UE - Nicaragua: aún no hay sanción, solo advertencia | América Latina | DW | 15.10.2019
  1. Inhalt
  2. Navigation
  3. Weitere Inhalte
  4. Metanavigation
  5. Suche
  6. Choose from 30 Languages
Publicidad

América Latina

UE - Nicaragua: aún no hay sanción, solo advertencia

Se anunciaron sanciones. Pero en realidad que los 28 países de la UE hayan acordado un marco para coaacionar a Nicaragua aún no significa mucho. ¿Es así? Desde Bruselas, DW habló con conocedores de la situación.

¿Qué significa que los 28 Estados que conforman la Unión Europea (UE)  hayan acordado esta semana (14.10.2019) un marco para imponer sanciones individualizadas a Nicaragua? Por el momento, en la práctica, nada.

Para que se ejecuten sanciones a personas acusadas de violar derechos humanos, objetivo de la UE, debe haber nombres. Y no los hay. No todavía. Las sanciones que se avizoran para Nicaragua son de dos tipos. Uno: el impedimento de viajar a territorio de países de la UE. Dos: la congelación de bienes en territorio europeo.

Según la información oficial, las medidas están pensadas para proteger los intereses de la UE y sus valores, preservar la paz y consolidar la democracia. La apuesta es promover cambios de conductas sin interrumpir el diálogo con el gobierno en cuestión.

"Aunque yo preferiría un cuestionamiento más profundo –previo a firmar acuerdos con Estados que no comparten nuestras visiones sobre derechos humanos- , las sanciones individualizadas, que no afecten al pueblo nicaragüense, me parecen apropiadas”, dice a DW Telly Metz, presidenta de la Delegación para las Relaciones con los países de América Central del Parlamento Europeo. "Veo adecuado este camino teniendo en cuenta que la libertad de pensamiento no está garantizada y ni siquiera hay derecho de reunión si no vas a la Iglesia”, agrega.

Advertencia ante la falta de cambio

"Hay que tomar este anuncio más bien como una advertencia”, dice a DW, desde Ginebra, Ramón Muñoz, presidente de RIDH-Europa (Red Internacional de Derechos Humanos con sede en Bruselas).  "Aunque las sanciones unilaterales no son recomendables, en este caso podrían ser una medida útil de presión para que Nicaragua vuelva a las instancias internacionales, como lo es la posibilidad del ingreso de relatores de Naciones Unidas”, añade.

Belgien, Brüssel: Xabier Benito Ziluaga, Mitglied des Europäischen Parlaments (DW/M. Banchón)

Tilly Metz, presidenta de la Delegación para la Relaciones con los países de América Central

Según consta en la resolución del Consejo de la UE, y como ratifican los informes de las organizaciones de la sociedad civil, el gobierno del Presidente Daniel Ortega no da señales de querer enderezar las condiciones políticas y sociales que llevaron a la explosión cívica de la primavera de 2018. Aunque sí hubo liberación de personas encarceladas durante las manifestaciones, la represión y el acoso no cesa.

"Además la impunidad es total. La "Ley de Amnistía” por la que fueran liberados los encarcelados sin motivo, no garantiza justicia ni reparación”, continúa Muñoz. A esto se añade que se registran más de 80.000 nicaragüenses refugiados en países vecinos. "Es una crisis humanitaria semejante a la que se enfrenta la región debido a Venezuela”, agrega. 

Seguir dialogando, seguir comerciando

Este primer nivel de sanciones, previo a las que se han establecido para Venezuela por ejemplo, está orientado a personas cuya acción en violación a los derechos humanos esté probada. No obstante, deja la puerta abierta al diálogo oficial. Por diversos motivos.

"Seamos claros: para un país como Nicaragua la relación con la UE es importante; para los países de la UE –que tiene un acuerdo de Asociación- hay también  intereses de comercio, inversión y cooperación”, agrega Muñoz. Y éstos son carriles paralelos. "Yo preferiría, más bien, que se cuestionase desde lo profundo los acuerdos comerciales, pero dadas las circunstancias que haya este mecanismo de presión es un mal menor”, admite Metz.

¿De qué se trata en realidad? Para el director de RIDH lo importante es que Nicaragua vuelva a abrirse al diálogo. Hay que decir que el que mantenga cerradas sus puertas a todo instrumento  de la ONU que pudiese registrar desmanes, no es un buen augurio. 

En un momento que, probadamente, el Estado está controlado por una élite y las instituciones son más bien un decorado en el país centroamericano, las recomendaciones que puedan venir de fuera no tienen demasiado futuro coinciden Metz y Muñoz. No obstante, "puede que esta advertencia los ponga a reflexionar”, puntualiza Muñoz. Los  cambios políticos necesarios los tiene que promover el pueblo nicaragüense, dicen los especialistas. La UE, así la resolución del Consejo Europeo de  esta semana con su aprobación de posibles sanciones, estaría dispuesta a promoverlo.

(jov)

Deutsche Welle es la emisora internacional de Alemania y produce periodismo independiente en 30 idiomas. Síganos en Facebook | Twitter | YouTube |  

 

DW recomienda