Respirando historia en Worms | Ciudades y Rutas | DW | 10.04.2006
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Ciudades y Rutas

Respirando historia en Worms

Situada junto al Rin, Worms tiene un pasado de peso. Con sus dos milenios de historia, la ciudad es un bálsamo arquitectónico para los ojos, aunque parte de su estructura haya sido destruida en varias guerras.

La catedral de Worms, emblema de una historia aún presente.

La catedral de Worms, emblema de una historia aún presente.

Junto con Trier, Worms es una de la s ciudades más antiguas de Alemania. Una ciudad en la que vivieron celtas y romanos en las riberas del Rin y que fue también sitio predilecto de emperadores, reyes y clérigos. Hoy en día la edad media se mantiene presente en sus calles, por ejemplo gracias a la presencia de su catedral románica, construida en el siglo XII.

Mitología germana

La catedral de Worms también es conocida como escenario del Cantar de los Nibelungos, en el que un poeta anónimo describe, en torno al año 1200, la heroica epopeya del ascenso y caída del reino de los burgundios. La historia se volvió mundialmente conocida gracias a la ópera de Wagner El Anillo de los Nibelungos.

Worms

El Cantar de los Nibelungos resuena en los rincones de Worms.

Mucho de lo que se ve hoy en las calles de Worms recuerda al Cantar de los Nibelungos: calles, monumentos o el festival que lleva su nombre y se celebra todos los veranos. En las torres medievales de la ciudad se encuentra el Museo de los Nibelungos, que convida al visitante a realizar un viaje multimedia al mundo de la mitología germana.

Edad Media

Worms

Worms también fue un centro de poder.

Worms es también ciudad de emperadores. Desde fines del siglo XV fue sede de 8 asambleas nacionales del Reich, en las que, bajo la égida del emperador, se congregaron príncipes, condes y representantes de las ciudades libres del imperio. Fue también allí donde el reformador Martín Lutero se presentó al emperador, quien esperaba que se retractara de sus escritos que impulsaron la reforma protestante en 1521.

Huellas de guerra

La fama de Worms se debe también a otros factores: considerada una de las ciudades más grandes y ricas de la época, sufrió una severa destrucción durante la Guerra de los 30 años y las posteriores guerras de sucesión entre distintas dinastías. Más de un siglo fue necesario para que se recuperara.

Más tarde, pocas fueron las edificaciones que sobrevivieron incólumes a los bombardeos de la II Guerra Mundial. En la segunda mitad del siglo XX se reconstruyó el centro de la ciudad y varios monumentos fueron restaurados.

Rescatando la historia

Worms

Rincones que respiran historia.

Lo mismo aconteció con la sinagoga de Worms, la más antigua de Alemania. Desde el siglo X, la ciudad fue uno de los centros más importantes de la vida judaica en el país. Durante el período nazi, la milenaria historia de los judíos fue simplemente eliminada. Ahora da cuenta de ella la sinagoga, reconstruida en 1960, y el Museo Judaico. Es innegable que al pasar por Worms los turistas respiran vestigios de la historia. Una historia que enorgullece a los 80 mil habitantes de la ciudad, para los que el turismo se ha convertido en una de las principales fuentes de ingresos.