pasa una hora, una hora y media, entre el fin del entrenamiento cuando los jugadores se encaminan en dirección al camerino a ducharse y vestirse, y el momento en el cual, antes de montarse a su auto y sólo si están de buen humor, firman autógrafos y posan para las fotos.

El botín

Paul, de apenas 10 años, vino esta semana, aprovechando las vacaciones de Pascua, con su familia desde Maguncia, a 400 kilómetros de Múnich, a cazar las firmas de sus ídolos, los futbolistas del Bayern. Bajo una pertinaz lluvia y una temperatura de menos de 3 grados hizo acopio de paciencia durantes más de dos horas.

Cada vez que un futbolista abandonaba el vestuario gritaba en coro con los otros cientos de niños que como él buscaban su cercanía: "!Ze Roberto, Ze Roberto!" "!Breno, Breno!" "!Sosa, Sosa!". Al término de la jornada Paul inició feliz el regreso a casa, como botín se llevó 6 autógrafos, dos fotos y la esperanza de poder volver para ver a los integrantes del seleccionado nacional (Klose, Schweinsteiger, Lahm, Jansen, Podolski) que en esta oportunidad no estaban presentes.

Fußball Training von Bayern München in Dubai

El Bayern tiene seguidores en todo el mundo.


La alegría y la esperanza de Paul son las mismas de cientos de pequeños que se dan cita en la sede del Bayern Múnich; esa situación sólo durará mientras la política de puertas abiertas este vigente, a partir del próximo 1° de julio probablemente cambie y el único contacto de las estrellas con la afición sea en el estadio durante los partidos y en un par de entrenamientos públicos al mes que allí se prevén.

El Bayern contempla divorciarse de sus seguidores y como en todo divorcio las razones prácticas (mayor privacidad y tranquilidad deportiva) prevalecerán a costa del corazón y las emociones de sus más fieles simpatizantes.

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