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Sociedad

Reglas de urbanidad en las redes sociales

¿Para chatear se usa sólo el tuteo? ¿Es poco amable darle de baja a un amigo en la red social? Un manual de urbanidad propone ciertas reglas que facilitan el trato humano en la esfera virtual.

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¿En las redes sociales cabe tutear a todo el mundo?

Las redes sociales ofrecen muchas posibilidades de comunicarse con amigos y con los que no lo son tanto. Esto, al parecer, resulta virtualmente más fácil que en el mundo real. Con todo, la red está llena de agujeros donde uno podría “meter la pata”. Cliquea muy rápido y ya ha invitado a mil personas a su fiesta de cumpleaños (como le sucedió a una muchacha de 16 años en Hamburgo). Alguien hace circular una foto inadecuada de usted…. Eso no se hace, claro. Pero, ¿dónde están las reglas en el mundo virtual? ¿Existen?

Cursos de comportamiento

En las Volkshochschulen, Universidades Populares, en Alemania se ofrece ya cursos de comportamiento en la esfera virtual. Los participantes no tienen una idea clara acerca de la red y aquello que han escuchado nutre sus dudas al respecto. Que una vez dentro, no hay salida ha escuchado decir uno de ellos; que la gente lo usa para estar más presente personal y profesionalmente, dice otra. Que hay que escoger a quién uno invita a ser su amigo, comenta un tercero. A pesar del escepticismo, la gente no quiere que se le vaya el tren de la comunicación moderna. Y se han inscrito en el curso “Management de técnicas para web 2.0”.

Knigge für Facebook

Un curso de Web 2.0 en la Universidad Popular de Hamburgo

“Como siempre en la vida, hay que regirse por think before you post, es decir, piense antes de poner algo en circulación”, dice Alexander Tscheulin, el docente. Para evitar meter la pata existe ya un Knigge para los medios virtuales. Adolph Freiherr von Knigge sacó en 1788 “Acerca del trato con las personas”, un libro que sigue siendo la base de la etiqueta en Alemania. Sus sucesores han incluido en el manual doce reglas de comportamiento para las redes sociales. Las buenas maneras están otra vez “in”.

“Al decir Knigge uno suena tan clásico! Sin embargo, me parece importante conocer y entender determinadas reglas. La comunicación es ahora más rápida y hay que escoger más: ¿cuándo cabe hablar por teléfono con alguien y cuándo cabe chatear?”, plantea Tscheulin.

Acerca del tuteo y el seudónimo

En las redes sociales también hay que seguir determinadas reglas de cortesía. Por ejemplo: ¿hay que tutear a alguien porque se haya sentado delante de usted? El vocativo adecuado es parte de la buena conducta en la red, así consta en el nuevo Knigge. Otro de los puntos está dedicado a la honestidad:

“¿Debo usar mi propio nombre o no? Yo, personalmente, prefiero ser auténtico; ésta es la tendencia general. Hace años se usaba mucho utilizar cualquier nombre, inventarse una personalidad; ahora ya no”, subraya. Tscheulin está en Facebook, Xing, LInked y Twitter; la línea divisoria entre lo personal y lo profesional le parece fundamental.

¿Cómo definir qué informaciones se dan a quién?

¿Quién es amigo?

“Existen ciertos trucos. Facebook ofrece la posibilidad de crear listas y grupos con parámetros diferentes. Es decir, uno puede aceptar como amigo al jefe –para que no se ofenda- pero no hay por qué mostrarle todas las fotos”, explica. Es más, es conveniente renunciar del todo a poner fotografías comprometedoras en la red; hay que cuidar de la esfera privada. Y no hay que olvidar que el derecho de las personas a negarse o autorizar la publicación de su fotografía también vale para la red. Justo con las imágenes, advierte Tscheulin, uno puede ganarse muy fácilmente enemigos.

Con respecto a las listas de amigos: “la calidad de la interacción depende de los contactos que uno tenga y de cómo los cuida. No veo problema en terminar con una “amistad” en la red, creo que la aceptación social de un paso así crecerá”. Pues, así Tscheulin, en el mundo real como en el digital la interacción debe estar regida por el sentido común.

Autora: Janine Albrecht/Mirra Banchón
Editor: Pablo Kummetz

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