OEA discute cierre forzado de su sede en Nicaragua | Las noticias y análisis más importantes en América Latina | DW | 27.04.2022
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América Latina

OEA discute cierre forzado de su sede en Nicaragua

"Nunca había ocurrido antes. Los peores dictadores americanos, incluso los Somoza, jamás tomaron medidas como estas", afirmó el secretario general Luis Almagro.

El Consejo Permanente de la OEA discutió el miércoles (27.04.2022) el cierre forzado de su sede en Nicaragua a pedido del secretario general, Luis Almagro, quien acusó al gobierno de Daniel Ortega de haber "ocupado ilegítimamente" sus oficinas en Managua, en "una violación de las más elementales normas internacionales".

"Nunca había ocurrido antes. Los peores dictadores americanos, incluso los Somoza, jamás tomaron medidas como estas", sostuvo Almagro ante el órgano ejecutivo de la OEA, calificando lo ocurrido como una "afrenta para Latinoamérica".

Almagro repudió la expropiación del edificio, que según dijo no era propiedad de la OEA, sino alquilado. La decisión fue comunicada el martes por el gobierno de Ortega, que dijo que allí funcionará "el museo de la infamia".

"Quien no respeta el derecho internacional y no es responsabilizado por eso tiene el camino abierto para todo tipo de ilegalidades. Es necesario actuar ya", advirtió Almagro.

Dieciséis de los 34 miembros activos de la OEA, incluido Estados Unidos, expresaron su "consternación" y "preocupación" por lo ocurrido, reclamando respeto por los principios del derecho internacional.

"No podemos simplemente encogernos de hombros y mirar hacia otro lado", dijo el representante de Estados Unidos, Bradley Freden. "Debemos condenar la acción en los términos más enérgicos y considerar otras respuestas más concretas también", afirmó.

El gobierno de Ortega ratificó el domingo su decisión de abandonar la OEA, expresada el 19 de noviembre pero que según los estatutos recién se concretará en dos años. También retiró las credenciales de sus delegados ante la OEA y anunció la clausura de la sede del organismo en Managua.

"Es esencial que tratemos este acto como la abominación institucional e ilegal que es", subrayó Freden. "Si bien el régimen de Nicaragua nos ha dicho que se va de la OEA, aún sigue sujeto a estas obligaciones. Y si queremos que esas normas signifiquen algo, no debemos tener miedo de aplicarlas en casos escandalosos como este", enfatizó.

gs (afp, efe)

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