Bundesliga: trampolín para saltar al vacío | Deportes | DW | 13.02.2014
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Deportes

Bundesliga: trampolín para saltar al vacío

Para muchos jugadores la Bundesliga ha sido el vehículo que los ha llevado a la fama internacional y la llave que les ha abierto la puerta a “mejores destinos”. Pero triunfar en Alemania no siempre es garantía de éxito.

El chileno Arturo Vidal es quizás uno de los mejores ejemplos de cómo se puede utilizar la Bundesliga como una plataforma de lanzamiento al firmamento de estrellas del fútbol mundial. El desconocido chico de 20 años que llegó al Leverkusen en el 2007 se transformó en apenas cuatro temporadas en uno de los futbolistas más codiciados en Europa. En el 2011, cuando se marchó al Juventus Turín, todos los clubes grandes (incluido el Bayern Múnich) lo codiciaban. En Italia Vidal es ídolo, y se ha confirmado como uno de los mejores mediocampistas del mundo.

Por ese mismo camino marcha Daniel Carvajal, otro caso que ilustra las puertas que abre tener un buen desempeño en la Bundesliga. El joven lateral español vino a Alemania porque el club que lo formó, el Real Madrid, no lo tenía en sus planes, algo que cambió luego de su gran campaña con el Leverkusen. El famoso club repatrió a Carvajal, quien desde entonces es pieza clave del equipo que disputa el título en el campeonato de la Primera División.

El riesgo de caer en el olvido

Pero así como para Carvajal y Vidal la Bundesliga fue el trampolín para dar el salto al éxito, para otros futbolistas el salto ha sido al vacío, pues ellos, al poco tiempo de haber abandonado Alemania, vieron como su prestigio se esfumaba.

Eso es lo que le sucede actualmente al japonés Shinji Kagawa, un jugador que destelló en Dortmund y fue protagonista principal del gran giro que el entrenador Jürgen Klopp le dio a la cultura futbolística del tradicional equipo alemán. Kagawa nunca ocultó que su gran sueño era poder llegar algún día a la Premiere League de Inglaterra, ni tampoco que consideraba a la Bundesliga un escalón para poder alcanzar esa meta.

El joven japonés, de 24 años, logró rápidamente su cometido. Dos temporadas como revelación en Alemania le bastaron para que el mítico entrenador del Manchester United, Sir Alex Ferguson, viniera en persona a contratarlo. En agosto del 2012, Kagawa aterrizó en Inglaterra, pero en febrero del 2014 su nombre ha caído en el olvido de gran parte de los aficionados por culpa de las escasas apariciones que ha tenido con el equipo.

Algo similar le sucedió al talento de origen turco Nuri Sahin, quien despertó la atención de los grandes equipos luego de brillar con el Dortmund. El jugador escogió de entre todas las ofertas que le extendieron la del Real Madrid, y se fue lleno de esperanzas a España, país que esperaba conquistar luego de haber logrado que Alemania se rindiera a sus pies.

Sahin, sin embargo, vio como su sueño se le escapaba. En España no pudo pisar firmemente, y en el Liverpool de Inglaterra, a donde se marchó a probar mejor suerte, no cuajó un buen rendimiento. Para recuperar su mejor nivel -y el aprecio de los hinchas- el futbolista turco tuvo que regresar a Dortmund, prestado por el Real Madrid.

A los nuestros también les sucede

A Lucas Barrios, quien fuera ídolo de la afición alemana, se le perdió el rastro al salir de la Bundesliga.

A Lucas Barrios, quien fuera ídolo de la afición alemana, se le perdió el rastro al salir de la Bundesliga.

También hay futbolistas latinoamericanos que, como en los casos anteriores, sin gran fortuna quisieron continuar en otros países la exitosa carrera que desarrollaron en Alemania. Claudio Pizarro, el máximo goleador extranjero en la historia de la Bundesliga, es uno de ellos. El peruano abandonó una vez el Bayern Múnich, en el 2007, atraído por el fútbol inglés, donde estuvo un año en el Chelsea prácticamente sin jugar.

Para recuperar la gloria de una estrella internacional, Pizarro tuvo que despedirse de la Premiere League y regresar a la Bundesliga, donde recorrió el mismo camino que en el pasado: primero el Bremen, luego el Bayern. Esa suerte no la ha tenido un excompañero suyo en Múnich, el paraguayo Roque Santa Cruz, quien después de salir de Alemania se convirtió en un peregrino del fútbol. Blackburn Rovers y Manchester City en Inglaterra, y Betis Sevilla y Malaga en España, han sido los clubes para los que ha formado sin obtener títulos, pues todos los que tiene en su palmarés personal los consiguió con el Bayern: cinco campeonatos de la Bundesliga, cuatro en la Copa Alemana y uno en la Champions League.

Pero es un delantero compatriota de Santa Cruz, llegado a Alemania proveniente de Chile, el que con más claridad ilustra cómo la Bundesliga crea ídolos que en otros lares tienen pies de barro. Se trata de Lucas Barrios, una contratación del Dortmund que venía del Colo Colo e hizo furor en Alemania entre el 2009 y el 2012. Durante ese periodo el delantero ganó en dos ocasiones la Bundesliga, una vez la Copa Alemana, y fue elegido como el Futbolista del Año del 2011 en Paraguay, país que lo convocó a la selección que compitió en el Mundial de Sudáfrica2010 y la Copa América Argentina 2011.

Lucas Barrios, una vez un grande en la Bundesliga, desapareció de los escenarios importantes del fútbol al aceptar una oferta del Guangzhou Evergrande de China, club con el que obtuvo títulos que la afición internacional no registró. El delantero, que intenta ahora rehacer su carrera en el Spartak de Moscú, en Rusia, manifestó no hace mucho su deseo de poder jugar de nuevo en Alemania para revivir los buenos momentos.

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