Votación electrónica y la digitalización de nuestra vida | Elecciones 2005 | DW | 19.09.2005
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Elecciones 2005

Votación electrónica y la digitalización de nuestra vida

Con los votos electrónico presencial, por Internet y por teléfono celular, nos enfrentamos a los tres sistemas más novedosos del desafío digital, perdemos un pedacito de tradición y quizás también de nuestra privacidad.

Votación electrónica en Estados Unidos

Votación electrónica en Estados Unidos

Ayer usamos este sistema en Alemania para las elecciones parlamentarias: voto electrónico presencial. El aparato se asemeja a un cajero automático en el que debemos elegir pulsando una palabra o, en este caso, el punto junto al nombre a elegir.

Frente a la máquina, pensé que había entendido todo, pero evidentemente hice algo mal porque uno de los cuatro encargados de los comicios presente en el recinto, comenzó a corregirme y darme indicaciones de cómo operar de acuerdo con un dispositivo electrónico que tenía sobre su escritorio y desde el cual "veía o intuía" mis errores. Sentí que mi voto ya no era tan secreto; me faltaba la cabina electoral.

Allí descubrí que las únicas opciones que permite la computadora son: pulsar dos votos (uno regional y otro parlamentario como está estipulado), sólo uno de ellos, o votar en blanco. La opción de voto anulable no está contemplada. Tampoco se ha contemplado el sistema Braille para ciegos.

Después de haber pulsado mis teclas, no había manera de corroborar si el voto fue correctamente registrado. Este problema ya fue tema de discusión en el último plebiscito francés. Éste es uno de los déficits del sistema. Tampoco sabré si el papel pegado encima del teclado de la computadora con los nombres de los candidatos y los correspondientes puntos, realmente estaba ubicado en su correcto lugar. También podría haber estado desplazado.

Voto a través de Internet

Internet Cafe in Amsterdam

¿Votar en el Internet Café?

Otro sistema electrónico es el voto a través del Internet que se está difundiendo cada vez más. Se puede votar cómodamente desde su casa. Supuestamente están garantizadas la seguridad y la privacidad. ¿Podemos confiar? A nivel Parlamento Europeo ya se experimentó.

En Inglaterra se ha usado con un número y un código personal que aparentemente garantizan la seguridad frente a hackers. Pero el sólo hecho de haber tenido mi PC "infectado" con virus y caballos de Troya durante dos semanas, me indica que en caso de votación no tengo la seguridad necesaria ni puedo asegurar de no infectar el sistema de votación.

La democracia electrónica y el voto electrónico (difundido como e-voting) permiten aumentar la participación popular en el proceso de toma de decisiones. El éxito y la confianza en el sistema dependen de la garantía de seguridad y privacidad. Chile es uno de los países a la cabeza en el uso de la participación electrónica en el quehacer político.

Errores alarmantes

Durante las últimas elecciones de noviembre de 2004 en los Estados Unidos, en Nueva Orleáns se cayó el sistema el día de las elecciones; en Ohio, una máquina adhirió inexplicablemente 4.000 votos a Bush; en North Carolina se perdieron 4.500 irreparablemente debido aun error de almacenamiento y muchos sistemas fallaron a través de todo el país computando los votos erróneamente.

Según el Prof. Dr. Dieter Otten, director del grupo investigador del sistema de votación por Internet, dice que en Alemania se han tomado precauciones en cuatro tópicos referentes a la seguridad y la privacidad.

Por teléfono analógico o celular

Frau mit Handy am Strand

¿Votaremos con el celular desde la playa?

En Inglaterra ya se ha practicado la e-voting por teléfono celular. Siguiendo las instrucciones en inglés o en el idioma elegido aparecidas en pantalla, es como comprar una entrada para el cine.

En algunas localidades inglesas se instalaron también terminales de computadora en los hipermercados, pubs, etc., para combatir la apatía e incrementar la participación en las elecciones.

En un futuro muy próximo, no habrá más opción que Internet, teléfono o comicios digitalizados. Hasta entonces, ojalá que podamos hablar de seguridad y privacidad.