¿Está Europa lista para el invierno?
16 de septiembre de 2025
El frío del otoño está llegando a Europa, y se anuncian fuertes heladas este invierno boreal. Afortunadamente, Gas Infrastructure Europe, la asociación europea de empresas operadoras de gas, informa que las reservas de gas de la Unión Europea están en un nivel del 80 % (dato del 15 de septiembre de 2025), menor que el colchón del 90 % de los últimos años, pero mayor que en 2021. Entonces, ¿brillará este invierno con calidez o parpadeará con incertidumbre?
Para diversificar el suministro de energía que antes procedía de Rusia, luego de la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Moscú en 2022, los países de la UE recurrieron al gas natural licuado (GNL) de Noruega, Estados Unidos y Qatar, al tiempo que siguieron impulsando el despliegue de energías renovables, incluidas la solar y la eólica.
En los últimos dos años, gracias a esa capacidad adicional, Europa logró asegurar que sus reservas de gas estuvieran prácticamente llenas en septiembre, lo que proporcionó un colchón adicional para los meses más fríos del año. Las reservas de gas deberían mantenerse robustas también este invierno.
Carrera por la recarga de gas podría ser menos crítica
Dado que la UE ya no se encuentra en una crisis energética grave, Bruselas otorgó un mes adicional, hasta el 1.º de diciembre, de ser necesario, para que las reservas europeas alcancen el 90 % de su capacidad. Europa también utilizó más gas de sus reservas el invierno pasado, lo que dejó un excedente menor de lo habitual.
Petras Katinas, analista de energía del Centro de Investigación sobre Energía y Aire Limpio, afirma que los niveles actuales de almacenamiento y los suministros alternativos proporcionan un "sólido colchón" contra las interrupciones del suministro. "Sin embargo, las retiradas rápidas y la volatilidad climática aún podrían causar picos temporales de precios o escasez localizada", declaró a DW.
A juicio de Tom Marzec-Manzer, de la consultora internacional Wood Mackenzie, la oferta mundial de energía ha aumentado este año, mientras que la demanda, en especial de gas, probablemente sea más débil.
"Esto ha sido un verdadero beneficio para rellenar las unidades de almacenamiento de Europa este verano, que continúan a un buen ritmo", dijo a DW Marzec-Manzer, director de Gas y GNL para Europa de dicha consultora.
A pesar de esto, el bloque continúa siendo vulnerable a los shocks geopolíticos, en particular, a los derivados de los aranceles del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Amenazas de aranceles a compradores de gas ruso: nueva incertidumbre
Trump está presionando a Bruselas para que aplique sanciones a compradores de gas ruso, argumentando que esto supondrá una presión financiera adicional para Moscú para poner fin al conflicto que ya dura tres años y medio.
La semana pasada, el secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, dijo a la UE y al grupo de países ricos del G7 que deberían unirse a Washington para imponer tarifas "significativas" a China e India por sus negocios energéticos con Moscú.
Trump dijo a Bruselas que Estados Unidos replicaría dichos aranceles, considerando una tasa del 100 %. El presidente estadounidense ya ha impuesto aranceles del 50 % a India: el 25 % del arancel base, más un 25 % adicional por alcanzar un acuerdo con Moscú en 2022 para comprar hidrocarburos con descuento.
Sin embargo, China, ―que también aumentó sus compras de energía rusa― tiene una posición negociadora mucho más fuerte con Washington en cuanto a las amenazas arancelarias de Trump.
El acuerdo de tránsito de gas de Ucrania tuvo un impacto limitado
La expiración del acuerdo de tránsito de gas entre Ucrania y Rusia, el 1.º de enero, marcó otro nivel de presión geopolítica en el abastecimiento energético europeo.
Este trato permitía que el gas ruso fluyera hacia Occidente por los gasoductos ucranianos, y cerró, al finalizarse, una de las mayores rutas dentro de la UE.
Los precios de referencia del gas aumentaron casi un 50 % en algunos momentos del año pasado, ante la preocupación por el frío y la reducción de los flujos, pero el impacto real en el mercado fue menor. Europa Occidental ya había diversificado sus fuentes energéticas, y los niveles de almacenamiento subterráneo se mantuvieron fuertes de cara al invierno.
"La caída de los volúmenes [vía Ucrania] no ha sido drástica, aunque algunos países, en particular Eslovaquia, tuvieron que reorientar algunas compras", precisó Tom Marzec-Manzer. "Debido a que se pudo actuar anticipadamente, la finalización del acuerdo de tránsito de gas con Ucrania no tuvo un gran impacto en los precios ni en el suministro".
Objetivo: independencia de recursos energéticos de Rusia en 2027
Después de haber superado la crisis energética, la UE está en una posición más sólida para diversificar sus últimos suministros de hidrocarburos rusos. El bloque ya ha recortado sus importaciones de gas ruso de un 45 % a un 19 %, mientras las importaciones de petróleo ruso se han reducido de un 27 % al inicio de la guerra a solo un 3 % en 2024, de acuerdo con datos de la Comisión Europea (CE), el brazo ejecutivo de la UE.
En mayo, la CE publicó una hoja de ruta detallada para prohibir por completo las importaciones de gas de Rusia y de gas natural licuado hasta 2027. Para lograrlo, los países de la UE deben presentar sus planes nacionales.
"Los países bálticos han hecho un excelente trabajo apartándose de los hidrocarburos de Rusia, mientras que Polonia ha eliminado en gran medida el gas ruso", ilustró Katinas a DW.
Las sólidas reservas de gas de la UE y la variedad de líneas de suministro están reforzando la preparación del bloque para el invierno; sin embargo, las medidas arancelarias de Trump y el clima impredecible nublan el horizonte. Se cree poco probable que los precios del gas natural alcancen los máximos de casi 340 euros/MWh (400 dólares) de 2022, pero una escasez aislada podría provocar alzas temporales de precios.
(cp/rml)