″Riesgos de una guerra interna en Nicaragua no son nada despreciables″ | América Latina | DW | 27.01.2019
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América Latina

"Riesgos de una guerra interna en Nicaragua no son nada despreciables"

Una delegación parlamentaria europea recorrió Managua para intentar "acercar posiciones" entre la oposición y el Gobierno de Daniel Ortega. Los eurodiputados se van del país sumamente preocupados por lo que vieron.

"Extraordinariamente preocupado”. Así abandonó este sábado (26.01.2019) Nicaragua el diputado español Javier Nart, tras ser parte de una misión de 11 miembros del Parlamento Europeo que estuvo tres días en el país intentando "acercar posiciones” de cara a un diálogo entre el gobierno de Daniel Ortega y la oposición que apoyó las protestas sociales iniciadas hace nueve meses.

En diálogo con DW, el representante de la Alianza de los Liberales y Demócratas por Europa  (ALDE)  dijo no estar seguro de que recibirán, a corto plazo, una respuesta positiva de Ortega para ayudar a resolver la crisis del país. "Estoy extraordinariamente preocupado porque no encontré en el presidente un reconocimiento de la crisis descomunal que sufre Nicaragua, sino una explicación que no comparte nadie de mi delegación: que lo que ocurre es consecuencia de una agresión externa y no el resultado de un conflicto interno”, explicó.

"Por lo tanto, si el gobierno no reconoce que el origen de la crisis viene de adentro y además de eso persigue y encarcela a la otra parte, al interlocutor necesario, no habrá capacidad de encontrar una solución”, añadió Nart, quien a fines de la década de 1970 formó parte del movimiento guerrillero sandinista que luchó contra el dictador Anastasio Somoza y del que Ortega también formó parte.

Eurodiputado Javier Nart.

Eurodiputado Javier Nart.

Las dos Nicaraguas

Minutos antes, los eurodiputados habían brindado una rueda de prensa presidida por el también español Ramón Jáuregui, jefe de la delegación, quien igualmente hizo votos por una solución "entre nicaragüenses para recomponer la sociedad fracturada”, lejos de toda intervención extranjera. El representante del Partido Socialista Obrero Español  (PSOE), agrupación por décadas aliada de los sandinistas, señaló que la misión encontró "dos Nicaraguas: la oficialista y sandinista, y la que pide más libertad y democracia”.

Si bien dejó claro que los eurodiputados no comparten la posición de Ortega al declararse víctima de "golpe de Estado, agresión externa y violencia terrorista”, y consideran que el gobierno ejerció una "represión desproporcionada” contra manifestantes civiles, también están convencidos de que urge conciliar posiciones.

"La polarización avanza peligrosamente y los riesgos de una guerra interna no son nada despreciables”, advirtió Jáuregui, hablando a nombre de la plural delegación europea. "No hay salida si una Nicaragua aplasta a la otra. Las dos Nicaraguas necesitan un diálogo urgente para negociar las condiciones de la democracia”, agregó al señalar que será imprescindible incluir en la agenda una reforma al sistema electoral.

Jáuregui también aseguró que el grupo calificaba la visita como "extraordinariamente eficaz, intensa y extensa”. Agradeció ampliamente al gobierno porque –dijo– les permitió sostener reuniones, visitar dos cárceles y recorrer la ciudad "sin límites ni objeciones”.

No obstante, reprobó el encarcelamiento de cientos de personas (más de 700, según la oposición), en su mayoría por involucrarse en las protestas contra Ortega desde abril pasado, y dijo que le propusieron al mandatario y a su mujer, la vicepresidenta Rosario Murillo, ofrecerles a los reos que esperan sentencia el beneficio de la "casa por cárcel”.

Protestas en Nicaragua.

La represión a las manifestaciones en Nicaragua se ha caracterizado por su dureza.

A Jáuregui le impactó ver al periodista Miguel Mora, director del canal 100% Noticias, que fue clausurado y ocupado hace más de un mes por la Policía. Mora está encerrado en una celda estrecha y oscura de la cárcel policial El Chipote. "Él  nos pidió luz y una Biblia. No es admisible (que esté en esas condiciones)”, subrayó.

La delegación también visitó  la cárcel de mujeres La Esperanza. La francesa Mireille D'Ornano relató que conversaron con la estudiante de medicina Amaya Coppens, que tiene nacionalidad belga y nicaragüense y a quien calificó como "una joven valiente, que lucha por la libertad de su país”. Dijo que cuando los diputados le preguntaron qué podían hacer por ella, la muchacha de 21 años les respondió: "No voy a irme de la cárcel hasta que no salgan todos mis compañeros”.

Condenan persecución y acoso a opositores y periodistas

El gobierno no dio cobertura noticiosa a la visita de la misión  parlamentaria europea, que no fue registrada siquiera en el portal oficial El 19 Digital. Pocos periodistas de medios oficialistas cubrieron la conferencia de prensa.

Esta semana, la Unión Europea dio un ultimátum de ocho días al presidente venezolano, Nicolás Maduro, para realizar "elecciones libres y democráticas”. De lo contrario, dijeron, habrá sanciones severas. Consultado si los legisladores europeos también le dieron un plazo a Ortega, Jáuregui dijo que no lo hicieron "por prudencia”. Sin embargo, acotó, "los plazos son urgentes, porque desde diciembre pasado ha habido un in crescendo de la represión” contra periodistas, medios de prensa y líderes sociales.

Al respecto, condenó el asedio a las instalaciones de un canal de televisión crítico del gobierno y el hecho de que conocidos dirigentes opositores fueron perseguidos por desconocidos a bordo de vehículos y motocicletas después de sostener reuniones con la delegación visitante, en dos noches consecutivas.

En sus reuniones, los adversarios de Ortega les pidieron a los europeos "aplicar fuertes medidas de presión” para obligarlo a volver a la mesa de diálogo y negociar un adelanto de las elecciones presidenciales previstas para 2021, algo en lo que el exguerrillero de 72 años no parece dispuesto a ceder.

Consultado por DW, el diputado griego Stelios Kouloglou, de la Coalición de la Izquierda Radical, expresó que no esperaba ver "los niveles de represión” que observó en Managua estos días, con calles repletas de antimotines y agentes policiales asediando la sede del canal 12 de televisión, crítico del gobierno. "No sé qué va a pasar, esperaremos la respuesta de Ortega”, dijo tomando distancia del socialismo que proclama su gobierno. "El socialismo no existe sin democracia, sin derechos humanos y con presos políticos”, subrayó.

Autora: Gabriela Selser (dz)

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