Coronavirus: “Un tsunami” amenaza a Bélgica | Europa | DW | 20.10.2020
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Europa

Coronavirus: “Un tsunami” amenaza a Bélgica

Bélgica se ve particularmente afectada por la segunda ola de coronavirus en toda Europa. El gobierno está tratando de contrarrestar esto cerrando bares y restaurantes, pues los pronósticos son muy preocupantes.

Las sillas de la terraza del bar "Cadre Noir", en el distrito de Schaerbek, en Bruselas, probablemente ya no se necesitarán. Por esa razón, el propietario, Arias, las guarda en su camioneta. El pub de su familia es un lugar de encuentro para los trabajadores rumanos que viven en la zona. Estos ahora tendrán que beber su cerveza después del trabajo en casa. "Se acabó todo, ¿no? ¿Tienes que cerrar?", pregunta un cliente habitual. "El gobierno lo ha ordenado así por cuatro semanas, pero quién sabe", contesta Arias.

"Están haciendo algo sin saber exactamente para qué sirve", sospecha el propietario del bar. Cree que los políticos tienen pánico. Los dueños de los restaurantes tuvieron que hacer inversiones en el verano, instalando mamparas divisorias en todas partes y armando carpas en el exterior de los locales para proteger a los clientes del coronavirus y la lluvia. Las autoridades han prometido un poco de ayuda económica, pero eso apenas será para pagar el alquiler. ¿Se podrá sobrevivir a este segundo encierro y se volverá a abrir este año? "La esperanza es lo último que se pierde", comenta Arias.

En una esquina cercana, una vinoteca se rindió antes del fin de semana: "Lo siento, cerrado", avisa tajante un letrero. Tampoco la brasserie tradicional de enfrente, que era punto de encuentro de los más acomodados y los empleados de la sede de la Unión Europea, puede atraer más a clientes con sus "mejillones frescos de la temporada".

Belgien Geschlossene Bars in Brüssel

Un bar de Bruselas.

Expertos temen una catástrofe

Bélgica, un país que ha sido duramente golpeado por el nuevo coronavirus, registra cada vez nuevos récords. Entre el 9 y 15 de octubre, hubo un promedio de casi 7.900 nuevas infecciones por día. Casi 2.500 pacientes con coronavirus están en hospitales, y más de 400 en cuidados intensivos.

"Estamos realmente al borde del tsunami", señaló el ministro de Salud, Frank Vandenbroucke. Valonia y Bruselas son las regiones más afectadas de Europa: "Por el momento, seguimos controlando lo que está pasando, pero solo con enormes dificultades. Y estamos a punto de perder el control por completo. El personal sanitario ya está trabajando nuevamente bajo un enorme estrés. Si las cifras siguen aumentando, habrá que detener otros tratamientos médicos, lo que también es peligroso.

Vandenbroucke tiene un solo mensaje para los belgas: "¡Protégete a ti mismo y a tu vecino!". Además de las mascarillas habituales en las tiendas y en el transporte público, también existe la petición de reunirse con una sola persona fuera de la familia inmediata. "Nadie tiene la culpa de este virus", dijo el ministro en respuesta a las acusaciones de que los jóvenes, en particular, contribuyen a las altas tasas de infección por falta de precaución. "Depende de todos nosotros tener esta situación bajo control", insistió.

El gobierno ha decretado que el teletrabajo debería volver a ser la norma en la medida de lo posible. Pero las tiendas, museos, escuelas y universidades permanecerán abiertas. Vandenbroucke rechaza un toque de queda total a partir de las 9 de la noche, como el que está vigente en Francia desde el fin de semana: "No queremos paralizar todos los aspectos de nuestra vida, porque hay dos enemigos: el virus y la soledad, que deriva en depresión". En Bélgica, a la gente se le permitirá, al menos, dar un paseo por la noche.

Confusión regional también en Bélgica

A pesar de estos anuncios, los gobiernos regionales y los municipios belgas están divididos en cuanto a los detalles de los reglamentos. La ciudad de Charleroi, por ejemplo, impuso una obligación total del uso de mascarillas, pero esto ya no se aplica en una ciudad vecina. Por ello, el gobierno central de Bruselas ha nombrado también por primera vez un "Comisario” para hacer frente al coronavirus, que habrá de unificar las normas regionales y establecer contactos entre los distintos niveles de gobierno y administración.

"Estamos peor que el 18 de marzo, cuando anunciamos un cierre total", declaró el Primer Ministro Alexander De Croo. Actualmente hay tres veces más casos de pacientes con COVID-19 en cuidados intensivos que entonces, y la situación en los hospitales es tensa: "Se pondrá aún peor", teme el jefe de gobierno. Sus expertos predicen que para mediados de noviembre, el total de las aproximadamente 2.000 camas de cuidados intensivos en Bélgica estarán probablemente ocupadas.

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