Recorte de la deuda griega: ¿voluntario o por decreto? | Economía | DW | 21.02.2012
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Economía

Recorte de la deuda griega: ¿voluntario o por decreto?

La deuda griega asciende a los 350 mil millones de euros, y se la acaba de condonar en 100 mil millones. Pero, ¿será posible evitar la bancarrota helena con una quita voluntaria de deuda?

¿Es efectivo un recorte voluntario de deuda para Grecia?

¿Es efectivo un recorte voluntario de deuda para Grecia?


En la madrugada del martes, 21/2/2012, se acordó en Bruselas, además de un segundo paquete de ayuda para Grecia, también una quita en el canje de deuda para acreedores privados. Los poseedores de bonos griegos deberán, por tanto, renunciar de inmediato a un 53,5 por ciento de sus derechos. Hasta ese momento se había hablado de un 50 por ciento. Dado que sólo obtendrán un dos por ciento de intereses luego de canjear los bonos por nuevos papeles griegos, la pérdida para los acreedores privados ronda el 70 por ciento.

El Instituto Internacional de Finanzas (IIF), que representó a los acreedores privados

Jean-Claude Juncker, Christine Lagarde y Olli Rehn debaten en Bruselas.

Jean-Claude Juncker, Christine Lagarde y Olli Rehn debaten en Bruselas.

durante las negociaciones con el Gobierno griego, se refirió al acuerdo como “la mayor reestructuración de deuda estatal llevada a cabo hasta el momento”. Dicho organismo espera que los bancos, las aseguradoras y los fondos de pensión se unan voluntariamente al corte de deuda, ya que la condonación de alrededor de 100 mil millones de euros es la condición para que Grecia reciba el segundo paquete de ayuda por un valor de 130 mil millones de euros. Sin esa nueva inyección de dinero, Grecia caería en marzo en incapacidad de pago y los acreedores privados podrían perder el total de sus inversiones.

En los próximos días se verá si los cálculos de los países donantes son correctos. Cuanto más se demoren las acciones de rescate, más probable es que ese país se convierta en objeto de la especulación financiera. Mientras los bancos y las aseguradoras amortizan una parte cada vez mayor de sus bonos griegos, los fondos hedge –o de alto riesgo- compran esos bonos e invierten al mismo tiempo en los seguros de lucro cesante. Es decir, que están apostando a que Grecia caiga en default.

Los seguros de lucro cesante, sin embargo, no tendrían vigencia si se produjera un recorte voluntario de la deuda, dice Hendrik Lodde, analista especializado en bonos europeos del banco cooperativo alemán DZ. “En ese caso, los seguros de lucro cesante se esfumarían en el aire y no tendrían efecto. Por eso es entendible que muchos inversores prefieran un verdadero default, es decir, una cesación de pago involuntaria”. Lo cual significa que no participarán del planeado recorte voluntario de la deuda helena.

Recorte voluntario de deuda, muy difícil

Pero para llegar a una condonación de 100 mil millones de euros es necesario que más del 90 por ciento de los acreedores privados acepten participar de la quita voluntaria de deuda. Según el periódico alemán Handelsblatt, expertos del sector financiero parten de que no habrá suficientes acreedores de bonos griegos dispuestos a renunciar al 70 por ciento de sus exigencias.

Si eso sucediera, el Parlamento griego podría obligar a los acreedores a un recorte de deuda por decreto. El Gobierno presentará en breve un proyecto de ley ante el Parlamento, según informó el ministerio de Finanzas griego este martes. Pero muchos se preguntan qué fue lo que impidió a Atenas dar ese paso con anterioridad.

¿Recorte involuntario = insolvencia desordenada?

En primer lugar, los donantes, es decir, la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional, querían evitar por todos los medios que un recorte de deuda forzoso se interpretara como una insolvencia desordenada.

“Desordenada quiere decir que todos esperan recibir algo de alguien”, explica Hendrik Lodde en conversación con Deutsche Welle. Podría pasar, por ejemplo, que entraran en vigencia los seguros de riesgo por incumplimiento crediticio (credit default swap o CDS), lo que no significa que todos los acreedores que posean ese seguro puedan cobrar, ya que sólo se indemnizaría a quienes verdaderamente estuvieran en posesión de bonos griegos.

Otra vez las agencias de rating

En el caso de una cesación de pago involuntaria de Grecia entraría en juego, además, la reacción de las agencias de calificación de riesgo, opina Jürgen Matthes, del Instituto Alemán de Economía (IW). “Según lo que se sabe, en caso de una conversión voluntaria de deuda griega, las agencias de rating calificarán los bonos griegos en default sólo temporalmente”, señala el experto. Con lo cual, dice Matthes, si la perspectiva para Grecia mejora debido a una reducción de su deuda, también mejoraría su calificación.

Todo eso conduciría entonces a que los bancos griegos puedan seguir colocando sus bonos como garantía en el Banco Central Europeo (BCE) a fin de poder refinanciarse. En caso de un recorte involuntario de deuda, por el contrario, las agencias seguirían calificando a los bonos griegos en default, lo que pondría a sus bancos en serias dificultades.

Miedo a reacciones en cadena

Hace meses se está advirtiendo asimismo acerca de posibles reacciones en

Lucas Papademos, primer ministro griego durante una conferencia de prensa (21.2.2012).

Lucas Papademos, primer ministro griego durante una conferencia de prensa (21.2.2012).

cadena de los mercados financieros. Se considera peligrosos sobre todo a los seguros de riesgo por incumplimiento crediticio (CDS), ya que nadie sabe exactamente qué institutos los poseen ni en qué cantidad. Pero el experto del Instituto Alemán de Economía (IW), Jürgen Matthes, piensa que es exagerado pensar en un escenario de ese tipo. “En cuanto a los valores netos de los CDS, los datos con los que contamos indican que los volúmenes en juego son comparativamente menores”, asegura.

A pesar de eso, Hendrik Lodde, del Banco DZ, cree que lo decisivo no es la suma total. “Tal vez una aseguradora, que aún no conocemos, puede vender muchos CDS griegos y verse afectada por eso”, dice. Después de todo, no se sabe si la aseguradora cuenta con suficiente capital como para pagar los CDS. De ese modo, una aseguradora insolvente podría afectar a otras instituciones financieras.

Una solución limpia desde el punto de vista de los mercados

Sin embargo, Lodde está convencido de que un recorte involuntario de deuda es la solución más limpia para los mercados, “porque quien se aseguró, recibirá algo”. Y quien decidió asumir un riesgo, debe contar con que sufrirá pérdidas.

Es para evitar esas pérdidas que el Banco Central Europeo y los bancos nacionales de la eurozona canjearon sus bonos griegos este fin de semana por nuevos bonos. El motivo es que los a los nuevos bonos no los afectará un posible recorte de deuda forzoso. El BCE no quiere dar la impresión de estar impulsando la financiación estatal a través de posibles pérdidas en los bonos. El cambio de bonos demuestra, asimismo, que los guardianes de la moneda comunitaria parten de que el recorte voluntario de la deuda griega está condenado al fracaso.

Autora: Zhang Danhong/ Cristina Papaleo
Editor: Enrique López

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