Uli Hoeness: un acusado imperturbable | Deportes | DW | 04.11.2013
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Deportes

Uli Hoeness: un acusado imperturbable

Pese que será juzgado por evasión de impuestos a partir del 10 de marzo del 2014, el presidente del Bayern Múnich, Uli Hoeness, se mantiene inamovible en su cargo gracias al respaldo de la cúpula directiva del club.

Aunque ira a juicio por evasión de impuestos Uli Hoeness, presidente del Bayern, seguirá al frente del club.

Aunque ira a juicio por evasión de impuestos Uli Hoeness, presidente del Bayern, seguirá al frente del club.

Al anuncio oficial de la corte sobre el llamamiento a juicio a Uli Hoeness por evasión de impuestos le siguió inmediatamente, con tan solo unos pocos minutos de diferencia, un comunicado del Bayern Múnich en el que aclara las razones por las cuales él seguirá al frente de la presidencia del club.

El peritaje a favor

Para el Bayern existen argumentos para seguir apoyando firmemente a Hoeness pese a que la fiscalía de Múnich lo acusa de haber evadido sistemáticamente el pago de impuestos al ocultar durante años los beneficios de capital de una cuenta en Suiza en la que llegó a tener, según informaciones de prensa, varios millones de euros a espaldas del fisco alemán.

El club se apoya en el peritaje que encargó a expertos alemanes en los campos del derecho de sociedades y derecho penal en busca de una respuesta a la pregunta ¿qué hacer con el presidente cuando está acusado y es juzgado por evasión fiscal?

La respuesta entregada por los juristas, explicada en el comunicado del Bayern, es que no hay ningún motivo para solicitarle a Uli Hoeness que abandone la presidencia del club. Por el contrario, dice el texto, la mesa directiva debe “entregarle su confianza para que continúe ejerciendo el cargo”.

Fin de una discusión interna

Esta posición es nueva dentro del Bayern Múnich, donde hasta hace poco tiempo también residían voces críticas a la situación legal, y moral, de Uli Hoeness como cabeza visible de la institución deportiva.

Una de esas voces era la de Ruppert Stadler, suplente de Hoeness en la junta directiva del Bayern, y presidente de la firma automotriz Audi, propietaria de casi el 10 por ciento de la institución deportiva. De acuerdo a la publicación especializada en economía Wirtschaftswoche, Stadler había anunciado que en caso de que el caso fuera a juicio, como se conoció hoy que sucederá, sería necesario revisar la viabilidad de conservar a Uli Hoeness en la presidencia, especialmente teniendo en cuenta los daños y perjuicios económicos que ello podría ocasionar.

El peritaje que ordenó el club resolvió el dilema. “También es errada la idea de que los miembros de la junta directiva del Bayern que representan a grandes empresas alemanas deben ejercer una política de cero tolerancia frente al señor Hoeness”, explica el club la evaluación de los expertos.

Así se justifica que firmas tan importantes como Adidas, dueña del 9,1 por ciento del Bayern, Volkswagen, Telekom y Audi, todas miembros de la junta directiva del equipo de fútbol más importante de Alemania, no le retiren el respaldo a Uli Hoeness.

El luchador

En su primera reacción pública el presidente del Bayern se mostró optimista y exhibió el espíritu combativo que le ha hecho famoso. “En los próximos cuatro meses voy a trabajar muy duro en los argumentos que convenzan a la corte” dijo Hoeness a la publicación deportiva Sport Bild.

El funcionario, que goza de libertad gracias al pago de una caución de cinco millones de euros que le ahorraron una detención preventiva, se mostró sorprendido de que el juzgado no haya aceptado su “autodenuncia”.

A Uli Hoeness, la figura que encarna el ascenso del Bayern Múnich a la cúpula del fútbol mundial gracias a su gestión administrativa a lo largo de 30 años en el club, les espera un largo proceso judicial en el que al final, de fallar el juez en su contra, espera una pena de entre cinco y 10 años de cárcel.

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