Alemania empata con Ghana en partido infartante | Los campeones mundiales | DW | 21.06.2014
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Los campeones mundiales

Alemania empata con Ghana en partido infartante

En el juego más intenso de lo que va de Mundial, los europeos empataron 2-2 contra los dirigidos por James Appiah. Klose igualó en goles a Ronaldo.

Minuto 92, Estádio Castelão, Fortaleza. El balón llega a los pies del entrenador alemán, Joachim Löw, quien lo lanza lejos en un evidente gesto de impotencia. El público lo abuchea, Löw pide disculpas, el árbitro le hace un gesto de comprensión. Alemania, la máquina que arrasó con Portugal por 4-0, lucha contra una Ghana imposible de dominar, más bien con aires de dominadora, y queda en evidencia que no existe equipo imposible de batir en este Mundial.

El partido entre los europeos y la “mejor selección de África”, como la definió en la víspera el mismo Löw, es digno de un torneo de esta categoría. Acción permanente en las dos áreas, ataques por las bandas, cabezazos, tiros de media distancia, emoción, goles, bailes tras anotar… Todo lo que los hinchas esperan de un campeonato donde se enfrentan los mejores planteles del planeta.

La sucesión de posibilidades de gol desperdiciadas en ambas porterías es para volver loco a los amantes de las estadísticas: minuto 10, Thomas Müller cede para que Toni Kroos remate, sin éxito. Ghana dispara al arco alemán, sin consecuencias en el minuto 12. En el 17, Sami Khedira prueba las manos del portero Fatau Dauda, tras centro de Özil. Luego Mario Götze casi anota su tanto. Ghana no quiere ser un mero adorno y se lanza al ataque con todo. La pesadilla alemana recién comienza.

La potencia física y técnica de Ghana deslumbró en Brasil.

La potencia física y técnica de Ghana deslumbró en Brasil.

Estado de gracia

En el minuto 32 Manuel Neuer salva a su portería tras un disparo de media distancia. Alemania carece de la eficiencia que mostró para vencer a Portugal. El locutor de la televisión alemana se pregunta “dónde está todo eso que nos hizo brillar en el primer partido” y los africanos, atentos a las señales que da el rival, se apropia de las acciones. Así termina el primer tiempo y así sigue el segundo, hasta que a los 50 minutos Mario Götze anota un rarísimo gol con la rodilla (tras golpear la pelota con la nariz) y abre las esperanzas de los alemanes.

Dos minutos más tarde todo vuelve al comienzo, cuando André Ayew marca la paridad mediante un certero golpe de cabeza. En el minuto 62 las cosas se complican para los de Löw, cuando Asamoah Gyan anota el 2-1 parcial. Alemania carece de respuestas ante lo que propone Ghana: velocidad, desbordes, ataque frenético. Los africanos se lanzan al ataque en estado de gracia, el público vitorea sus jugadas, suenan algunos oles. Entonces Löw lanza al terreno a Bastian Schweinsteiger y a Miroslav Klose y las soluciones empiezan a aparecer.

Alemania recupera el balón en el medio terreno y Klose engrosa su cuenta personal de goles mundialistas al tomar un cabezazo dentro del área y convertirlo en su gol número quince, igualando a Ronaldo y, más importante aún, igualando el partido. Luego las acciones se suceden frenéticamente, un ataque allá y otro acá. Cualquiera puede marcar el gol del triunfo, pero al final Alemania y Ghana se reparten puntos. Ghana, enorme equipo, demuestra una vez más que cada vez quedan menos rivales chicos en los mundiales. Buenas noticias.

Diego Zúñiga

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