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Sanciones contra Rusia podrían atarle las manos a Trump

Michael Knigge
25 de julio de 2017

El nuevo paquete de sanciones contra Moscú incluye trabas para dificultar que el presidente de EE. UU., Donald Trump, levante las medidas. Sin embargo, el proyecto de ley también podría afectar la relación con Europa.

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El presidente ruso, Vladímir Putin, conversa con Donald Trump, en el marco del G20, en Hamburgo.
El presidente ruso, Vladímir Putin, conversa con Donald Trump, en el marco del G20, en Hamburgo.Imagen: picture-alliance/AP Photo/E. Vucci

Las sanciones van dirigidas contra el sector energético y otros ámbitos clave de la economía rusa. El proyecto de ley también limita el margen de maniobra del presidente estadounidense, Donald Trump, para levantar o cambiar las medidas punitivas unilateralmente.

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Las medidas sometidas a votación este martes (25.07.2017) en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, después de que el Senado diera luz verde hace varias semanas, tienen también un aspecto inusual. De acuerdo con un pasaje clave del proyecto de ley, el presidente Trump, quien está bajo fuerte presión debido a los supuestos contactos con Rusia durante la campaña electoral, necesitaría la aprobación del Congreso antes de deshacer o alterar las sanciones contra Moscú.

Un desarrollo extraordinario

La Casa Blanca se opuso a las medidas inicialmente, pero ahora ha dado indicios de aprobación. Trump bien podría vetar el proyecto de ley. Sin embargo, el Congreso probablemente anularía su veto, ya que las sanciones cuentan con el apoyo tanto de los demócratas como de los republicanos. 

De acuerdo con las nuevas medidas, la Casa Blanca tendría que entregar un reporte detallado al Congreso explicando las razones si deseara alterar las sanciones. Los legisladores estadounidenses tendrían entonces 30 días para decidir si apoyan la solicitud de Trump.

"En lo que respecta a la política interna y las relaciones gubernamentales en Estados Unidos, esta es una situación extraordinaria", dijo Jeffrey Anderson, director del Centro de Estudios Germanos y Europeos de la Universidad de Georgetown.

Republicanos muestran línea roja

Encuentro entre diplomáticos rusos y estadounidenses.
Encuentro entre diplomáticos rusos y estadounidenses. Imagen: picture-alliance/dpa/TASS/S. Krasilnikov

El hecho de que el Congreso, dominado por los republicanos, -y sobre todo la Cámara de Representantes, donde Trump cuenta con muchos seguidores- aceptara atarle las manos al presidente en relación con un asunto de política exterior hubiera sido impensable hace algunos meses. "Esto demuestra lo mucho que le está afectando el problema con Rusia", agregó Anderson.

Si bien habrá que esperar primero el resultado de la votación, la disposición de una gran mayoría de los republicanos a limitar el margen de maniobra de Trump respecto a Rusia evidencia una profunda división entre el partido y su presidente.

En este caso, a diferencia de otros, Trump no cuenta con el apoyo de la base republicana, señaló Marc Lendler, politólogo de la Universidad Smith College. "De ahí que los republicanos en el Congreso se sientan más libres para mostrar su desacuerdo con Trump en lo que respecta a la relación con Rusia", dijo, y añadió que le están mostrando su línea roja al mandatario.

Consecuencias transatlánticas

A lo que casi no se ha prestado atención, en cambio, es el hecho de que el proyecto de ley podría aumentar la presión sobre las de por sí tensas relaciones transatlánticas. Y es que las sanciones incluyen multas para empresas que ayuden a Moscú a construir oleoductos y gasoductos para la exportación de combustible. Esto podría afectar a compañías europeas que cooperan con Rusia en este ámbito.

Alemania y Austria ya han expresado su rechazo a estas medidas. Y la Unión Europea incluso amenazó con represalias en caso de que empresas europeas sean multadas como consecuencia de esta nueva ley.

Según F. Stephen Larrabee, experto en seguridad Europea, la actual situación hace que Europa se distancie aún más de Estados Unidos, algo contraproducente e innecesario. "Desde luego que debieron haber consultado a los europeos al respecto", dijo. "Sin embargo, esto requeriría una estrecha cooperación entre la Casa Blanca, el Departamento de Estado y la Tesorería, algo que no existe".

Jeffrey Anderson, de la Universidad de Georgetown, aseguró que en previas rondas de sanciones contra Rusia, Washington cooperó estrechamente con sus socios europeos, sobre todo con Alemania, para llegar a un acuerdo respecto a las medidas.

Autor: Michael Knigge (VT/ERS)