Wurzburgo y su incomparable Residencia | Ciudades y Rutas | DW | 12.11.2003
  1. Inhalt
  2. Navigation
  3. Weitere Inhalte
  4. Metanavigation
  5. Suche
  6. Choose from 30 Languages
Publicidad

Ciudades y Rutas

Wurzburgo y su incomparable Residencia

En la Residencia de los príncipes-arzobispos de Wurzburgo parece que de las pinturas se van a salir sus protagonistas. En ella se encuentra una de las pinacotecas más importantes de Alemania.

La Residencia de Wurzburgo

La Residencia de Wurzburgo

Un perrito se inclina sobre una balaustrada y observa a los turistas que lo contemplan. El guía les dicen que no tengan miedo; aunque parezca que el perro se les va a echar encima es sólo una pintura. El pequeño animal fue obra del pintor veneciano Tiepolo, autor de los frescos de las escalinatas de la Residencia del príncipe-obispo de Wurzburgo. Napoleón se burlaba de ella llamándola "la rectoría mas bella de Europa". La UNESCO la declaró en su día, junto con sus frescos, Patrimonio Artístico de la Humanidad.

El gran protagonista: el vino

Wurzburgo está rodeada de viñedos y se encuentra en el centro de la región vinícola de Franconia. Por lo cual la historia de la vitivinicultura es tan antigua como la historia de la propia ciudad. Desde hace más de 1.300 años es una ciudad episcopal. En sus orígenes, los príncipes eclesiásticos gobernaban, muy por encima del pueblo llano, desde la fortaleza que reina majestuosa en la colina Marienberg. A principios del siglo XVIII los obispos le encargaron a Balthasar Neumann que les construyese una estancia fastuosa. Como un diamante ribeteado en verde se erige la pomposa Residencia del príncipe-obispo. Además mandaron edificar lugares de oración para el pueblo.

En la actualidad, de abril a noviembre los pequeños pueblos de los alrededores de Wurzburgo celebran sus fiestas en honor al vino. Los vapores olorosos de las parrilladas se agolpan ante las fachadas de las viejas casas de maderas entramadas, los músicos dan lo mejor de sí en los distintos escenarios y el pueblo goza saboreando el vino y el Gerupftem (una especialidad de Camembert con huevos y cebolla). Por cierto, al mejor vino de Franconia se le reconoce por su botella plana y achatada por abajo.

El Meno

Festung Marienberg in Würzburg

Vista de Marienburg

Debido a su carácter incómodo, antiguamente los viajes eran de carácter mercantil y se realizaban por la antigua ruta de comercio. El río Meno era un obstáculo serio a tener en cuenta que sólo se dejaba dominar en muy pocos tramos. Uno de ellos lo constituía el vado situado en la ciudad de Wurzburgo actual. Enseguida se instalaron allí artesanos y comerciantes para ofrecer sus servicios y productos a los viajeros y a los barcos que navegaban por el Meno. Aunque ahora los comerciantes ya no vadean el río con los pantalones remangados, el comercio y la artesanía siguen determinando todavía la vida económica de Wurzburgo.

Mozart en Wuzburgo


También en esta ciudad los amantes de la música clásica pueden disfrutar del Festival de Mozart , a pesar de que el compositor no tuviera ninguna relación personal con esta localidad. Todo comenzó en el año 1921 con una velada musical en la sala del Kaiser de la Residencia. Al finalizar ésta, el director, todavía impresionado, no quiso desaprovechar tal inspiración creadora para los tiempos venideros y así fue como nació este festival. Todos los años, durante unas semanas, la música del genio envuelve la Residencia barroca y sus jardines. Hombres y mujeres de todas las edades se tienden sobre el césped entre espléndidos arriates y se deleitan escuchando los sonidos del joven compositor.

DW recomienda