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Ucrania: los bienes culturales dañados por las inundaciones

Torsten Landsberg
13 de junio de 2023

Otra vez, la guerra en Ucrania afecta la cultura: las inundaciones resultado de la destrucción de la represa Kajovka han destruido importantes sitios arqueológicos.

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Figura de un yacimiento arqueológico del pueblo escita, en el sur de Ucrania.
Yacimientos arqueológicos de los pueblos escitas (en la foto), un pueblo nómada del siglo VIII a.C., y un asentamiento griego del 400 a.C. sufrieron las inundaciones en Jesón.Imagen: Photoshot/picture alliance

Decenas de miles de personas se han visto directamente afectadas por las inundaciones que han seguido a la destrucción de la presa de Kajovka, en el sur de Ucrania. El petróleo derramado amenaza con causar graves daños a la naturaleza y los animales. Y, una vez más, la destrucción, que muchos observadores describen como un crimen de guerra, también pone en peligro los bienes culturales y, por lo tanto, la historia de Ucrania.

Iglesias, monumentos y museos quedaron bajo agua en la región de Jersón. Yacimientos arqueológicos de los escitas, un pueblo nómada del siglo VIII a.C., así como un asentamiento griego del 400 a.C. fueron dañados o irremediablemente destruidos.

"El daño afecta a bienes cultural e históricamente importantes de diferentes siglos", dice Kilian Heck, historiador de arte de la Universidad de Greifswald, en entrevista con DW. "Ucrania es, en lo que respecta a sitios arqueológicos, uno de los primeros sitios de descubrimientos del mundo". La región afectada en el sur de Ucrania también fue el centro de la cultura cosaca en el siglo XVI y es, además, simbólicamente importante para la independencia del país, insiste.

Alcance imprevisible de los daños

El alcance de los daños no se puede predecir en este momento, y la información disponible es escasa. Grandes partes de la región inundada están ocupadas por tropas rusas, y el río  Dniéper marca la línea del frente entre los soldados rusos y ucranianos.

Además de los sitios arqueológicos, según información oficial ucraniana, se inundaron el museo en honor al escritor y humorista Ostap Vyshnya, que apenas había sido restaurado en 2020, así como el Museo de Arte de Jersón, que lleva el nombre del pintor Oleksii Shovkunenko.

En la ciudad inundada de Oleshky, el agua dañó la antigua residencia de la artista popular Polina Rayko, que comenzó su carrera a los 69 años y pintó frescos en las paredes de la casa. El edificio es parte del patrimonio cultural oficial de Ucrania. La presa misma también se considera un monumento cultural arquitectónicamente significativo.

"El problema no tiene precedentes", dice Kilian Heck, quien ayudó a establecer el Centro de Ayuda para el Arte de Ucrania después de la invasión rusa el año pasado. La red de historiadores del arte y expertos en museos organiza transportes de ayuda con materiales de embalaje, generadores y deshumidificadores, para proteger las obras de arte en Ucrania de las consecuencias de la guerra.

Apenas hay medios para conservar el patrimonio

Durante la guerra se había instalado ya cierta rutina, cuenta Heck. "Se practicaban las medidas: empaquetar las obras, llevarlas al sótano o evacuarlas". Las inundaciones, sin embargo, son un desafío completamente nuevo: "Apenas hay medios para reaccionar adecuadamente en términos de conservación. Es una nueva forma de destrucción de bienes culturales".

En reuniones de Zoom quincenales, historiadores del arte alemanes intercambian ideas con colegas de Ucrania. Colegas de las áreas inundadas informaron recientemente sobre cuerpos flotando en el agua, que fueron arrastrados fuera de los cementerios por las masas de agua. Los cadáveres flotantes de animales y la contaminación también aumentaron la preocupación por las epidemias. "Lo más importante en este momento es la provisión de filtros de agua", advierte Kilian Heck.

El 6 de junio, la presa y la central hidroeléctrica de Kajovka fueron destruidas, Ucrania y Rusia se culpan mutuamente del suceso. Las autoridades ucranianas han pedido a la Corte Penal Internacional de La Haya que investigue la destrucción de la presa. En el embalse se almacenaban alrededor de 18.000 millones de metros cúbicos de agua. Las autoridades de la región de Jérson informaron que se habían inundado 600 kilómetros cuadrados de tierra, un área de casi el doble del tamaño de la ciudad alemana de Múnich.

(rml/ers)