Tecnología espacial al servicio de la salud pública | Ciencia y Ecología | DW | 13.08.2012
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Ciencia y Ecología

Tecnología espacial al servicio de la salud pública

DW habló con el nefrólogo Dr. Carlos M. Orantes Navarro, representante de El Salvador en la reciente conferencia “Improving Public Health through Space Technology Applications: An Open Community Approach”, en Bonn.

La combinación de tecnología espacial y salud pública es relativamente nueva. ¿Cómo puede definirse?

La tecnología espacial provee a través de satélites información sobre el clima, la calidad del aire y del agua, la liberación y el transporte de contaminantes, la degradación de ecosistemas, el suelo y su uso, la aplicación de agroquímicos y la distribución de vegetación.

Toda esta información puede organizarse y sistematizarse para fines de la salud pública. Existen enfermedades infecciosas, como el dengue, la enfermedad de Chagas, la Influenza H1N1 y enfermedades crónicas no transmisibles, intoxicaciones agudas y crónicas por contaminantes ambientales y ocupacionales que pueden considerarse como blanco principal de la tecnología espacial. La aplicación de los sistemas de información permiten la generación de mapas de riesgos, como la ubicación geográfica de brotes de enfermedades, riesgos ambientales por contaminantes como metales pesados y carga de utilización de agroquímicos por área de cultivos.

¿Qué ejemplos existen de aplicación exitosa de tecnología espacial en la solución de problemas de salud pública?

En los últimos 40 años, el objetivo más importante de la aplicación de datos satelitales de teleobservación ha sido la prevención y el control de las enfermedades. La disciplina de la teleepidemiología (denominada anteriormente “epidemiología panorámica”) es una aplicación bien definida de la tecnología espacial, que aporta observaciones de la Tierra homogéneas, a gran escala y rigurosas que ayudan a comprender, predecir y combatir las enfermedades en cuya epidemiología desempeña un papel importante el medio ambiente o la distribución geográfica de la exposición.

¿Dr. Orantes, cuál es su especialización dentro del área de la salud pública y cómo puede coadyuvar la tecnología espacial a lograr sus objetivos?

Soy doctor en medicina especialista de nefrología. Actualmente soy Coordinador Nacional de Investigaciones Renales del Instituto Nacional de Salud - Ministerio de Salud de El Salvador, en la que también formo parte de un grupo de trabajo para implementar un programa de salud renal en el primer nivel de atención en la red integral e integrada de servicios de salud, en tres regiones del país para su extensión progresiva a nivel nacional. También coordino un equipo multidisciplinario de Investigaciones Epidemiológico-Clínicas para el abordaje integral de la enfermedad renal crónica (ERC) de causa desconocida en El Salvador.

Nefrolempa El Salvador

Equipo Multidisciplinario de Investigación Nefrolempa. Al centro, la ministra de Salud de El Salvador, Dra. María Isabel Rodríguez.

A escala global la (ERC) constituye un serio problema de salud pública, caracterizado por su creciente incidencia y prevalencia en la población general y de los pacientes en tratamiento sustitutivo de la función renal (TSFR), diálisis y trasplante renal. La ERC se asocia causalmente principalmente a otras enfermedades crónicas no trasmisibles como la diabetes mellitus 43% a 50%, y la hipertensión arterial 20% a 30%, ambas enfermedades con una tendencia creciente principalmente en los países en desarrollo; además se asocia al envejecimiento poblacional, a la obesidad y a otros factores de riesgo relacionados con el estilo de vida: hábito de fumar, nutrición inadecuada, sedentarismo y otros.

El impacto de la ERC ocasiona una prematura mortalidad, discapacidad, disminución de la calidad de vida y un elevado y creciente costo de los servicios de salud. En la región de América Latina el comportamiento de la ERC es similar a lo descrito internacionalmente. Sin embargo, en América Central y en el sur de México, se ha reportado un incremento de la ERC; los resultados de estudios epidemiológicos son variables, refiriéndose una alta prevalencia en hombres agricultores, mayoritariamente menores de 60 años, expuestos a productos agroquímicos en asociación con otros factores de riesgo, residentes en las zonas costeras

En El Salvador, la ERC constituye un serio problema de salud pública, por su elevada morbilidad y mortalidad, se ubica dentro de las primeras causas de muerte a nivel poblacional, constituye la primera causa de muerte hospitalaria en adultos, su comportamiento clínico y epidemiológico tiene patrones diferentes a lo reportado internacionalmente y en una alta proporción de pacientes su causa es desconocida no asociada a las causas tradicionales reportadas internacionalmente. Investigaciones epidemiológicas de base poblacional realizadas en nuestro país, han contribuido a la detección de la enfermedad desde la adolescencia, con predominio del hombre agricultor, relación ERC: 2/1 hombre/mujer, etiología no precisada, identificación de los principales factores de riesgo tradicionales y o tradicionales. Implementación de un modelo de investigación científica epidemiológico clínico para el abordaje de la enfermedad en las comunidades rurales. Entrenamiento de varios cientos de trabajadores de la salud para el desempeño de estas investigaciones de campo.

Considerando la posible vinculación con factores de riesgo no tradicionales: actividad agrícola y contaminación toxica ambiental. La aplicación de la tecnología espacial, particularmente la ecotoxicología y la epidemiologia espacial, permitirá caracterizar el comportamiento de la presencia de contaminantes ambientales tales como carga de aplicación de agroquímicos por área cultivada, presencia de metales pesados en suelos, sedimentos, agua (ríos, embalses, consumo), plantas, animales). Y su asociación con la población con enfermedad renal crónica no asociada a factores de riesgo tradicionales.

¿Qué proyectos de cooperación existen entre Alemania y El Salvador, y más ampliamente con América Central, en el área de la salud pública? ¿Cuáles son las perspectivas de futuro?

Existe un intercambio entre la Universidad de Koblenz-Landau (Alemania) y la Universidad de El Salvador. Ya se firmó una Carta de entendimiento entre facultades de ambas universidades con el objetivo de identificar las bases para un marco de acuerdo en un futuro inmediato entre ambas universidades para ser capaces de realizar operaciones conjuntas dirigidas a la cooperación para intercambios académicos y científicos a efectos de mejorar la enseñanza, la educación y la investigación, el intercambio de estudiantes, personal y profesores en programas de pregrado y posgrado para promover pasantías estudiantiles en ambas universidades, asistencia en el mejoramiento de la capacidades científicas del personal a través de la formación y educación continúas, intercambio de reportes de publicaciones e investigaciones, y exploración de formas para iniciar proyectos de investigación cooperativos y programas especiales.

Además se está preparando un convenio entre la Universidad de Koblenz-Landau (Alemania) y la Universidad Centroamericana (UCA) en Nicaragua con el objetivo de ampliar el intercambio y la cooperación a nivel de Centroamérica.

Un enfoque central en ambas convenios es el impacto de las actividades agrícolas en la salud pública y el medio ambiente. Aspiramos fortalecer la cooperación en salud pública a través de universidades, hospitales y centros de investigación.

¿Qué aspectos pueden destacarse también de la cooperación con UNOOSA?

En la Reunión de Seguimiento a AT6 (AT6 Follow-up Initiative) organizada en cooperación con UN-OOSA en el Campus de Naciones Unidas en Bonn por la Universidad de Koblenz-Landau, se manifestaron varias propuestas de cooperación bilateral y multilateral las cuales se implementarán en el próximo futuro. El Salvador aspira a incluir la Enfermedad Renal Crónica en la Asamblea General de Naciones Unidas sobre Enfermedades no transmisibles en septiembre del 2011. En el Consejo de Ministros de Centro América y República Dominicana se aprobó la inclusión de la Enfermedad Renal Crónica dentro del Grupo de Enfermedades Crónicas no transmisibles en la Región del SICA, así como los factores de riesgo ocupacionales y tóxico-ambientales plasmando en dos declaratorias la prioridad de atender dicho problema. Asimismo, El Salvador ha solicitado el apoyo técnico a UNOOSA para fortalecer el sistema de integración y análisis de datos técnicos de GEOMINSAL, y continuar con la formación técnica en el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales MARN. Tanto el Ministerio de Salud MINSAL, como el MARN tienen personal capacitado en sistemas de levantamiento de datos e imágenes.

Entrevista de: Pablo Kummetz
Editora: Claudia Herrera Pahl