Turquía pone en la picota pública a periodistas de DW por críticas a Gobierno de Erdogan | Europa | DW | 08.07.2019
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Europa

Turquía pone en la picota pública a periodistas de DW por críticas a Gobierno de Erdogan

Periodistas de DW son descalificados por la fundación turca SETA que publicó un estudio sobre medios extranjeros y sus reportes sobre Turquía bajo Erdogan.

DW TV en turco

DW TV en turco

La Fundación para la Investigación Política, Económica y Social (SETA), tiene su sede en la capital turca, Ankara. SETA es considerada cercana al Gobierno y publicó recientemente un estudio con el título: "La expansión de los medios de comunicación internacionales en Turquía" que, se supone, muestra cómo Turquía es presentada por los medios extranjeros.

SETA presta especial atención a la cobertura turca de Deutsche Welle (DW) en turco, así como a la BBC (Gran Bretaña), Voice of America (EE.UU.), Sputnik Turkey (Rusia) y Euronews (Francia). El análisis critica la cobertura de estas estaciones sobre ciertos sucesos en el país en los últimos años. Entre estos, el intento de golpe de Estado en 2016, la lucha contra el vetado Partido de los Trabajadores (PKK), la construcción del nuevo aeropuerto de Estambul, la crisis económica y la ofensiva del Ejército turco en el norte de Siria. El estudio se refiere a Deutsche Welle en 30 páginas, algunas de las cuales se leen como una acusación.

Los autores del estudio acusan personalmente a los empleados de las emisoras cuestionadas, refiriéndose a sus hojas de vida y utilizando información, en parte, falsa o ficticia: datos que parecen haberse recopilado en Internet, sin haber sido corroborados.

15 periodistas de DW

Entre los atacados se encuentran 15 periodistas de DW haciendo, entre cosas, referencia a sus publicaciones o entradas de Twitter. Aunque de todos un solo trino, de un solo periodista, coincide con la opinión de un partido de la oposición, eso evidencia una presunta "confabulación", en opinión de los autores del estudio.

Cualquier persona que entreviste a un periodista o político detenido en Turquía es acusada de ser su admirador. Cualquier persona que publique sobre el empeoramiento de la situación económica del país es acusado de buscar presentar al Gobierno turco de manera incorrecta. Los hechos no cuentan.

Según SETA, las anteriores actividades de los periodistas y sus entradas en Twitter develaría la "postura ideológica de estos periodistas". Los periodistas de las cinco emisoras extranjeras, concluye dicha fundación turca, "informan de manera unilateral y parcial sobre el Gobierno turco”. A estos periodistas se les acusa de una supuesta cercanía al partido pro-kurdo HDP. Una sindicación abiertamente tendenciosa, toda vez que el HDP es visto en los círculos conservadores islámicos como el brazo político de la milicia kurda PKK, prohibida en Turquía.

El portavoz de Deutsche Welle, Christoph Sprungelt, está consternado: "Aunque una institución internacional de medios de comunicación como DW está acostumbrada a las críticas, lo que SETA publica como estudio científico no es más que el intento de denigrar a nuestros periodistas y ponerlos en la picota pública. Esto es inaceptable y rechazamos todas las acusaciones. Por supuesto, DW continuará proporcionando una cobertura objetiva de los hechos en Turquía”, advierte Sprungelt.

Las asociaciones de periodistas están indignadas

Organizaciones de periodistas turcos también han reaccionado indignadas ante el presunto estudio de SETA. Es particularmente alarmante que el estudio apuntara a periodistas con nombres y señales y los descalificara. "Los reportes de espías son una vergonzante parte de nuestra historia", dice la asociación de periodistas Çağdaş Gazeteciler Derneği sobre el mencionado estudio. "Si algo le sucede a cualquiera de estos periodistas, SETA tendrá que responder", es la advertencia de la federación sindical DISK.

La ONG Reporteros sin Fronteras también comentó el estudio de manera similar. "SETA debe ser consciente de que carga con la responsabilidad, en caso de que los colegas mencionados en el informe sean atacados, y con quienes nos solidarizamos".

Incluso el diario conservador y progobiernista Yeni Safak ha criticado el informe de SETA. El jefe de la edición en línea, Ersin Çelik, describió el informe como "perturbador" y pidió que "debe ser retirado”, además de "pedir disculpas por su publicación”.

El director de SETA, Ismail Caglar, defendió las acciones de su fundación. "Si tuviera errores, nos gustaría pedir disculpas, pero como la crítica del estudio es puramente ideológica, no tenemos de qué preocuparnos". El estudio, según el mismo Caglar, se basó en información disponible públicamente es la justificación del director de SETA.

(jov/er)

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