Nuevo impulso para el altermundismo europeo | Europa | DW | 23.11.2013
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Europa

Nuevo impulso para el altermundismo europeo

En Fráncfort, el grupo Blockupy planea manifestaciones contra la austeridad que se le impone a los países europeos más débiles.

Cuando culmine la construcción de las torres gemelas del Banco Central Europeo (BCE) en la segunda mitad de 2014, lo más probable es que la ceremonia oficial de inauguración sea bastante discreta; celebrar por todo lo alto sería lo menos razonable, considerando que es precisamente desde esos edificios que la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) vigilarán que los países comunitarios con las economías más débiles cumplan la política de austeridad que se les ha impuesto.

Pero en las antípodas del BCE hay grupos interesados en no dejar pasar la inauguración de su sede por debajo de la mesa. Uno de ellos es el movimiento Blockupy, una red de organizaciones que critican la consigna del “todo vale” con que las grandes corporaciones y los Gobiernos justifican los estragos causados por una globalización y un capitalismo descontrolados. Su nombre es un juego de palabras que mezcla la voz “to block” (bloquear) con el nombre de otro movimiento altermundista, Occupy.

Este domingo (24.11.2013), varios representantes de Blockupy darán los últimos toques a su plan de protestar masivamente frente a las torres del BCE en el mismo día de su apertura oficial. En los últimos meses se ha oído poco de este grupo, pero hasta principios de 2013, Blockupy acaparó titulares al conducir a unas 10.000 personas por las calles de Fráncfort. Ahora, sus trescientos miembros –provenientes de Alemania, Grecia, Italia y España– quieren darle un nuevo impulso.

Alemania, buena base de operaciones

Roland Süß, de la red Attac.

Roland Süß, de la red Attac.

“Estamos planeando protestas descentralizadas en toda Europa”, comenta Roland Süß, de la red Attac, una de las organizaciones más fuertes en el seno de Blockupy, que también está integrado por grupos de desempleados de varios países comunitarios. Esta mención no es gratuita: mientras más personas se sientan agobiadas por la falta de perspectivas socioeconómicas y políticas, más se unirán a las filas de iniciativas como Blockupy, cuya célula principal está en Alemania por ser la sede del BCE.

Alemania no sólo es percibida como la gran ganadora de la crisis europea, sino como la gran autoridad del bloque en materia económica y el defensor más fuerte de los recortes y otras medidas de ahorro que están golpeando duramente a los Estados sureuropeos. En España se ha consolidado el movimiento de los indignados y en otros países han surgido alianzas con metas similares, pero unir a estas facciones en un solo frente es la meta del encuentro de Blockupy que se desarrolla en Fráncfort.

Futuro sustentable del movimiento

Oliver Nachtwey, sociólogo económico de la Universidad de Trier.

Oliver Nachtwey, sociólogo económico de la Universidad de Trier.

Oliver Nachtwey, sociólogo económico de la Universidad de Trier, duda que Blockupy pueda tener un éxito inmediato porque las barreras idiomáticas y la falta de recursos siguen siendo obstáculos difíciles de superar; pero cree que esas deficiencias pueden aprovecharse como si fueran fortalezas: “Yo creo que el futuro está en sustituir las grandes marchas por las protestas descentralizadas y celebradas al mismo tiempo”, comenta Nachtwey. Prueba de ello es la atención que atrajeron las manifestaciones simultáneas en setenta ciudades europeas.

El hecho de que Blockupy no tenga a un jefe o a una directiva no es accidental. "Los grupos que lo conforman le tienen recelo a las ‘estrellas’", cuenta Nachtwey. Roland Süß, de Attac, no ve problemas en trabajar con grupos tan disímiles, siempre que estos puedan ponerse de acuerdo sobre los denominadores comunes. En este caso, el denominador común es la crítica al sistema capitalista. Volviendo al punto de las expectativas de éxito, Nachtwey dice esperanzado: “Estos movimientos son lentos, pero quizás por eso puede que también sean sustentables”.

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