Brasil protesta contra los abusos sexuales | América Latina | DW | 02.06.2016
  1. Inhalt
  2. Navigation
  3. Weitere Inhalte
  4. Metanavigation
  5. Suche
  6. Choose from 30 Languages

América Latina

Brasil protesta contra los abusos sexuales

Donna Bowater ha seguido la organización de las manifestaciones en Río de Janeiro desencadenadas por un caso de violación colectiva difundida en las redes sociales.

Paloma Oliveira nunca había organizado una protesta antes. Pero la estudiante de 24 años sintió que tenía que hacer algo después de ver cómo se difundían las imágenes de una chica de 16 años víctima de una violación múltiple. Conmocionada, no fue capaz de mirar el video en el que un hombre filma su cuerpo ensangrentado y afirma que acaba de ser violada por "más de treinta" hombres. Oliveira convocó una manifestación por Facebook inspirándose en la respuesta pública inmediata que despertó otro caso de violación en Nueva Delhi, India, en 2012.

"Es una sociedad en la que las mujeres tienen mucha menos representación de la que tenemos en Brasil. Es me sorprendió", dice Oliveira. "No nos podemos quedar callados, es un crimen brutal". Y estaba lejos de ser la única que pensaba igual. En pocas horas, miles de personas habían compartido su convocatoria para el viernes pasado, que finalmente reunió a una multitud en frente del edificio del gobierno local. Gritaban consignas como "métete con una y te metes con todas" o "fueron 33 contra todas nosotras".

Violencia cotidiana

Oliveira dice que la alta participación indica de que las mujeres deseaban expresar la violencia a la que se enfrentan todos los días. Para muchas brasileñas, la violación en grupo de una adolescente no es una excepción. "Todas sabemos que somos víctimas de diferentes formas de violencia y no hablamos de ello porque se ha vuelto algo natural", agrega Oliveira, revelando que había sufrido violencia física por parte de sus propios familiares. "La gente quiere diálogo. Cuanto más hablemos sobre ello y más compartamos nuestro sufrimiento, más se mejorará".

Brasilien Protest gegen Vergewaltigung

Como miles de brasileños, Paloma Oliveira salió a las calles a expresar su indignación.

Abogados de derechos humanos citaron estadísticas del Foro Brasileño sobre Seguridad Pública según las cuales seis mujeres son violadas cada hora en el país. El número real podría ser mayor, ya que las estimaciones apuntan a que sólo un 35% de los casos son denunciados. El caso ha puesto de relieve una misógina cultura de la violación que permite los abusos y encima culpabiliza a las víctimas.

A pesar de la evidencia de las imágenes, la chica violada fue acusada de muerte en las redes sociales y tachada de ser una prostituta que ofrecía sexo a cambio de drogas. Incluso el investigador inicial del caso trató de desacreditarla públicamente al plantear la posibilidad de que el intercambio sexual hubiese sido consentido. Tras las críticas, se retiró de la investigación al de jefe de policía Alessandro Thiers. Y se le encargó a Cristiana Bento.

Brasilien Protest gegen Vergewaltigung

"Cuando digo no, es no".

En una rueda de prensa el lunes confirmó que la chica había sido violada. "Estoy convencida de que fue una violación", dijo. "Fue víctima de abusos sexuales y está siendo juzgada aquí, en lugar de defendida". Además, según Bento, tiene miedo a declarar por las represalias. La policía ha identificado siete sospechosos hasta el momento, algunos de los cuales fueron interrogados y puestos en libertad la semana pasada. Dos ya han sido detenidos. Los otros están siendo buscados.

"La violación es parte de la sociedad"

Los abogados del Instituto de Defensores de los Derechos Humanos (DDH) Simone Quirino y Lucas Sada denuncian que el caso había sido prejuzgado, al dejarlo inicialmente a cargo del departamento de delitos informáticos. "Creemos que la gestión inicial del caso dice mucho sobre el perfil de las instituciones brasileñas", afirman. "Está claro que hubo un adecuado acercamiento al tema para evitar profundizar el trauma causado por la violencia sexual".

Brasilien Protest gegen Vergewaltigung

"Una mujer no es un agujero, somos humanos".

Sin embargo, Quirino y Sada sugieren que condenar a los sospechosos antes de disponer de pruebas suficientes no ayudaría a hacer frente a los problemas subyacentes. "La idea de que el violador no es humano, sino un monstruo, funciona como una pared divisoria que nos separa de cultura de la violación y el violador, pero no debería", agregaron. "La violencia contra las mujeres afecta a todos los ámbitos, espacios y clases sociales, aunque afecta mayoritariamente a mujeres pobres y de raza negra, más vulnerables por el racismo de la sociedad y las instituciones".

Para Laura Nunes, una de las organizadoras de las nuevas manifestaciones de este miércoles (01.06.2016), el caso ha servido "para mostrar cómo los brasileños son tan extremadamente machistas como para hacer comentarios horribles culpabilizando a la víctima". "Es absurdo, concluye, nada justifica la violación". "Espero que las movilizaciones tengan un impacto y provoquen cambios, porque los necesitamos con urgencia".


DW recomienda