Opinión: Un oro opaco | Alemania | DW | 14.08.2016
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Alemania

Opinión: Un oro opaco

Hace dos semanas, los Juegos Olímpicos nos ofrecen grandes emociones. Alegrías, sin duda, pero también una profunda decepción. El campeón alemán de disco, Christoph Harting, ha provocado vergüenza, opina Jens Krepela.

Con una fantástico lanzamiento en su último intento, Christopher Harting merecía ganar el título olímpico y con ello, al mismo tiempo, se distanció de la sombra de su hermano mayor, Robert, el que ostentaba todavía dicho título. A lo lejos, uno solo puede imaginar lo apasionante que debe ser ganar un trofeo de ese tipo. Pero todos reaccionamos diferente. Sobre la manera como celebra Harting o su negativa de dar entrevistas no se puede decir nada.

Arrogante e injusto

Su solo comportamiento durante la entrega de medallas causó mucha emoción. Sin embargo, mientras sus rivales Piotr Malachowski de Polonia y su compañero de equipo Daniel Jasinski recibían sus medallas, Harting hacía malabares por detrás del podio. Una falta de respeto injusta, ya que ellos también han brillado por su rendimiento y merecen atención. Posteriormente, cantar el himno nacional en una actitud relajada y silbando es simplemente de muy mal gusto.

Harting daba así una impresión arrogante y desagradable. Difícil creer que él es verdaderamente "introvertido" como dijo después de la conferencia de prensa obligatoria.

Wiggins demuestra su estilo británico

De hecho, existen otros que tampoco tienen ganas de cantar el himno y permanecen simplemente rígidos al estar parados allí. El ciclista británico Sir Bradley Wiggins sacó la lengua por unos segundos. Todo aquel que haya visto esta escena lo ha tomado simplemente como una expresión de alegría.

Wiggins logró el equilibrio en el que Harting fracasó rotundamente. Sin embargo, el británico ya ha subido al podio de las Olimpiadas en cinco ocasiones. Por lo que ya ha tenido suficiente tiempo para practicar. A Christopher Harting, uno solo le puede desear que la próxima vez lo haga mejor.


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