Wulff ante los tribunales por recibir favores | Alemania | DW | 28.08.2013
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Alemania

Wulff ante los tribunales por recibir favores

El ex presidente de Alemania, Christian Wulff, responderá ante un tribunal por recibir favores. Podría ser condenado, pero también podría rehabilitar su imagen.

El ex presidente de Alemania, Christian Wulff, tendrá que responder ante los tribunales como anunció el martes (27.08.2013) el juzgado de Hannover. Wulff había rechazado la oferta de la fiscalía de pagar una multa, optando por defender su imagen ante la corte.

El elemento central del proceso es una visita que Wulff hizo al Oktoberfest de Múnich, cuando todavía era primer ministro de la Baja Sajonia. En 2008, viajó con su mujer Bettina a la capital bávara y parte de sus gastos de alojamiento (unos 800 euros) corrieron a cargo del cineasta David Groenewold. Poco después, Wulff escribió presuntamente una carta oficial al consorcio Siemens, en la cual manifestaba su apoyo a la financiación de un proyecto de Groenewold.

Sin sobornos

Contra lo que pedía la fiscalía, Wulff no tendrá sin embargo que responder ante el tribunal por soborno, sino solamente por recibir favores. “En caso del soborno, se necesita un requisito más”, explica el abogado Sascha Böttner". “El que ostenta el cargo no sólo tiene que recibir una ventaja, sino que también tiene que haber realizado algo contrario a las obligaciones de su puesto”. Y así no lo ve el tribunal. “El trato de favor empieza ya cuando la persona en cuestión recibe algún tipo de ventaja sin tener derecho a ella”, dice Böttner: “Y ése es el caso, ya que Wulff no hizo nada incompatible con su cargo. Pero no debería haber aceptado el dinero”.

En pocas palabras, el tribunal alemán reconoció que Wulff aceptó un regalo que no debía haber aceptado. Pero no concluye que por eso haya hecho un uso indebido de su cargo, con la consiguiente rebaja en la calificación del delito. En casos más graves de soborno, la condena podría llegar hasta cinco años de privación de libertad. “Recibir favores conlleva una pena menor, entre una multa y tres años de privación de libertad”, aclara Böttner: “La ventaja es que, tratándose de 800 euros, el caso es leve y probablemente sólo tenga que pagar una multa”.

El caso Wulff

Además de este caso, la visita al Oktoberfest no fue el único tropiezo en la carrera política de Wulff. Durante su época como primer ministro de la Baja Sajonia y su paso por la presidencia, Wulff y su mujer pasaron varias vacaciones en villas de empresarios conocidos. Para comprar su propia casa, el político recibió un crédito de medio millón de euros de Edith Geerkens, esposa de un empresario. Cuando posteriormente fue preguntado en el parlamento el estado, negó cualquier relación de negocios con el empresario Egon Geerkens, sin mencionar el crédito que recibió de su mujer.

Según informaciones del diario Bild, Wulff también trató de impedir la publicación de un artículo, dejando un mensaje en el contestador del redactor jefe. Días después, en diciembre de 2011, Wulff despidió a su portavoz de prensa. Pero ni siquiera esta medida le sirvió para salvar su imagen y el 17 de febrero de 2012 abandonó el cargo.

Ingenuidad problemática

"La dimisión fue necesaria porque la institución estaba siendo perjudicada”, opina Wolfgang Seibel, profesor de política interior en la Universidad de Constanza. Tras largos procesos y miles de folios, al final Wulff solo tendrá que comparecer por una de las acusaciones. “Aunque otras acciones por las que no ha tenido que responder, como la del crédito privado, son reprochables”, dice el politólogo.

Además, ni las vacaciones, ni los mensajes en el contestador, ni la visita al Oktoberfest parecen haber sido el gran problema de Wulff. “Lo curioso del comportamiento de Wulff no eran tanto la acusaciones sino la ingenuidad con la que las manejaba”, opina Seibel. Con el rechazo de la multa y decisión de enfrentar al tribunal, Wulff obró acertadamente, según el politólogo, quien afirma: “Es la última oportunidad que tiene para rehabilitarse".

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