Caballitos de mar: lindos, curiosos, pero en peligro | Ecología | DW | 21.10.2019
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Ecología

Caballitos de mar: lindos, curiosos, pero en peligro

Los caballitos de mar o hipocampos despiertan en nosotros mucha ternura y, desde hace tiempo, compasión. Desgraciadamente, son animalitos muy apreciados en la medicina china.

Los caballitos de mar viven en las aguas tropicales y templadas de todo el mundo. ¿Qué son exactamente los caballitos de mar? A primera vista, guardan similitud con los caballos por la cabeza, sin embargo, no son parientes, son peces sin escamas, que tienen una piel delicada con placas óseas en forma de anillo. Pertenecen a la familia Syngnathidae.

Malos nadadores

Es curioso, pero los caballitos no tienen mucho en común con otros peces, porque son muy malos nadadores. Sin embargo, esto es lógico porque la posición que adoptan en el agua es vertical. Además, carecen de aleta en la cola, por lo que solo pueden moverse de forma erecta, gracias al impulso de su aleta dorsal. La especie más pequeña, Hippocampus Zosterae, alcanza una velocidad máxima de 1,5 metros por hora. Es, por ello, el pez más lento del mundo. Un caracol logra 3 metros por hora. 

¡Qué romántico!

Al igual que los hay de diferentes tamaños, entre un centímetro y medio y 35 centímetros, también los hay de diversos colores, sobre todo, en rojo, naranja, amarillo, verde o gris. También tienen rayas o puntos, con hocicos largos o cortos e incluso pueden cambiar su color para camuflarse y pasar desapercibidos ante sus enemigos.

De los caballitos de mar incluso podemos aprender algo cuando se trata de coquetear. Todas las mañanas al amanecer, la hembra nada hacia el macho y lo invita a bailar: cambian de color, giran en círculo, nadan juntos y las colas se entrelazan. Adorable, ¿verdad? Después, la pareja se separa y se dedica cada uno a su rutina diaria, es decir, a ingerir alimentos.

Caballitos de mar durante el apareamiento.

Durante el apareamiento, ambos animalitos adoptan el mismo color.

¡Cosa de hombres!

Durante la época de apareamiento, bailan: la pareja adopta durante su danza amorosa el mismo color. Se demuestran así mutuamente que se pertenecen uno al otro. El cortejo dura generalmente varios días. Se entrelazan y, según los biólogos, coordinan así su ciclo reproductivo.

Después, el macho puede fecundar los huevos cuando los recibe de la hembra, unos 2.000, que los ha depositado en la bolsa ventral masculina. En la familia de los caballitos de mar, el macho es el responsable de "traer" a los bebés al mundo. La gestación de los caballitos de mar dura aproximadamente de 9 a 45 días dependiendo de las especies y la temperatura del agua. 

Después de ese tiempo, nacen entre 100 y 1.000 criaturas. Son muchos, pero la tasa de supervivencia es muy baja, del 0,5 por ciento, porque los padres están ocupados con el siguiente apareamiento y los pequeños deben cuidar de sí mismos.

Dos caballitos de mar camuflados.

¿Los reconoce? Dos caballitos camuflados.

Siempre hambrientos

Los caballitos pueden presumir de tener una vista panorámica de 360 grados, de camuflarse bien y tener mucha paciencia hasta que sus presas pasan nadando justo delante de sus bocas: unos 3.000 pequeños crustáceos, pulgas de agua o larvas de peces durante el día. Los chupa a la velocidad del rayo con el hocico tubular.

Para poder comer esa increíble cantidad de alimento, los hipocampos pasan hasta diez horas al acecho para cazar, porque siempre tienen hambre. La razón es que no tienen estómago, lo que significa que tienen que comer casi todo el tiempo. 

A pesar de que pueden esconderse de muchos animales marinos, con los humanos no tienen tanta suerte. El problema es que el negocio con estos animalitos vive un auge sin precedentes. Se comen molidos, secos, en polvo en sopas, tés, vinos de arroz. Según la medicina china ayuda con los problemas de impotencia sexual, asma, incontinencia, dolores. Esta es la razón por la que 20 millones de estos simpáticos animalitos terminan cada año en las redes de pescadores.

Aunque su comercio internacional fue prohibido en 2004 por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora (CITES) en Washington, en la actualidad todavía se pueden comprar hipocampos secos entre 600 y 3.000 dólares por kilogramo en los mercados de Bangkok o Hong Kong.

(rmr/jov)

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