UE-América Latina: las denominaciones de origen complican los acuerdos comerciales | América Latina | DW | 31.01.2018
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Internacional

UE-América Latina: las denominaciones de origen complican los acuerdos comerciales

Un queso manchego que no viene de La Mancha. O el vino, ¿de cuál Rioja? ¿Son las denominaciones de origen protegidas una piedra en el zapato de las negociaciones de los nuevos acuerdos comerciales?

"Queso manchego" sólo puede llamarse aquél que ha sido elaborado con la leche de las ovejas que crecen en la región española de La Mancha. Por lo menos así se prevé en las denominaciones de origen protegidas (D.O.) que defiende la Unión Europea. Son 360: desde el queso odenwälder alemán al roquefort francés; del chorizo riojano al queso edam holandés; o el vino espumante que sólo puede llamarse champán si viene de La Champagne.

"Para Europa, la protección de sus indicaciones geográficas es irrenunciable en todos los tratados comerciales", explica a DW Nicola Danti, eurodiputado italiano, miembro de la comisión de comercio internacional y de protección al consumidor. 

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¿Por qué es tan importante? "Porque cuando hablamos de indicaciones geográficas hablamos de productos europeos que son realizados con procedimientos, know how, cultura y una fuerte ligazón con un determinado territorio", responde Danti. "Nuestras denominaciones de origen protegidas son la posibilidad de tener una marca colectiva, de propiedad intelectual. Ligan, en la economía, la producción de bienes -en este caso alimentarios- a un determinado territorio", añade.  

Manchego sólo de La Mancha

En un momento en que la UE negocia con los países del Mercosur un ambicioso tratado de libre comercio y moderniza su acuerdo con México y con Chile, el  tema de las denominaciones geográficas protegidas burbujea.

El hecho de que, por ejemplo, en México haya un queso que se llama manchego -de gran exportación a los Estados Unidos-, pero que se parece más bien a un queso holandés que al español, supone un problema. De "usurpación del nombre" hablan algunos eurodiputados defendiendo los intereses de los productores que quieren que los negociadores europeos exijan que sólo el queso hecho en La Mancha pueda llamarse manchego.

"Estos nombres, esta indicación geográfica, se han convertido en signo de calidad. Y son objeto de réplica", sigue Danti. Si bien en el caso del manchego de México y el de La Mancha se trata de dos productos totalmente diferentes, cuando se trata del provolone que se hace en la Argentina el tema del "savoir faire", como marca colectiva, es más complejo.

"El 40 por ciento de la población argentina tiene origen italiano. Estos inmigrantes, partiendo de su territorio, recrearon en la nueva tierra un queso o un jamón como el original o parecido al original. Este fue el caso de un queso asiago en Canadá", apunta Danti.

¿Irrenunciable?

Con todo, en la negociación del acuerdo con la UE (CETA) se logró llegar a proteger la denominación de origen de la alpina Asiago, sin negarle al producto canadiense seguir usando su nombre. "Lo importante es que el consumidor sepa que el producto viene de un territorio o de otro", explica el especialista.

A veces el asunto no es tan simple. Es el caso del original queso feta -protegido en la UE- que se compone en un 70 por ciento de leche de oveja y un 30 por ciento de leche de cabra y que es un gran producto de exportación heleno. Pero Canadá -con varias generaciones de migración griega- también tiene su queso feta. Se hace con leche de vaca.

La solución fue: los que comenzaron a producir este queso antes de 2013 lo denominarán "queso feta canadiense". Y no lo podrán exportar a la UE. Aunque la tanto salomónica como conflictiva decisión se revisará en cinco años, para los productores griegos no es realmente una solución. Y los manchegos ponen las barbas en remojo.

No obstante, así Danti, "es un logro que en el primer acuerdo comercial logrado con un país de América del Norte se haya aceptado la filosofía que hay detrás de proteger las denominaciones de origen. Es más, una gran mayoría del Parlamento Europeo se pronunció a favor de extenderlas a productos artesanales, como ya las tienen, por ejemplo en ciertos productos textiles, algunos países". Esto signficaría para Italia, por ejemplo, proteger el mármol de Carrara o el cristal de Murano; los cuchillos españoles de Albacete también estarían en la lista.

"Creemos que es importante porque es un elemento filosófico. No es sólo business, sino que una sociedad es la dueña de esa marca", apunta.  ¿No es esto "eurocentrismo"? "No", responde Danti, "afirmamos que las denominaciones geográficas son un valor añadido para las economías regionales. Pero no sólo las europeas, las de los socios también".

En el caso del Mercosur, entre las 360 D.O. europeas y las 200 de los cuatro países del Mercosur hay unas 30 conflictivas; entre ellas los vinos de la Rioja, a ambos lados del océano.

"El acuerdo no encallará por eso; llegaremos a una solución", prevé Danti, "porque la idea de ligar los productos a su territorio, a su población y su cultura significa que no se pueden producir en ningún otro lado".

Mirra Banchón (VT)

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